lunes, 28 de mayo de 2018

EL CINE EN CIEN PELÍCULAS (XV)


Las fronteras las dibujan los hombres. A la naturaleza le da igual




LA GRAN ILUSIÓN (La grande illusion). Francia, 1937. Drama. Bélico. Dir: Jean Renoir, con Jean Gabin, Erich Von Stroheim, Pierre Fresnay. (114 min)


Hoy hablamos de una de las más grandes personalidades que ha dado el cine francés, europeo y mundial a lo largo de su historia. Jean Renoir estaba predestinado a convertirse ya casidesde la cuna en un artista de la imagen y de la mirada. Segundo hijo del maestro de los impresionistas Pierre Auguste Renoir, a quien llegó a servir como modelo para sus cuadros durante sus años de infancia, su llegada al mundo se produce prácticamente en paralelo con la invención del cinematógrafo de los Lumière. Pese a su vocación tardía, Renoir supo ponerse pronto a la altura de su apellido e incluso trascenderlo; la cámara es el nuevo pincel con el que trazar la realidad de los sentimientos y las pasiones de los hombres. Padre del realismo poético primero y referente indiscutible para los que vienen detrás, los dos grandes movimientos cinematográficos de la mitad del siglo, neorrealismo y “nouvelle vague”, no dudan en reclamarlo como su mentor principal.  Ambas escuelas se apropian de la estética naturalista característica en los films del realizador francés, y en el caso del neorrealismo también de su ideal de compromiso político.  Al referirse a la obra de Renoir el crítico André Bazin, padre espiritual de los cachorros de la “novuelle vague” escribió que "comprender el mundo es, en primer lugar, saberlo mirar y hacer que se abandone a nuestro amor bajo la caricia de esa mirada" Es indudable que la mirada humanista del maestro acarició y dejó huella en los miembros de aquella maravillosa generación, de manera muy especial en François Truffaut, el más sensible y romántico de todos ellos.

Y eso que como ya dije la vocación del joven Jean no fue temprana. A los 18 años se alista en el cuerpo de dragones y poco después sirve en la aviación francesa durante la I Guerra Mundial.  Su experiencia quedará plasmada en algunas películas como las que comentamos hoy. Una herida de guerra, que le dejará cojo para el resto de su vida, le obliga a volver a casa antes de que acabe la contienda; la convalecencia le vuelve un cinéfilo que devora con placer todo cuando se estrena en esos años. Renoir queda impactado por los primeros cortos de Charles Chaplin y por una película que será decisiva para que se introduzca en el oficio. Se trata de Esposas frívolas que dirige en 1921 el alemán Erich Von Stroheim, el coprotagonista de La gran ilusión. Su debut se produce en 1924 con La hija del agua, cuyo reparto encabezan Pierre Renoir, hermano del director, y Catherine Schelessing, la muer con la que se había casado unos años antes y que había trabajado en el pasado como modelo de su padre. Para financiar lo que será su segunda película, Nana, adaptación del clásico homónimo de Emile Zola, Renoir llegará a vender algunos de los lienzos que había recibido en herencia de su progenitor. Renoir no tiene éxito comercial con estos primeros títulos de su carrera, ni siquiera con La golfa (1931), basada en una novela de Georges de la Fourchadière que años más tarde dará lugar a un clásico del cine de Hollywood cuando vuelva a ser llevada a la pantalla por el alemán Fritz Langcon el título de Perversidad (1945).

Es precisamente esta película la que supone un antes y un después en la trayectoria de Renoir, y un despegue hacia ese estilo naturalista que quedará como seña de identidad del autor.  En este periodo que se extiende por los primeros años de la década de los treinta cabe destacar títulos como Boudou salvado de las aguas (1932) o Toni (1934) que causa un impacto tremendo entre los primeros neorrealistas. A destacar por supuesto ese precioso homenaje que le dedica a la obra de su padre llamado Una partida de campo (1936) con una fotografía exquisita a cargo de Claude Renoir, sobrino del cineasta que volverá a colaborar con el director en otros films, entre ellos el que hoy nos ocupa.

La preocupación ante la inminente llegada de la guerra marca el siguiente periodo en el cine de Renoir, cada vez más centrado en cuestiones políticas y sociales. A la excelente adaptación de la novela homónima del ruso Maxim Gorki Los bajos fondos (1936), le siguen films que nos muestran el lado más humanista del director lanzando un mensaje de paz en la película que hoy nos ocupa, y criticando el desorden moral que propician las desigualdades sociales, algo que se ve en films como La bestia humana (1938) o La regla del juego (1399). Será esta última película, considerada sin discusión una de las grandes obras maestras de la historia del cine europeo, la que a su vez ponga fin a la etapa francesa del director. Alarmado por la situación que vive su país, y convertido en el “enemigo público número uno” para Mussolini o Goebbels, Renoir decide exiliarse en los Estados Unidos dejando incluso una película sin terminar. Se trata de una versión de la opera Tosca que se encontraba rodando en Italia y que contaba en la cabecera del reparto con la actriz española Imperio Argentina (la película la terminará Carl Koch, amigo personal del director y uno de sus habituales colaboradores hasta entonces).

Ya en suelo norteamericano, Renoir comienza una breve etapa como profesor universitario impartiendo clases de Historia del Cine, y recorriendo Estados Unidos dando diversas charlas y conferencias. Hollywood no tarda en reclamarle y pedirle que vuelva a hacer películas. Y aunque el maestro francés nunca terminará de adaptarse al modelo de producción de la Meca del Cine, nos dejará a lo largo de esta época un puñado de títulos nada desdeñables. Ahí están películas notables como Aguas pantanosas (1941), El sureño (1945) o Una mujer en la playa (1947), masacradas algunas de ellas en el montaje final por los productores de turno. Ahí está sobretodo esa obra maestra llamada Esta tierra es mía (1943), impresionante alegato antibélico con un Charles Laughton y una Maureen O´Hara magistrales. Una de esas películas que nadie debería dejar de ver antes de morir, y que debería ser de visión obligatoria en todas las escuelas y colegios del mundo.

Tras la etapa americana, Renoir se va nada menos que a la India para rodar otra de sus grandes joyas. El río es la primera película en color del maestro (según Martin Scorsese junto a Las zapatillas rojas de Michael Powel y Emeric Pressburger el mejor uso del color que se ha hecho en la historia del cine), transcurre a orillas del Ganges y tiene como protagonista a una adolescente que descubre los misterios de la vida durante la época postcoloonial. Con su habitual sencillez, Renoir nos envuelve en una trama que cabalga entre la fantasía y la observación documental. La película obtuvo excelentes críticas, un premio especial en Venecia, y se convierte en fuente de inspiración para futuros cineastas tanto locales (Sayajit Ray) como extranjeros, caso de James Ivory o Louis Malle. Tras este paréntesis, Renoir vuelve a Francia donde terminará su carrera, convertido en los últimos años en un referente para los jóvenes directores de la “novuelle vague”.  De este periodo datan títulos como La carroza de oro (1952) con Anna Magani, French can can (1955)o Elena y los hombres(1956) donde dirigió a Ingrid Bergman. En una de sus últimas incursiones tras la cámara, El testamento del doctor Cardelier (1959) adapta de una manera muy particular la famosa obra de Stevenson Dr. Jeckyl y Mr Hyde y aparece brevemente al principio de la película para presentarla.

Si algo unifica la obra y el pensamiento de Jean Renoir es, como vemos, la idea de una fe inquebrantable en el ser humano. A pesar de los pesares. Fue quizá en La gran ilusión donde mejor queda expuesta dicha idea. Para desarrollar el guion, que escribió junto a Charles Spark, el maestro francés se basó en su propia experiencia como piloto en la I Guerra Mundial que, como también dijimos, tuvo que abandonar al resultar gravemente herido. Renoir aprovechó el clima pre-bélico existente para convertir la película en uno de los mayores cantos a la paz y a la concordia que ha dado el cine. Uno de sus méritos consiste en no hacernos pisar nunca el campo de batalla. La historia arranca cuando un avión de combate francés es derribado por la artillería alemana; los dos miembros de la tripulación, el teniente Marechal y el capitán Boildeau son hechos prisioneros y llevados ante el alto mando germano que preside el capitán Von Raffelstein. Tras ser cordialmente agasajados con un pequeño ágape, se les traslada a un campo de prisioneros donde traban amistad con algunos de los cautivos, él hijo de un banquero judío, un actor, un ingeniero y un maestro. Marechal y Boildeau descubren que por las noches sus nuevos compañeros están excavando un túnel en el barracón para escaparse, pero justo el día en el que está prevista la fuga se les comunica que van a ser trasladados a una fortaleza de máxima seguridad. Allí se reencuentran con Von Raffelstein que debido a su común origen aristocrático traba una especial amistad con Boildeau.  Valiéndose de esta amistad, el francés trama un plan para que una noche puedan escapar dos de sus compañeros, el propio Marechal y Roshental, el hijo del banquero judío. Los dos fugados vagan sin rumbo hasta encontrar una casita en el medio del campo en la que vive una joven campesina junto a su hija pequeña. Marechal y la mujer terminan enamorándose, sabiendo que algún día tendrán que decirse adiós.

