martes, 8 de marzo de 2016

Gus mornins, 8/03/16

Guuud mornins, cinéfilos:

Martes. 8 de marzo. Comenzamos hoy el gus con una fe de ratas. Que no, que ayer no era el Día de la Mujer Trabajadora sino hoy. Lo cierto es que casi nadie se dio cuenta del detalle, menos mal que no era un gazapo encubierto y regalaba a los acertantes viajes al Caribe o apartamentos en Torrevieja, Alicante.

Pues como hoy Sí es el día de la mujer trabajadora os he puesto el mosaico de una peli que se llamaba precisamente así, “Chica trabajadora”, aunque aquí la bautizaron como “Armas de mujer”. Siempre me ha chocado cómo traducen algunos los títulos de las pelis americanas pero vaya esa es otra historia de la que quizá hablemos otro día. Hoy hablando de chicas trabajadoras y de pelis, me voy a tomar la licencia para recomendaros una peli que me cogí el otro día en el videoclub, aunque ahora ya no se deberían llamar videoclubs. Bueno, el caso es que yo tenía mucha curiosidad por ver esta peli que en su día se me pasó en el cine y más desde el triunfo de “Spotlight” en los Oscars. Se trata de “La verdad”, y al igual que la cinta de Tom McCarthy está ambientada en el mundo del periodismo y basada en hechos reales. Va de cómo un grupo de reporteros- de la televisiva CBS- investigaron en vísperas de las elecciones presidenciales de 2004 el curioso  caso de George Bush Jr que al parecer se libró de ir a la guerra del Vietnam echando mano de las influencias. Bueno, no os voy a contar toda la película, pero a mí me pareció ESTUPENDA. Y si os hablaba hace unos días de que a “Spotlight” veo que le falta algo de pasión y de chicha, creo que esta, pese a que el título quizá es algo ambicioso,  va sobrada de esos ingredientes. Contiene un par de reflexiones sobre el periodismo la mar de interesantes y un debate sobre si es una profesión de riesgo o no, si tiene futuro o solo es pasado. Y por supuesto, tiene una interpretación ENORME de la ENORME Cate Blanchett, una bestia parda que definitivamente no sé si es de este planeta. Robert Redford interpreta a un veterano periodista de esos de toda la vida que ve cómo esto ya no es lo que era – yo lo vi un poco en plan Carrascal- y da un poco de penita verlo tan arrugadito ahí como una pasa, con lo que has sido tú, Robert. De verdad, no os perdáis “La verdad”. No os la perdáis. Y ahora os dejo con una mujer que trabajó sin parar los 27 cortos años de vida que estuvo con nosotros. Ahora está de moda porque el viernes se estrenó un documental sobre su vida, y pronto llegará el esperado biopic de Amy Adams. La grandísima Janis.

DOWN ON ME
Janis Joplin

Down on me, down on me
Looks like everybody in this whole round world
They're down on me
Love in this world is so hard to find
When you've got yours and I got mine
That's why it looks like everybody in this whole round world
They're down on me
Saying they're down on me, down on me
Looks like everybody in this whole round world
Down on me
When you see a hand that's held out toward you
Give it some love, some day it may be you
That's why it looks like everybody in this whole round world
They're down on me
Lord, they're down on me, down on me, oh!
Looks like everybody in this whole round world
Down on me
Believe in your brother, have faith in man
Help each other, honey, if you can
Because it looks like everybody in this whole round world
Is down on me

I'm saying down on me, oh, down on me, oh!
It looks like everybody in this whole round world
Down on me

DEBAJO DE MI
Janis Joplin

Debajo de mí, debajo de mí.
Parece que, todos en este redondo mundo,
están debajo de mí.

El amor en este mundo es muy difícil de encontrar
cuando tú tienes el tuyo y yo el mío.
Es por eso que parece que todos en este redondo mundo
están debajo de mí.

Digo que están debajo de mí, debajo de mí.
Parece que todos en este redondo mundo
están debajo de mí.

Cuando veas una mano tendida hacia ti,
dale un poco de cariño, algún día podría estar la tuya.
Es por eso que parece que todos en este redondo mundo
están debajo de mí.

Señor, todos están debajo de mí, debajo de mí.
Parece que todos en este redondo mundo
están debajo de mí.

Cree en tu hermano, ten fe en los hombres,
ayuda a otros, cariño, si puedes.
Porque parece que todos en este redondo mundo
están debajo de mí.
Digo que están debajo de mí, debajo de mí.
Parece que todos en este redondo mundo

están debajo de mí.


EL MOSAICO DE HOY


4 comentarios:

CARPET_WALLY dijo...