En un principio, La gran ilusión iba a llevar por título Les evasions du capitain Marechal, y sólo a última hora la película fue rebautizada con el nombre de un libro de carácter pacifista escrito por el novelista Norman Angell en 1910. Porque sí, evidentemente, nos encontramos ante un fin pacifista; la gran ilusión no sólo remite al ansia de libertad del ser humano, es el deseo de que no llegue otra guerra. Para censurar lo absurdo de las guerras, Renoir recurre a la ironía. El enemigo no es ese ser abyecto que aparece en otros dramas bélicos de entreguerras como El gran desfile (King Vidor, 1925) o Sin novedad en el frente (Lewis Milestone, 1930) ni el que aparecerá en futuras producciones sobre el tema como Senderos de gloria (Stanley Kubrick, 1957). En ese enemigo cabe incluso algo de humanidad; los alemanes dejan que los familiares de los prisioneros les envíen comida, latas de conserva en su mayoría, pues se ahorran así no tener que alimentarles ellos (esas latas de conserva serán luego además las herramientas principales para la construcción del túnel subterráneo por el que intentan escapar). Hay un ambiente casi cordial entre carceleros y prisioneros que se manifiesta desde el primer momento con la llegada de los protagonistas al campo alemán, y que alcanza su clímax en la escena en la que los segundos representan ante los segundos una especie pequeño teatrillo en el que cantan y bailantravestidos de mujeres. La escena, que inspirará años más tarde uno de los momentos más inolvidables de la Casablancade Michael Curtiz culmina con los franceses en pie cantando a voz en grito emocionados su himno nacional. Supongo que Billy Wilder también tomaría nota del ambiente distendido que reina en el campo de prisioneros para trasladarlo a los barracones en los que transcurriría su película de 1953 Traidor en el infierno(si en el film de Renoir el papel del alto mando alemán le correspondió a Erich Von Stroheim, en el film de Wilder era interpretado por otro gran director de origen europeo, Otto Premminger).

Fue el propio Renoir quien propuso a los productores que el director de grandes clásicos del periodo mudo como Avaricia (1924) o La marcha nupcial (1928) diese vida en la película al personaje de Von Raffelstein, por ser uno de sus grandes referentes. A su vez, Stroheim sugirió algunas ideas para introducir en el guión, entre ellas la de aparecer como un mutilado de guerra en la segunda parte del film, con un rígido corsé que le confería un aspecto más siniestro. El cineasta germano ya había hecho sus pinitos como actor, protagonizando algunas de sus películas, aunque además de por su presencia en el film de Renoir, es recordado por su aparición en los films de Billy Wilder Cinco tumbas al Cairo (1943) y sobre todo El crepúsculo de los dioses (1950) en el rol de criado/ex marido de Norma Desmond.

Junto a Stroheim, interpretando maravillosamente al capitán Marechal nos topamos con Jean Gabin, uno de los grandes actores de la Historia del cine galo. Gabin, amigo personal de Renoir había ya trabajado a las órdenes del director en su anterior película Los bajos fondos y volvería a hacerlo posteriormente en La bestia humana; en La gran ilusión, el actor tuvo la oportunidad incluso de aportar alguna idea al guión final. Con unos rasgos muy peculiares, un rostro bonachón coronado con esos ojos grandes y tristones, Gabin era capaz de enfrentarse a cualquier tipo de papel, sabiendo transmitir en ellos todo tipo de emociones. Tras su fructífera colaboración profesional con Renoir, Gabin se convirtió en uno de los referentes del llamado polar, la variante francesa del cine negro de Hollywood, trabajando para los grandes maestros del género como Melville, Clouzot o Verneuil.

Finalmente, La gran ilusión marcó también un hito al ser el primer film no estadounidense ni británico que consiguió ser nominado al Oscar a Mejor Película (casualmente, otra producción francesa, The artista lograría coronarse también como la primera producción que, sin ser de las dos nacionalidades citadas, conseguía la estatuilla dorada de Hollywood en la categoría principal, cerrando así el círculo). Y es que el film de Renoir llegó a todos los rincones del mundo libre con el estandarte de la libertad que pregonaba, pero tuvo un éxito y un reconocimiento muy especial en Estados Unidos. El presidente Roosvelt dijo que era la película que debería ver todo demócrata. Por aquí decimos muchas veces que el cine sirve entre otras cosas para hacernos mejores personas. Si eso es cierto, si el cine en verdad nos hace mejores personas, es sin duda gracias a figuras como Jean Renoir y a películas como La gran ilusión.







viernes, 25 de mayo de 2018

GOOD MORNING 18-5-2018


“Afortunadamente nuestro país siempre sobrevive a patriotas como usted”. Walter Pidgeon (Tempestad sobre Washington, Otto Preminger)



Gus morninssss nos de God

Un viernes más en la tarea e intentaré no mencionar que mañana es la final de la Champions y que puede que el Madrid gane su décimotercera copa de Europa…Upsss, pues ya lo he mencionado. Bueno, tampoco me vais a reprochar nada, que vosotros habláis con vosotros mismos cuando me leéis, que lo sé yo.

Bueno, al asunto que tengo citas ineludibles y seguro que me pilla el toro. Esta semana el comportamiento de la cartelera ha sido muy aceptable, ha hecho su cama, ha recogido su habitación y solo se estrenan 9 películas, que a estas alturas me parece un regalo del cielo un número así. Me gustaría saber cuántas semanas están en la cartelera algunas de las películas estrenadas durante este año, he intentado consultar pero no he sido capaz de encontrar el dato. Resulta curioso que se sigan estrenado tantos films cuyo recorrido comercial es ínfimo, la mayoría son compradas por los distribuidores porque vienen adjuntas al taquillazo y se tienen que estrenar para intentar sacarle un mínimo rendimiento a la inversión. Triste destino.

Una de esas películas de relleno es la primera de nuestra relación. HAN SOLO, UNA HISTORIA DE STAR WARS. Quizá os sorprenda que este film no sea la apuesta de esta semana porque como fan de la saga y por supuesto del personaje sería más que probable, pero hay dos cosas que me han hecho no decantarme por esta peli. Y si, lo voy a contar, como ya suponíais. La primera es la fría acogida que tuvo en su presentación mundial en Cannes (ya sabéis que yo sólo recomiendo buenas películas…ejem). No encuentro casi ninguna crítica positiva del film, aunque eso no es mucho, ya sabéis que los críticos también son humanos (salvo Bardés que es biónico, pero su falta de criterio es equiparable a la de sus colegas) y también se pueden equivocar, pero no lo parece en este caso. Segundo porque ya he dicho en alguna ocasión que sólo recomiendo películas que me gustaría ver a mí y esta no me llama nada la atención. Es probable que vaya a verla, hay cierta presión del entorno, pero no me apetece en demasía. El caso es que ya sabréis que el film cuenta los inicios del famoso personaje de la saga Star wars, mucho antes de conocer a Luke y Obi Wan. Nos muestra su juventud, su encuentro con Chewbacca, con Lando Carlisian y con El Halcón Milenario, sin embargo por mucho que parezca atractiva la propuesta, lo más que la mayoría de los que la han visto se atreven a decir es que resulta entretenida. Con estos mimbres, Pronóstico: le aseguramos 6 semanas mínimo en cartelera y recaudación millonaria.

Y vamos a nuestra filmografía favorita, la francesa. De allí nos cuelan todo, como comprobáis cada semana, diga lo que diga la crítica especializada. Los franceses son los mejores comerciales del mundo, las cosas como son. 3 films que se estrenan esta semana tienen esa nacionalidad.
La primera, y quizá la propuesta más interesante, es un documental, CARAS Y LUGARES, resultado de una colaboración entre Agnés Varda, que fue premio Donostia de 2017 y también creo que le dieron otro premio menor, el Oscar honorifico del año pasado (pero hay que pensar que ese premio también lo tiene Jackie Chan), y el artista urbano JR (que no es JR Ewing de “Dallas”, incultos). Ambos se embarcan en una aventura en la que captan rostros y lugares que quedarán grabados en la memoria de todos los que veamos este documental. Pronóstico: estreno en muy pocas salsas, críticas positivas generales menos la de los listillos que dirán que es una obra maestra, dos o tres semanas en cartel, como mucho.

Otra de las pelis francesas de la semana es CORPORATE un trhiller sobre una directora de recursos humanos de una gran empresa especializada en buscarles las cosquillas a los empleados para que estos  renuncien a su puesto antes que despedirles, los directivos están muy contentos porque ella es implacable y les ahorra mucho dinero, pero la cosa se complica cuando un empleado se suicida y la empresa empieza a desviar toda la responsabilidad hacia ella. Pronóstico: estreno casi a escondidas, desaparecerá de cartelera con un puñado de espectadores en apenas una semana y a otra cosa mariposa.

La tercera de las películas francesas se titula EL DOCTOR DE LA FELICIDAD y la protagoniza Omar Sy. Ya sabéis, aquel tipo tan simpático que se marcaba un “Boggie Wonderland” superguay en “Intocable” y que empujaba la silla de ruedas de Francois Cluzet en aquella película. Se ha especializado en esos papeles que tanto agradan al público, el canalla de buen corazón que llena a todos de alegría de una u otra manera. Aquí hace de un sinvergüenza charlatán que ha decidido ganarse la vida encontrando enfermedades que “sufren” los pacientes sanos para curarles haciéndose pasar por doctor. Todo le va bien, pues es un hábil manipulador, pero cuando surge una jovencita que le hace tilín y un tipo que conoce su pasado, la cosa se le complica. Ya sabemos de qué va esto, momentos emotivos, alguna risa o sonrisa y una cierta sensación de buen rollo (a veces sólo de rollo). Pronóstico: tendrá su público, funcionará el ”boca-oreja” y al menos estará dos o tres semanas en cartelera.

No todo va a ser cine francés, que también hay cine polaco que curiosamente no se ha hecho en Cataluña sino en la mismísima Polonia. PLAYGROUND es un drama algo terrorífico que cuenta la historia de una niña de 12 años que planea una cita secreta y declararse el último día de cole al niño que le gusta. Para asegurarse que se presente al lugar donde ha planeado encontrarle diseña una estrategia de chantaje. Cuando se produce el encuentro, lo que ella ideaba como una charla intima se descontrola y lleva a un final terrible. Pronóstico: Sólo los más curiosos y con ganas de pasar un mal rato irán a verla, luego contarán lo fuertes que fueron y dirán que está muy bien. Duración en las salas…¿Qué salas?

De Australia nos llega SWEET COUNTRY que narra la historia de un aborigen que trabaja en un rancho de un tipo que le trata cruelmente, a raíz de un enfrentamiento, hay un tiroteo y el dueño del rancho muere. El aborigen es acusado de asesinato y tiene que huir con su familia a través del desierto, una patrulla sale en su búsqueda, pero según se van conociendo detalles del caso  todo parece dar a entender que no se ha sido realmente justo con el huido. Pronóstico: Otra que tal baila, 4 gatos aburridos que se ven películas que no ve nadie. Si llega  a la semana es porque no hay más remedio que esperar a los viernes, pero en cualquier caso se pondrá en una única sesión diaria.

Pero no os preocupéis, podemos animarnos porque también hay otras pelis americanas que estas sí que nos ponen a tono. O no. Se estrena esta semana BLANCO PERFECTO, que es como han traducido el título original “Downrange” (¿corta distancia, quizá?), lo peor es que ese título, "Blanco perfecto",  ya lo utilizaron para una peli de hace años de Liam Neeson (una chorrada, en realidad) llamada “Gun shy” (¿arma tímida, quizá?) Estas cosas complican mucho la vida a los profesionales que vivimos de contarles los estrenos a los demás, pero afortunadamente yo no vivo de esto. El argumento es fácil de resumir, un grupo de amigos atrapados en mitad de las montañas se convierte en objetivo de un francotirador oculto. Es fácil de resumir y es fácil de calificar…una tontuna sin pies ni cabeza. Pronóstico: Algún despistado que no encontró entradas para la de Han Solo y como ya había ido….Semanas en cartel… ¿semanas?...la próxima vez la veremos en alguna sobremesa de Antena 3.

También hay una coproducción franco-italo-alemana (media UE en términos demográficos), que lleva por título LA CHICA EN LA NIEBLA. Es un thriller protagonizado por Toni Servillo que interpreta a un detective que debe investigar contrarreloj para encontrar a una chica de 16 años desaparecida en un pueblo de los Alpes, todo eso en medio de un gran barullo mediático y en un entorno donde hay demasiados secretos y cualquiera puede ser culpable. Basado en una exitosa novela de Donato Carrisi, la dirige el mismo novelista, que luego no podrá decir que le destrozaron el original. Como son estos europeos, con cosas así se montan una peli de un par de horitas, si la cogemos en España hacemos una serie de 12 capítulos para Mediaset, le damos trabajo a 20 actores y a poco que se descuiden montamos una par de temporadas más. Pronóstico: Estreno en 40 salas en toda España, los que la vean no saldrán defraudados pero tampoco la pondrán por las nubes, durará  poco más de una semana en cartelera.

Y llegamos finalmente a LA APUESTA DE LA SEMANA. Supongo que os habéis dado cuenta de que los tiempos están cambiando, que ahora se aceptan cosas que antes eran impensables y que ahora se protestan cosas que antes parecían normales. ¿Son mejores los tiempos? Quizá sí. En cine es ahora habitual ver muchos más negros, o gentes de color distinto del blanco, haciendo diversos papeles en grandes películas.  Eso puede estar bien pues atiende a la diversidad de comunidades que conviven en las sociedades modernas. A veces se fuerza un poco la máquina y la cosa chirría (Denzel Washington capitaneando a los 7 magníficos…ufff). También se integra cada vez más a las mujeres y su papel no se identifica sólo como el pibón que acompaña al bueno (y a veces al malo), sino que puede estar en plano de igualdad y hasta ser superior (eso también lleva a algún desequilibrio histórico en algún caso, pero bueno). Y finalmente nos encontramos con una mayor tratamiento cinematográfico de lo que había sido tabú hace apenas 40 o 50 años. La homosexualidad.

No sé si “Brokeback mountain”, que a mí no me entusiasma nada, rompió moldes y abrió mentes, pero lo cierto es que empezaron a llegar series y películas donde algún personaje era abiertamente gay o aparecía una pareja de lesbianas con toda la naturalidad. Eso está muy bien, aunque a veces parece que es todo supernormal (el trato de la sociedad, digo). Y llegaron películas que  nos hablaron de las relaciones gay en la adolescencia “Call me by your name” o el lesbianismo en la America de los 50 con “Carol”. Esta semana nos llega otra película sobre este tema, DISOBEDIENCE, es una película británica basada en la novela de Naomi Alderman que cuenta la historia de una mujer de una familia judía ortodoxa que trabaja en Nueva York, pero que regresa a Londres cuando muere su padre que era el rabino de su comunidad. Allí retoma una relación con una antigua “amiga” que ahora está casada precisamente con el hombre que va a suceder a su padre como rabino. La película promete ser elegante y tiene en cabeza de cartel a dos buenas actrices, dos racheles, Rachel Weisz y Rachel McAdams. A mi me parece sinceramente lo más interesante…Otra cosa es el pronóstico. Muchas salas pero en un horario muy concentrado, dos o tres semanas a lo sumo. Si queréis verla hay que buscar un hueco y si no a la tele, que ya llegará.

Y ya está…como ya he dicho los tiempos están cambiando, que ya nos lo decía Bob Dylan cuando ni se soñaba que pudiera ser premio Nobel.

Aquí os dejo el vídeo subtitulado.

THE TIMES THEY ARE A-CHANGIN´




Y llueve, llueve mucho sobre Madrid, desde ayer por la noche un aguacero continuo. Es normal en esta época, el Mayo lluvioso hace que no te puedas quitar el sayo hasta el día 40 del mes. Pero lo que también llueve por aquí son sentencias (esperadas durante muy largo tiempo) que pongan los puntos sobre las íes sobre algo que los españoles teníamos claro desde el principio. Malos tiempos para la política, tiempos de nubarrones (esto es malo para todos, no sólo para los condenados), tiempos de tempestad…como aquella que nos narró tan genialmente Otto Preminger y que cayó sobre Washington. Una maravilla, con un brutal Charles Laughton (se merecía otro oscar por esta interpretación…y por todas las que hizo en su vida). Podríamos cambiar Washington por Génova, pero los personajes no serían tan atractivos. El MOSAICO DE HOY para Pedro Sanchez y Mariano Rajoy….digo Charles Laughton y Walter Pidgeon que es que son clavaos.