Hay que ver como son las cosas, yo si me di cuenta del gazapo, pero enfrascado como estaba con las frases olvidé descirlo (¿aun asi no tengo el premio?).
Pero iba a otra cosa, adenmás de agradecer tu recomendación que efectivamente en el maremagnum de estrenos de nominadas habíamos dejado de lado y tenía una pinta estupenda. Esperaremos al "teleclub"y la pillaremos en cuanto aparezca por las estanterias digitales. La cosa que yo iba a comentar va precisamente de interpretes de biopic. Como dices, Amy Adams va a interpretar a Janis en la peli que se prepara sobre la cantante. Así de primeras no parece muy parecida y dudo que tenga unas dotes cantarinas simlares a la desgarradora voz de la Joplin (la única vez que la oí cantar si era ella, en realidad, que lo dudo, fue en "Encantada" y los gorgoritos no se parecían en nada a los de Janis), sin embargo no ha habido ningún problema ni nadie se ha sublevado o al menos no ha trascendido.
Y mira tu por donde, también se está produciendo otro biopic en este caso de Nina Simone que va a ser interpretado por Zoe Saldana (ya sin el pigmento azul que le pusieron en avatar). Pues se da el caso en este caso (valga el rebuzno) de que las redes se han echado encima de Zoe como si estuviera la pobre cometiendo sacrilegio por aceptar. Vale que tampoco hay gran parecido y que han tenido que utilizar algo de maquillaje para corregir la nariz y alguna cosa más, pero eso no les ha parecido a muchos bastante y exigian que le diesen el papel a Viola Davis u otra larga lista de actrices de color que supuestamente coincidían ficicamente más con el mito afroamericano. Y como las redes son lo que son y los que las usan a veces también, la campaña no se ha basado sólo en una protesta educada sino en verdadero ataque lleno de odio hacía la pobre muchacha por haberse atrevido siquiera a pensar que ella podría uinterpretar a Nina.

Este sería el mundo feliz del que nos hablaba Huxley, fijo. Y pensar que pensabamos que aquel era malo.

Abrazos nimetizados

César Bardés dijo...

Ya recomendé "La verdad" en su momento, con una enorme Blanchett, desde luego.
"Armas de mujer"...y a mí que me parecía diez veces más atractiva Sigourney que Melanie...lo que pasa es que, claro, Sigourney me hubiese dado capones con la barbilla.
Yo sí veo a Amy Adams de Janis, al menos físicamente (ya, ya sé que se trata de afear a una tía que es bastante guapa, pero ya veréis cómo lo consiguen...es más...¿será el primer Oscar de Amy?).
En cuanto a Nina Simone...la vi en directo en el 92 en el Cuartel del Conde Duque en el mejor cartel que hubo jamás en el Festival de Jazz de Madrid. Allí me vi en pocos días a los Manhattan Transfer, a Lionel Hampton, a la Orquesta de Duke Ellington dirigida por su hijo Mercer y a Nina. La tía se gastaba una mala leche de cojones. Comenzó a cantar y es verdad que, por alguna razón que se me escapó, había un gran jaleo, la gente hacía mucho ruido y demás. Nina dijo claramente que se iba si la gente no se comportaba. Lo dijo dos veces. A la tercera, sin mediar más explicación y después de cantar "My baby just cares for me" cogió se levantó, se fue y adiós muy buenas. Apenas una hora de concierto. La gente gritó, pataleó, se enfureció pero Nina no salió. Una mujer de carácter hay que reconocerlo.
En cuanto a Zoe...bueno, me voy a callar porque luego dirán que se ataca a la gente de color. Yo, por lo que vi, también creo que Nina tiene que ser interpretada por una actriz de más peso, de ahí a pensar que la elección es errónea...sinceramente no lo sé pero más que nada porque ignoro hasta dónde puede llegar Zoe porque hasta ahora no ha demostrado nada.
Abrazos nostálgicos.

CARPET_WALLY dijo...

No, eso está claro. Puede ser una elección errónea tanto por el parecido como por la capacidad de Zoe, que efectivamente tiene mucho que demostrar, pero en cualquier caso tampoco es para lincharla. Además el error de casting (si lo es) no hay que atribuírselo a la candidata, sino a quien hizo esa selección.

Vuelvo al tema que no logré desarrollar hace unos días y probablemente hoy tampoco (quizá con menos trabajo pero con peores condiciones anímicas).

La cuestión es que en los últimos tiempos hay muchísima gente que es demasiado proclive a enfadarse con casi todo. Y la red además posibilita el ataque furibundo y personal con muchísima facilidad. Y no es aquí, donde sólo somos unos cuantos trillones que manifestamos nuestra opinión, acertada o no, con cierta confianza y entre amigos. El problema, como la verdad, está ahí fuera. Hay demasiada gente que se enfada por cualquier cosa, con Dani Rovira por presentar los Goya, con Bertín Osborne por preguntarle a la Carbonero si Iker lo está haciendo bien en la cocina, con Elvira Lindo por defender alguna cosa que otro no acepta, con Zoe Saldana porque no la ven apropiada en el papel del ídolo de alguien, con Cristiano Ronaldo por chulo, con Messi por tirar un penalty indirecto, con...

Y vale, te puedes mosquear por lo que diga o haga cualquiera, faltaría más, pero es la forma de reaccionar la que me preocupa. Parece, y eso podía ser bueno, que la red nos ha dado hilo directo con casi cualquier interlocutor, y lo que antes callabas o comentabas en petit comité ahora se lo puedes discutir al que originó el supuesto trastorno. Y no tendría por qué ser malo que le hicieras saber al autor tu discrepancia e incluso debatirlo e intentar convencerle del error, al menos desde tu punto de vista. Pero esos casos son mínimos. Lo más fácil es "dar una hostia" que se lo "merece" por provocarte.