Feliz Finde y HALA MADRID

jueves, 24 de mayo de 2018

GUUUUD MORNINS 24-05-2018




"Nunca nadie se nos ha quejado por los horarios de las reuniones. La asistencia a ellas es bastante alta y en principio no vemos razones para cambiarlos".

  Toma ya. Ésa es la contestación que me acaba de remitir la directora del colegio de mis hijos cuando muy educadamente le he expuesto razones por las que no me parece adecuado celebrar las reuniones escolares con los padres a las 5 de la tarde. Y lo de que nadie se ha quejado es falso, hace 2 años les expuse la misma queja pero se ve que no le prestaron mucha atención. Los padres y las madres que trabajamos en un horario partido nos es imposible acudir a ellas, alguna vez puedes pedir permiso en el trabajo, pero es que por ejemplo ésta semana teníamos 4 reuniones en 4 días diferentes, que si el plan para los que pasan a secundaria, que si las reuniones personalizadas de cada alumno, que si reuniones para organizar las colonias de verano... no te digo hacerlas a las 9 de la noche, pero las 6 o 7 sería más razonable. En fín, peleas mías.

      Una vez desahogado, vamos a lo nuestro. Guuud mornins, cinéfilos, jueves 24 de mayo, el verano se asoma por la esquina, vamos sacando ya del armario las camisas de manga corta y las sandalias, ésto se anima, qué alegría desprenden los días soleados.

  Y un día como hoy, hace ya 58 años, vino al mundo una actriz británica que a mí me transmite serenidad cada vez que la veo en la pantalla: Kristin Scott Thomas. De belleza serena, no ha sido fácil el camino recorrido por Kristin en su vida profesional. Marcada por la doble tragedia en su infancia al fallecer primero su padre y después su padrastro en sendo accidentes de aviación, que ya es mala suerte, a los 19 se traslada a Francia para trabajar de niñera después de que en su país le dijeran que lo de la interpretación no era lo suyo. 

  Pero entre pañal y pañal ella, erre que erre, siguió insistiendo, participando en miniseries televisivas y posando para revistas de moda. Así, el cantante Prince se fijó en ella y la convirtió en su musa, dándole el papel protagonista en su film "Under the Cherry Moon", donde interpretaba a una joven adinerada a la que el famoso artista seduce. Un saco lleno de premios Razzie es lo que se llevaron ambos con ésta película.

  Pero en vez de desanimarla, Kristin siguió intentándolo, participando en producciones televisivas francesas, hasta que en por una de ellas, "Agent Trouble", interpretada por Catherine Deneuve, comenzó a hacerse conocida en el país galo y parte del extranjero.

  Poco a poco sus participaciones en el cine fueron subiendo de escalafón, llegando a trabajar con Anthony Hopkins en "El décimo hombre" y con títulos ya significativos como "Un puñado de polvo".

  polanski la eligió para el papel de esposa insatisfecha de Hugh Grant en "Lunas de hiel", donde recordaréis su baile sensual con Emmanuelle Seigner. En "Cuatro bodas y un funeral" volvió a coincidir con Hugh, logrando la película un gran éxito comercial.

  Tras varios papeles secundarios en films como "Mission imposible" o "Ricardo III", se impone a Demi Moore para ser la protagonista de "El paciente inglés", consiguiendo un éxito rotundo, con nominación al Oscar incluida. Después fue la madre de Scarlett Johansson en "El hombre que susurraba a los caballos", aquel film de Robert Redford precioso pero quizás demasiado lento. En "Caprichos del destino" trabajó con el director Sidney Pollack y con el gran Harrison Ford, aunque no le fue muy bien a éste film.   

  En los últimos años la hemos visto en diferentes películas, como en "Una familia con clase", con Jessica Biel, o en la biografía de Churchill "El instante más oscuro", con Gary Oldman. Más de una vez ha declarado su intención de retirarse del cine y se ha quejado, hoy eldía va de quejas, por no tener ofertas de buenos papeles acorde a su edad, diciendo que todos los buenos papeles se los dan a Meryl Streep. Pero seguro que la seguiremos viendo en la gran pantalla con su elegancia y serenidad. Feliciades, Kristin.

CANCIÓN DEL DÍA



MOSAICO DEL DÍA


miércoles, 23 de mayo de 2018

GOOD MORNING 16-05-2018 POR ALBANTA


“Había perdido el dominio de sí mismo (...) Su manera de moverse por la estancia me hacía pensar en esos pollos que siguen andando después de que los han decapitado.”( Philip Roth)

GUSMORNÍ CINÉFILOS

Como pollo sin cabeza, desangelado y triste se ha quedado el mundo de la literatura universal, al conocer el triste fallecimiento de Philip Roth, novelista, ensayista, autor de colecciones de cuentos, uno de los grandes narradores americanos del siglo XX, alabado por su capacidad para profundizar en las obsesiones de la cultura de su propia comunidad.

No sólo le llorará el mundo de la literatura pues muchas de sus obras, que ahora repasamos, han sido llevadas a la gran pantalla y muchos han sido los directores que se han dejado seducir por su manera ácida y corrosiva de mirar a una sociedad que le resultaba decadente, desnortada y carente valores:

BATTLE OF BLOOD ISLAND (1960) de Joel Rapp.

Joel Rapp adaptó un relato de Philip Roth en este drama bélico protagonizado por Richard Devon y Ron Kennedy.
Ambientado en una isla durante la Segunda Guerra Mundial, la película cuenta los intentos de supervivencia de dos soldados estadounidenses sin demasiada simpatía el uno por el otro. Los dos son los únicos supervivientes de su unidad.

COMPLICIDAD SEXUAL (1969) de Larry Peerce.

Richard Benjamin y Ali McGraw encabezaron el reparto de esta comedia romántica que adaptó el primer libro editado por Roth, “Goodbye, Columbus”.
Cuenta la historia amorosa entre dos judíos de pensamientos muy diferentes.

PORTNOY’S COMPLAINT (1972) de Ernest Lehman.

Versión cinematográfica de una de las novelas más conocidas de Philip Roth, “El Mal De Portnoy”.
Richard Benjamin es Alexander Portnoy, un judío que conversa con su psiquiatra sobre su contexto social y sus obsesiones sexuales. Co-protagonizan Karen Black y Lee Grant.

LA MANCHA HUMANA (2003) de Robert Benton.

Nicole Kidman, Anthony Hopkins, Gary Sinise y Ed Harris protagonizan “La Mancha Humana (The Human Stain)”, drama psicológico-romantico con un profesor universitario que es acusado de racista de forma injusta. Este hecho arruina su carrera profesional y afecta a su vida personal.


ELEGY (2008) de Isabel Coixet.

Con el protagonismo principal de Ben Kingsley y Penélope Cruz, Isabel Coixet llevó a la gran pantalla el personaje de David Kepesh, un profesor obsesionado sexualmente con una de sus alumnas.

LA SOMBRA DEL ACTOR (2014) de Barry Levinson.

Al Pacino protagoniza esta adaptación de “La Humillación” interpretando a un actor en decadencia que inicia una relación con una mujer mucho más joven que es interpretada en el film por Greta Gerwig.

AMERICAN PASTORAL (2016) de Ewan McGregor.

Drama que cuenta el descalabro de una familia aparentemente perfecta. Todo comienza cuando la hija adolescente de Seymour Levov radicaliza sus pensamientos políticos.
Ewan McGregor debutó como director de largometrajes con este film que también protagoniza junto a Jennifer Connelly y Dakota Fanning.

Allá donde se encuentre nos seguirá mirando y estudiando con ese aire de circunspección sin saber muy bien sus pensamientos, que la tierra le sea leve.

Einaudi pondrá música en su último viaje




Como MOSAICO DE HOY, un fotograma de “La mancha humana”, una historia  secretos, pasiones y verdades sin contar




martes, 22 de mayo de 2018

GUS MORNINS 22/5/18

“Soy un cerebro, Watson. El resto es mero apéndice”
                                                                             Sherlock Holmes
Tal día como hoy nació Sir Arthur Conan Doyle, creador del inmortal detective. En concreto, cumpliría ciento cincuenta y nueve años y me ha apetecido rendirle homenaje a través de las distintas recreaciones que el cine ha hecho de su personaje. Sólo de las más destacadas, por supuesto, porque hay más de trescientas películas que hablan, tocan o se pasean por las aventuras del investigador privado del 221 B de Baker Street en Londres.
Por supuesto, me vais a permitir dejar de lado las numerosas adaptaciones televisivas aunque tendríamos que nombrar la reciente serie Sherlock, con Benedict Cumberbatch como Holmes y Martin Freeman como Watson, o incluso la serie House, trasunto del personaje en clave médica con Hugh Laurie y Robert Sean Leonard.
No he seguido orden cronológico alguno más que el que me ha servido la memoria según me iban surgiendo títulos. Allá van unos cuantos.
No cabe duda de que el primer recuerdo va para la versión más reciente. Ahí están Robert Downey Jr. como Holmes y Jude Law como Watson en Sherlock Holmes y en su continuación Juego de sombras. En esta ocasión bien es verdad que Holmes está retratado como si fuera un aventurero amante de la acción cuando, en realidad, no es así, pero la versión, especialmente la primera, es resultona y divertida, con un sentido del humor del bueno y casi pareciéndose más al Doctor Gregory House que al propio Sherlock Holmes.

No hace mucho Ian McKellen incorporó a un Holmes con síntomas de demencia senil en Mr. Holmes tratando de recordar un caso que dejó sin resolver y que le tiene atormentado. Quizá la película no entre del todo en las películas de misterio en plan whodunit pero hay que reconocer que el trabajo de McKellen era impresionante.

Pudimos conocer al Holmes más joven bajo el rostro de Nicholas Rowe en El secreto de la pirámide, de Barry Levinson, con producción de Steven Spielberg y con la novedad de introducir, por primera vez en la historia, los dibujos de la Píxar en esa inolvidable escena en la que una cristalera de iglesia se convierte en un caballero armado. La película es estupenda, ágil, imaginativa y llena de recursos. Y aunque de Arthur Conan Doyle sólo tiene los personajes, muy bien podría haberla escrito él mismo para resolver algunos de los misterios que envolvían al propio personaje, como su aversión a las mujeres que, como ya habéis adivinado, fue porque seguía enamorado de la chica que conoció en su juventud.

El gran maestro Billy Wilder se adentró en La vida privada de Sherlock Holmes, con Robert Stephens en el papel del gran detective y un simpático Colin Blakely como Watson. Aquí vemos cómo Holmes volvía a enamorarse y se entregaba a la amargura más absoluta porque prefería la verdad al amor. Habrá que decir que el proyecto pasó por muchas vicisitudes porque estaba prevista una producción por todo lo alto, con tres casos en la misma película, con más de tres horas de duración. A Wilder le torpedearon por todos lados y se quedó en una película de una hora y cincuenta minutos, aproximadamente, un tanto desvirtuada y aún así, tiene momentos absolutamente magistrales.

Graciosa fue Sin pistas, con Michael Caine como Holmes y Ben Kingsley como Watson, pero con la particularidad de que aquí Holmes era un perfecto torpe, una mera pantalla para que nadie descubriese que el verdadero genio de la pareja era Watson. Una pequeña joya de la comedia con dos grandísimos actores.

Aunque fuera tangencialmente, Gene Wilder siguió la estela de Mel Brooks para hacer El hermano más listo de Sherlock Holmes en la que él mismo interpretó el papel de Mortimer Holmes que, en las novelas de Conan Doyle, aparece en varias ocasiones y, efectivamente, parece tener un intelecto aún superior al de Sherlock aunque sea más discreto y se venda con mayor facilidad en aras del bien político. Wilder lleva la parodia al absurdo con momentos realmente divertidos como ese en el que saca información a una testigo a través de la excitación sexual. Si no, ella no habla. Ella era Madeline Khan.

Injusto sería no mencionar las once películas que protagonizaron Basil Rathbone (quizá el más genuino Sherlock Holmes de la historia) junto a Nigel Bruce. Algunas de ellas se inscribirían directamente dentro del terreno de la serie B con un generalizado descuido a la época en la que transcurren las aventuras, situándolas en el Londres contemporáneo de los años cuarenta y olvidando su adscripción a la Inglaterra victoriana. Sin embargo, en otras eso sí se respeta, como en las dos mejores de la serie como fueron El sabueso de los Baskerville y La garra escarlata.

Claro que de las variadas versiones que se han hecho de la novela más famosa de Sherlock Holmes situada en los dominios del Conde de Baskerville, habría que destacar la que hicieron Peter Cushing como el detective y quizá el mejor Watson de todos (o, al menos, el más parecido a lo que Conan Doyle describió originalmente), André Morell en El perro de Baskerville, con producción de la Hammer. Aquí, el Holmes que encarna Cushing es quizá el más nervioso, muy inquieto, listo pero que no encuentra tiempo para la reflexión pausada a la que nos tiene acostumbrados. Aún así, la película es estupenda.

Uno de los mejores y más desconocidos títulos del personaje es Asesinato por decreto, dirigida por Bob Clark (que años más tarde saltaría a la fama por dirigir Porky´s). Christopher Plummer compuso un Holmes muy acertado y aún mejor fue el Watson de James Mason aunque, quizá, algo pasado de edad. Lo cierto es que la película ahonda en los crímenes de Jack el Destripador con acierto y, con toques de humor, hace que la película sea de las mejores que se han hecho nunca sobre el personaje.

Diferente fue Elemental, Doctor Freud, de Herbert Ross, con Nicol Williamson como Holmes y Robert Duvall como Watson. Aquí se trata de retratar la adicción a las drogas del detective y cómo su fiel amigo decide engañarlo por pura amistad para llevarlo a la consulta del doctor Sigmund Freud en Viena, interpretado por Alan Arkin, haciéndole creer que sigue las pistas de un caso cuando no existe tal. Ni que decir tiene que, cuando llegan a Viena, sí que comienza el misterio al que tienen que hacer frente en plena crisis de abstinencia por parte de Holmes.


Una película curiosa fue El detective y la doctora, de Anthony Harvey. Ambientada en los años setenta, se trata del caso de un enfermo que se cree que es Sherlock Holmes y es tratado por una doctora que, por aquellas cosas de la vida, se apellida Watson. El caso es que la locura del paciente existe pero, no por ello, deja de tener la inteligencia propia del detective y se meten de lleno en un caso misterioso. Él era George C. Scott y ella, Joanne Woodward.

Otra de las aventuras de Holmes que se ocupaban del caso de Jack el Destripador fue Estudio de terror, notable película con John Neville como Holmes y Donald Houston como Watson. Resulta sorprendente hallar por aquí en un papel secundario a una jovencísima Judi Dench mientras el detective trata de identificar la auténtica identidad del asesino en serie mientras localiza al hijo de un afamado político que iba para médico brillante hasta que desapareció misteriosamente en los bajos fondos londinenses.

La figura de Sherlock Holmes ha sido tratada por todas las cinematografías del mundo. Hay versiones polacas, japonesas, rusas, incluso hay un Sherlock Holmes negro y hasta Tom y Jerry incorporaron a los personajes. No podía faltar España con José Luis Garci que realizó un intento en Holmes y Watson: Madrid days, con Gary Piquer como Holmes (un actor muy malo) y José Luis García Pérez como Watson (un actor muy bueno). La idea no era despreciable, en realidad. Un caso les traía a Madrid y, con ellos, colaboraba nada más y nada menos que don Benito Pérez Galdós. Sin embargo, yo creo que Garci se perdió en el retrato del costumbrismo madrileño que tanto podía chocar a un personaje como Holmes y el misterio, en realidad, acabó importándole menos que a Robert Altman en Gosford Park. Tuve ocasión de seguir más o menos de cerca los cotilleos alrededor de esta película y sé que Garci tuvo muchas dificultades para sacarla adelante. Quiso rodar en Londres, pero el presupuesto se le disparó y optó por el Parque de El Capricho de Madrid para suplantar la urbe inglesa. Quiso actores británicos para incorporar a los personajes principales, pero, aunque era posible contar con ellos, había que pagar una barbaridad al sindicato de actores británico por su utilización fuera de sus fronteras, hubo cambios en el casting de última hora, actores quejándose de lo poquito que ofrecía Garci para un proyecto que, se supone, era de mucho prestigio…Hay momentos de buen cine, pero se queda corta, hay que reconocerlo.