Porque la provocación es cualquier cosa, cualquier planteamiento relativamente público, digas lo que digas siempre hay alguien dispuesto a ofenderse y a calificarte (mejor descalificarte). Si digo que me parece mal la protesta de los negros en los Oscar soy racista, si digo que me parece bien un pusilánime que creo que es necesaria la discriminación positiva (son ejemplos generales no digo que aquí se haya comentado en esos términos). Comentaba hace unos días Javier Marías en su artículo en El País que hay estudiantes norteamericanos que exigen que la Universidad se convierta en "safety spaces" (espacios seguros) lugares donde nadie pueda opinar cosas que puedan ofender a otro. Estaremos de acuerdo que es algo muy complicado de conseguir salvo que no digas nada y aun eso puede ser considerado una descortesía por alguno.
Es como ese del chiste que no sabía que decir al que guiaba el carro que le había recogido tras averiarse su coche pues temía ofenderle y que le dejara en tierra. Finalmente dijo a modo de romper el silencio: "Pues si" y el del carro le dijo: "Pues no y como el carro es mío te bajas ahora mismo".

CARPET_WALLY dijo...

¿De verdad hemos avanzado tanto que no entendemos que se opine distinto a nosotros sin colocar un calificativo descalificador general a quien entendemos contrario? Si los estudiantes piensan que en la Universidad no se puede ofender a otro ¿Dónde pues podremos opinar y debatir si no es la Universidad el mejor sitio? Pero sobre todo ¿por qué se ofende la gente? ¿No debe haber en la ofensa una importante carga de intención? Si alguien opina (es un ejemplo muy ridículo pero válido porque existe) que la saga “Star Wars” es basura no tiene por qué parecerme ofensivo, si lo hace sabiendo que yo soy un fan y me lo dice a la cara es evidente que me quiere buscar las cosquillas. Pero aun así soy libre de ofenderme o no, dependerá de la consideración que tenga al que hizo el comentario y probablemente de mi estado de tensión que pueda tener en ese momento.

El caso de Elvira Lindo, Herman Tersch y Muñoz Molina es sintomático y lo resumo por si no lo conocéis. A Elvira la manda su diario a entrevistar a Rita Maestre (portavoz municipal de Madrid juzgada por su protesta en la capilla de la Universidad), al día siguiente Elvira publica la entrevista con la versión de Rita sobre el incidente (o delito o situación o tema). Herman Tersch conocido columnista, ex presentador de la “imparcial” TeleMadrid y poco moderado en sus expresiones, publica sobre el particular un artículo de opinión en el que desliza la siguiente perla: “Muñoz Molina siempre ha demostrado cierto músculo moral. Estará asqueado ante la vergonzosa baba mentirosa de Elvira Lindo sobre Rita Maestre”. El músculo moral al que se refiere es que Antonio, el marido de Elvira, suele ser bastante crítico en general con la izquierda actual. Obviamente, la respuesta de Muñoz Molina no se hizo esperar y por supuesto no entró a la cuestión sobre el artículo de Elvira sino que arremetió contra Tersch (y en general contra muchos otros) que “Parece que lo que más les importa es sembrar cizaña, abrir heridas, alimentar el fuego”.

Ese es el supuesto y ese es el estado actual de mucha gente, demasiada. Los hay que desde el anonimato, no son públicos ni lo pretenden, insultan, odian y amenazan directamente a aquel que se le ocurrió decir algo que ellos opinaron erróneo o contrario a sus pensamientos. Y hay otros muchos que desde su tribuna pública deciden lo que está bien dicho o hecho de cada una de las personas que ellos consideran, alimentando a hooligans en un odio radical hacía el otro, buscando la diferencia con hiel y con espuma en la boca, rabiosos siempre.

¿Y donde encontramos la mesura y la opinión? Donde nosotros queramos aceptarla. Parece claro que Herman no estaría entre los que yo así considerase, pero habrá muchos que leyendo a Marías (que ya he citado y a mí me parece aceptable) entiende que sólo incurre en descalificaciones a Rajoy o a Esperanza Aguirre (aunque no se quede corto repartiendo estopa a socialistas, Podemitas y otras cup-riosas formaciones) a los que llama jefes de corruptos o incapaces o con muy pocas luces si no vieron que aquellos que nombraban eran corruptos a su vez. Muchos leyendo tal se considerarán ofendidos y hasta podrían pensar que está incitando al odio y que, yo que sé, es el instigador moral de aquel gamberro gallego impresentable que le sacudió el puñetazo al presidente.

Esa es mi preocupación, “decir o no decir” es un dilema hoy tanto como el de Hamlet. Si no opino nunca seré libre de verdad, si cada vez que opino ofendo y puedo ser agredido tampoco. No veo la solución.

Perdón por la extensión, ya dije que necesitaba mi tiempo.

Abrazos no opinables