Como vídeo os dejo la versión más abreviada que he podido encontrar del Concierto para violín y orquesta de Miklos Rozsa que sonaba como tema principal de La vida principal de Sherlock Holmes y que fue estrenada en España por mi querida amiga Mariana Todorova, a la que algunos conocéis de la presentación de mi libro Compás de ceniza, violín concertino de la Orquesta Sinfónica de Radiotelevisión Española bajo la dirección de Carlos Kalmar. Por supuesto y muy acertadamente, Wilder hace que esta música sea la que Holmes toque cuando tiene que pensar. En algunos momentos, puede parecer un poco asonante, pero aparte de todo ello, la melodía es maravillosa, muy descriptiva de la tormenta interior que asolaba a ese detective genial, intérprete notable de violín, drogadicto y misógino por puro desengaño amoroso. Espero que lo disfrutéis.



Y como mosaico, dejemos que sean Plummer y Mason los elegidos. Parecen los originales Holmes y Watson.


lunes, 21 de mayo de 2018

EL CINE EN CIEN PELÍCULAS (XIV)


Es cierto que perteneces a Victor. Eres parte de su obra, eres su vida. Si ese avión despega y no estás con él lo lamentarás, tal vez no ahora, tal vez ni hoy ni mañana, pero más tarde, toda la vida. Siempre tendremos París. No lo teníamos, lo habíamos perdido, hasta que viniste a Casablanca, pero lo recuperamos anoche. Nunca me dejarás, yo también tengo mi labor que hacer, y no puedes seguirme a donde voy, en lo que voy a hacer no puedes tomar parte… Yo no valgo mucho, pero es fácil comprender que los problemas de tres pequeños seres no cuentan nada en este loco mundo. Algún día lo comprenderás…. Ve con él, Ilsa.


CASABLANCA. USA (1942). Drama. Dir: Michael Curtiz; Humphrey Bogart, Ingrid Bergman, Paul Henreid, Claude Rains, Peter Lorre (102 min).

Casablanca ¿Qué se puede decir que no se haya dicho ya de una película como esta? Poco o muy poco. Ha pasado el tiempo, ha corrido demasiada agua bajo el puente desde aquel 23 de enero de 1943 en el que la película pudo verse por primera vez en los cines norteamericanos (aunque el primer pase tuvo lugar el 26 de noviembre del año anterior, coincidiendo curiosamente con el desembarco de las tropas aliadas en el Norte de África). Y el brillo del mito sigue intacto después de todos estos años y lo seguirá estando “as time goesby”. Debo reconocer que éste es uno de los episodios más difíciles a los que me enfrento en esta “El cine en cien películas”, y es que es difícil situarse ante una película que antes que película es un mito, difícil salir indemne del brillo cegador de su leyenda. Así que intentaré como pueda esquivar los miles de tópicos que la rodean, la mayoría, como buenos tópicos, falsos o al menos no verdaderos del todo.  Dudo que no sucumba a alguno o a varios de ellos, pero allá vamos.

Lo cierto es que a lo largo de la Historia del Cine hay películas que nacen más o menos siendo “autoconscientes” de su trascendencia, de suponer un hito, un antes y un después (Ciuadano Kane, 2001 Odisea del espacio, Avatar o incluso Lo que el viento se llevó y algunos pocos títulos más). Casablanca no figura ni mucho menos entre esos títulos, y solo un cúmulo de circunstancias y azares han acabado convirtiéndola en la  eyenda que hoy es. En un principio, el film surge en un contexto muy determinado, Estados Unidos acaba de entrar en la Segunda Guerra Mundial tras el ataque japonés a Pearl Harbour en diciembre de 1941 (“Sam, si es diciembre aquí en Casablanca, ¿qué hora es en Nueva York”, Todos duermen, en América todos duermen”), y Hollywood debe poner en marcha su artillería propagandística para, entre otras cosas, justificar la intervención norteamericana en el conflicto.

Casablanca ofrecía la coartada perfecta. A principios de los cuarenta formando parte del protectorado francés, la ciudad marroquí es un hervidero de gentes que van y vienen yque sobre todo, esperan, esperan y esperan. Buscan desesperadamente ese billete para el avión a Lisboa, que les lleve a América, que les conduzca a la libertad. Allí vive hace años Rick Blaine, un americano impasible que llegó a Casablanca con la intención de tomar las aguas- aunque le informaron mal- y que en el pasado llegó a creer en causas nobles. Todo hasta que París y una mujer se cruzaron en su camino. Con su inmaculado smoking blanco se pone cada noche al frente de Rick´s, un lugar al que todo el mundo acude, la bella y frágil Yvonne, el arrogante mayor Strasser de los SS, el cínico y corrupto capitán Renault.  Rick´s es un pequeño oasis en el que todo cabe: se conspira, se juega – qué escándalo- y, en unos tiempos oscuros, a veces hasta asoma la dignidad y sus parroquianos se conjuran para ahuyentar la barbarie alzando la voz con cantos, que no son cantos de taberna, sino cantos patrióticos que claman para que el día de gloria esté cerca; su dueño no permite jaleo en el establecimiento, ya no se juega el cuello por nadie y se permitiría despreciar a alguien si simplemente tuviera tiempo de pensar en él. En el fondo, es un sentimental, lo era al menos hasta que Paris y esa mujer se cruzaron en su camino, justo en la fecha en la que los alemanes entraron en la capital. Ese día, los alemanes vestían de gris y ella iba de azul. Y ahora ella, de todos los tugurios de todas las ciudades del mundo, ha elegido el suyo. Y se planta en él, tan joven y guapa como siempre, flanqueada de todo un héroe de la Resistencia que escapó de un campo de concentración y está llamado a continuar su heroica cruzada. Ella siempre pensó en el mientras cumplía condena, incluso en los días en los que estaba sola en París. Oh, sí, París, siempre nos quedará París, y ahora hay que pensar en otras cosas, y hay que conseguir esos salvoconductos como sea. Quizá el precio resulte demasiado caro y doloroso; reavivar la llama de algo que pudo haber sido y no fue, despedirse entre lágrimas y orgullo en un neblinoso hangar a las afueras de Casablanca. Aunque siempre nos quede París.

Sí, Casablanca, ofrecía la coartada ideal con ese final pluscuamperfecto en el que vemos cómo la Resistencia que representa la figura de Victor Lazslo da la bienvenida a la lucha a la Norteamérica representada por Rick, o cómo el cínico gendarme francés Renault arroja a la papelera una botella de agua de Vichy en un gesto que de sutil tiene poco. Así que el comienzo de esa gran amistad era en realidad el deseo de una gran alianza.

En el fondo, Hall B Wallis y la Warner se salieron con la suya, y lo más importante, consiguieron que la película fuese un éxito y el público acudiese a las salas a verla (aunque hubiese que esperar para la aparición del mito). Conviene tener en cuenta que estamos en la época en la que Hollywood empieza a aplicar su famoso sistema de producción en cadena que se alargará durante toda la década siguiente, y los estudios seleccionan sus proyectos en función del éxito que hayan podido tener otras películas en el pasado reciente. La Metro Goldwin Mayer acababa de obtener un éxito clamoroso a finales de los treinta con Argel (John Cromwell, 1938), remake de la película francesa Pepe Le Moko (Julian Duvivier, 1937), un drama que mezclaba romance y aventura ambientado en la exótica kasbah argelina, y la Warner, una de sus grandesrivale, estaba buscando una historia de características similares. A tal efecto, el productor Hall B. Wallis compró por 20.000 dólares los derechos de una obrita teatral de Murray Barnet y Joan Allison llamada Everybody Comes to Rick’s. (Todo el mundo acude a Rick´s). En el estudio, los lectores de los guiones se pusieron enseguida manos a la obra, pero descubrieron al poco tiempo con pavor que el texto era un ladrillo infumable con nulo potencial cinematográfico. Así que Wallis contrató a los gemelos Epstein, Julius y Philip, para intentar reflotar aquel desastre. Los hermanos se encontraban entonces colaborando con Frank Capra en sus documentales sobre la participación de los soldados estadounidenses en la guerra, y para aliviarles un poco la carga de trabajo el productor decidió reclutar a un tercer guionista, Howard Koch, que había trabajado con Orson Welles en la famosa recreación de La guerra de los mundos. Por si fuera poco, Casey Robinson, escritor en nómina de Wallis, y al parecer la persona que le dio a conocer la obra de Barnett y Allison también quiso aportar su granito de arena. Las desavenencias entre el equipo de guionistas eran notables, tanto que llegó el primer día de rodaje y la historia todavía no había terminado de escribirse. En consecuencia, el guión de la película terminó de completarse en el propio set de grabación; cada mañana, los guionistas aparecían con las nuevas escenas y los nuevos diálogos que habían escrito la noche anterior. Hoy en día, tampoco está muy claro de quién es realmente el guión de Casablanca y cuál de los guionistas implicados en meter mano a la historia aportó más a la causa (Koch y los Epstein se pasaron toda la vida tirándose los trastos por el particular). Se rumorea incluso que la famosa frase que cierra el film y que le dice Bogart a Claude Rains (“Louie, presiento que este es el comienzo de una hermosa amistad”) fue idea del mismísimo Wallis.

Pero si el proceso de guionización de la película fue una aventura, la elección del encargado de dirigirla trajo también más de un quebradero de cabeza a la productora. A principios de los cuarenta, la Warner decidió saltarse la norma de trabajar con directores en nómina y se lanzó a contratar de forma eventual a directores de otros estudios (estas operaciones solían ser frecuentes, y consistían básicamente en un cambio de cromos entre los diewxricoa de las distintas majors). La jugada le había salido bien en casos como el de El sargento York (Howard Hawks, 1940) o La carta (William Wyler, 1942); sin embargo tanto Hawks como Wyler rechazaron ponerse al frente de Casablanca. Wallis se vio entonces obligado a recurrir a un hombre de la casa como Michael Curtiz que ya había rodado para el estudio obras como El capitán Blood (1933), La carga de la brigada ligera (1936) y Robin de los Bosques (1939), las tres a mayor gloria de la pareja que formaban Errol Flyn y Olivia de Havilland, o como esa obra maestra del cine negro titulada Ángeles con caras sucias (1938) que protagonizaba precisamente Humphrey Bogart.

Así como Bogart fue Rick Blaine desde casi el primer momento – se comenta que se le llegó a ofrecer el papel incluso a Ronald Reagan- los productores tuvieron más problemas para encontrar a la actriz que sería su partenarie en pantalla. Parece ser que la primera opción era Anne Sheridan, que había trabajado con Curtiz y Bogart en la citada Ángeles con caras sucias, pero los guionistas sugirieron que el papel le iría mejor a una “bella extranjera” (aunque también les valía una americana con “buenos pechos”). Fue entonces cuando Wallis acudió a la Metro en busca de la austriaca Hedy Lamarr, la protagonista de Argel, pero Louis B Mayer se negó en redondo a ceder a su estrella.  La ocasión saltó cuando el productor independiente David O´Selznick que tenía en nómina a Ingrid Bergman accedió a que la joven actriz sueca participase en la película. Bergman había debutado en el cine norteamericano a finales de los treinta en Intermezzo (1939) junto a Leslie Howard, y Szelnick creyó que el film de la Warner serviría para apuntalar el despegue de su actriz y potenciar su perfil romántico. Hay que reconocer que el hombre ojo tenía un rato. Dicen que la Bergman nunca estuvo mejor que en Casablanca, quizá por la incertidumbre que tuvo durante todo el rodaje a causa de no saber el final de su personaje. Es famosa la anécdota que afirma que Ingrid se plantaba todas las mañanas en el plató y lo primero que hacía era preguntarle al pobre Michael Curtiz si se sabía ya por fin el si se quedaba con Bogart o con Henreid. Y que un día, el húngaro, harto de tanta preguntita se volvió y le contesto con malas pulgas: “Con los dos, Ingrid, te quedas con los dos”. Yo, sin embargo, creo que Ingrid está perfecta simple y llanamente porque es una de las grandes actrices de la Historia. Me fijo en la famosa escena del “As time goes by”. Hasta entonces hemos visto a una Ilsa Lund joven, algo desconcertada también, pero radiante. Incluso sonríe a Sam cuando le pide que toque su canción y se la tararea para que haga memoria; pero es empezar a sonar las primeras notas del piano, y su rostro cambia completamente. De repente a Ilsa le caen veinte años de golpe, se nota que el tiempo ha pasado realmente. Eso es algo que sólo está al alcance de los y las muy grandes. 

En cuanto al resto de personajes, Casablanca nos permitió la posibilidad de poder disfrutar de la presencia de secundarios de lujo en el cine de la época, la mayoría de ellos exiliados del nzismo. Ahí estaba Peter Lorre, el inolvidable protagonista de M, el vampiro de Düsseldord (Fritz Lang, 1934) que un año antes venía de participar en el clásico de Hollywood El halcón maltés (John Huston, 1941), y que en la obra de Curtiz tenía una breve pero decisiva aparición dando vida al infortunado Ugarte. Estaban también Paul Henreid, nacido en Trieste en la época en la que la ciudad italiana pertenecía todavía al imperio austrohúngaro, que dio vida a Victor Lazslo, y Conrad Veindt, incorporando al mayor Strasser. Mención especial merece la presencia del británico Claude Rains interpretando al capitán Renault, aportando a su antipático papel la suficiente dosis de socarronería que hacía que al final el personaje resultase hasta entrañable.  Pero es que además, qué sería de Casablanca sin Sam, sin Dooley Wilson y sin su famosa canción “As time goes by” que canta pero que no toca como le pide insistentemente Ingrid Bergman. Wilson era músico de jazz pero no sabía tocar el piano. Por su trabajo de siete semanas en la película percibió un sueldo de 350 dólares (simplemente por comparación, Sidney Greenstreet que en el film interpreta a un personaje con menor presencia en pantalla como Ferreri se llevó a casa 3.750 dólares a la semana por su trabajo).

Eran otros tiempos. Pero no cabe duda de que Casablanca no hubiese sido lo mismo sin Sam y sin su piano. Y pensar que hubo momentos en los que en el guión no se contemplaba ni siquiera que se cantase “As time goes by”; hay que agradecer a los gemelos Epstein que después se lo pensasen mejor.  Luego incluso se pensó en que lo cantase una mujer, y se barajaron los nombres de Ella Fitzgerald y Billie Holiday.  Los Epstein también tuvieron la tentación de matar en accidente a Victor Laszlo para que Ilsa y Rick pudiesen finalmente coger el avión a Lisboa con todas las bendiciones (el código Hayes, imperante en la época, no consentía que se viese en pantalla un adulterio). Pese a todas las vacilaciones, se llevaron junto a Koch el oscar al mejor guión del año, uno de los tres con los que fue recompensando el film (los otros fueron los de mejor película y mejor dirección).

Muchos factores han contribuido, como vemos, a acabar haciendo de Casablanca una verdadera leyenda. Quizá resultara decisivo el caótico proceso de producción del film alimentando todo tipo de bulos y de especulaciones, tal vez influyera igualmente el tortuoso rodaje que tuvo lugar en escenarios de Arizona y en los estudios que la Warner poseía en Burbank (localidad natal del cineasta Tim Burton, por cierto). De no haber sido por todo ello, hoy no estaríamos hablando del mito de un actor llamado Humphrey Bogart, que supo hacer un icono de su personaje que ha alimentado los sueños de seducción de generaciones enteras, nadie iría por ahí soltando citas de frases que NUNCA se dicen en la película (no es “Siempre nos quedará París” sino “Siempre tendremos París”, en el doblaje castellano Ilsa nunca le pide a Sam que la toque otra vez, con una ya es suficiente).  Nadie creía en Casablanca, ni siquiera quienes participaron en el film daban un duro por ella. Y sin embargo, una montaña de casualidades hizo posible el milagro. Afortunadamente, como canta Sam, “the foundametal things apply…” “as time goes by”.

AS TIME GOES BY
Dooley Wilson

You must remember this
A kiss is still a kiss
A sigh is just a sigh
The fundamental things apply
As time goes by
And when two lovers woo
They still say: "I love you"
On that you can rely
No matter what the future brings
As time goes by
Moonlight and love songs
Never out of date
Hearts full of passion
Jealousy and hate
Woman needs man
And man must have his mate
That, no one can deny
It's still the same old story
A fight for love and glory
A case of do or die
The world will always
Welcome lovers
As time goes by 

ASÍ QUE PASE EL TIEMPO
Dooley Wilson

Debes recordar esto:
Un beso sigue siendo un beso,
un suspiro es solo un suspiro.
Las cosas fundamentales adquieren valor
a medida que pasa el tiempo
Y cuando dos amantes se atraen,
todavía dicen: "Te quiero".
En eso puedes confiar,
no importa lo que traiga el futuro,
así que pase el tiempo.
La luz de la luna y las canciones de amor,
nunca pasan de moda.
Los corazones llenos de pasión,
celos y odio.
La mujer necesita al hombre,
y el hombre debe tener su compañera,
eso, nadie lo puede negar.
Es siempre la misma vieja historia,
una lucha por el amor y la gloria,
un caso de morir o matar.
El mundo siempre dará la
bienvenida a los amantes,
así que pase el tiempo.





viernes, 18 de mayo de 2018

GUS MORNINS, 18/05/18 by CARPET WALLY

“Nací cuando ella me besó. Morí cuando me abandonó. Viví unas semanas mientras ella me amó.”  

(En un lugar solitario, Nicolas Ray, 1950)

Gus mornins cinéfilos nos dé God.

Decir que está siendo una semana algo descojonciada en materia de guses es quedarse corto (corta, porque es una frase de Alban). Y eso que el descojoncio empezó bien, porque el viernes pasado fue el gran Dex y no yo quien se encargó de los estrenos, pero el lunes no hubo episodio de la Historia del Cine en parte por el puente madrileño y en parte por el merecido homenaje a Mercero. El martes no hubo wolfada sino episodio de Historia del cine, esto si motivado por la fiesta isidril. El miércoles Alban llegó a las mil y huevo por no sé qué de unos polacos que le echaban un polvito sacudiéndola o no sé qué. Y hoy (ayer para cuando leáis esto) Indi también tarda en publicar porque está festejando los goles de Griezman…Semana descojonciada.

Pero no temáis, aquí vengo yo a solucionar la papeleta y poner las cosas en su sitio. Bajaremos el nivel como es habitual y santas pascuas. Que hay que preparar los estrenos, pues allá que vamos, con alegría y sin demora.

Varias, es decir más de una y menos de 300.000, son las películas que se estrenan esta semana y las hay para todos los gustos menos para los que les gusta el tofu, que esos son muy raros,

Empezaremos con la primera de lista, de la lista que consulto yo, al menos. La verdad es que el cine se ha fijado mucho en el deporte porque hay historiqs en él que son muy cinematográficas, pero lo cierto es que plantean muchos problemas porque es difícil trasladar las emociones de una disputa deportiva real a una pantalla. Con el futbol americano y el baloncesto ha habido bastante suerte, pero hay otros deportes en los que ha costado mucho más, el futbol es el ejemplo perfecto porque no sólo basta que los actores sepan practicarlo bien sino que lo que se refleje en pantalla parezca mínimamente real. El tenis también  ha tenido alguna intentona y tampoco demasiada fortuna, aunque la reciente “La batalla de los sexos” sea muy disfrutable. Ahora Hollywood se ha fijado en la pareja Mcenroe-Borg, el antes y el después, el sueco de hielo y el enfant terrible americano, la calma y la tempestad, lo viejo (24 años, al loro)  y lo nuevo (20 añitos de nada). La final mítica de Wimbledon que vimos con nuestros propios ojos hace varios decenios (quien lo diría). Eso es lo que cuenta BORG VS MCENROE. Dediucada a los que les gustan las copas (Davis) y las ensaladeras (de plata)

La segunda de la lista es el blockbustrer de la semana y os voy a poner directamente la sinopsis que se ofrece en cualquier web que consultes. “Tras sobrevivir a un ataque bovino casi faltal, un desfigurado chef de cafetería, Wade Wilson, trata de cumplir su sueño de convertirse en el camarero más famoso del lugar, al tiempo que trata de hacer frente a su pérdida del sentido del gusto. En la búsqueda para la recuperación de este, así como la de un condensador de flujo, Wade deberá luchar contra ninjas, yakuzas y un grupo de perros sexualmente agresivos, mientras recorre el mundo para descubrir la importancia de la familia, la amistad, el sabor y conseguir ganar el codiciado título que pone en las tazas de café: "El mejor amante del mundo"...... ¿cómo os habéis quedado?...Si, puestos a inventaros un argumento Cortogramas lo hubiera hecho mucho mejor, pero es lo que tienen los trolls que los manda Putin, pero no tiene ni Putin idea. Bueno, a lo que vamos DEADPOOL 2 es más de lo mismo de la idea original, un superhéroe de Marvel destroyer y con un humor algo salvaje…y no digo más porque la mayoría no la veréis. Para amantes de las hamburguesas y las patatas fritas.

De Polonia nos llega DOS CORONAS que narra la historia de un sacerdote polaco en los campos de concentración de Austwitch. Este hombre que ofreció su vida para salvar la de otros que iban a ser ajusticiados tras detectarse una huida sobrevivió en celdas de castigo hasta el punto que fue asesinado porque necesitaban las celdas ocupadas. Para amantes del pan ácimo y la comida frugal.

EL TALLER DE ESCRITURA es una película francesa (¿una francesa en cartelera?, que raro) que nos traslada a un lugar similar al que hace pocos meses nos llevó “El autor”. Eso de los cursos para escritores que tanto nos gustan y para los que muy pocos estamos (ejem, están) capacitados. En este caso una novela a varias voces dirigida por la profesora de una academia empieza a complicarse porque uno de sus alumnos tiene demasiadas cosas que decir. Para amantes del Flambeau y los escargots.

Otra peli que se estrena esta semana es italiana y se llama HANNAH, protagonizada por Charlotte Rampling, su campo de cultivo es la tercera edad. Habla sobre una mujer mayor que tiene su vida completamente milimetrada y así la va llevando poco a poco, pero un día todo cambia y su peripecia vital parece desmoronarse….Pufff, que es que a mí me resulta muy duro este tema, ¿será por proximidad?. Para amantes de la fruta madura y del queso parmesano.

No hay problema, si antes hablábamos de que las películas deportivas no suelen tener suerte, las que van de caballitos tampoco, ni siquiera de mar. Alguna es aceptable, léase “Seabiscuit” o “Furia” (la serie). Ni siquiera Spielberg con “Horse of war” fue capaz de emocionarnos como pretendía. Ahora llega “LEAN OF PETE” que es el nombre de un caballo que monta un chaval adolescente en la búsqueda de su tía tras la muerte de su padre. Para degustadores de alfalfa o brócoli que viene a ser lo mismo.

POROROCA es una película que comenté hace unas semanas pero que finalmente no se estrenó (no es la primera vez que pasa). Es una producción rumano-francesa acerca de una pareja de treintañeros cuyas vidas cambian tras la desaparición de su hija pequeña. Esto…..para amantes de los tragos amargos.

Y para que recordemos que no sólo de superhéroes Marvel se llena la vida y que todo lo que contemos lo ha contado alguien ya, tenemos este ejemplo (podíamos poner a Hércules o a Mercurio) que los cristianos (o judíos) contaban hace siglos. Un tipo llamado SANSON cuya extraordinaria fuerza estaba llamada a liberar al pueblo de Israel, el problema es que su kriptonita eran los peluqueros y Dalilah era una supervillana de Dios te ampare. Para amantes del cabello de ángel.


Creo que sólo queda una, salvo que el amigo Dex me corrija otra vez, con toda la razón, y esa una que queda será nuestra APUESTA DE LA SEMANA. Porque no olvidemos que este es un sitio donde el cine es pasión y tiene lugar predilecto, así que cualquier filme que hable de nuestra pasión tendrá lugar preeminente. Nos encontramos hoy con LAS ESTRELLAS DE CINE NO MUEREN EN LIVERPOOL  que efectivamente es la propuesta más interesante de la semana. No es que sea buena o mejor que las demás, es que es un tema que nos interesa de por sí. Gloria Graham, aquella actriz nominada al Oscar por su segundo trabajo en la gran pantalla “Que bello es vivir” y ganadora del galardón años más tarde por “Cautivos del mal” fue cayendo en desgracia y casi olvidada por el cine y dedicada al teatro inició un romance en Inglaterra con un jovenzuelo aspirante a actor. La historia de aquel amor casi imposible entre la vieja estrella y el joven inglés es diga de una película, esperemos que Annete Benning y Jamie Bell (Billy Elliot) le hayan dado la dignidad que merecen. Para amantes, para amantes del cine y para amantes del cine con hambre…de buenas historias.

Y hasta aquí el gus de hoy. Buen fin de semana nos de good.



IN A LONELY PLACE
The Smithereens and Suzanne Vega

I heard it said somewhere that one day all good things come to an end.
I turn around to see you. And if I do or not, it all depends.

I was born the day I met you,
Lived a while when you loved me,
Died a little when we broke apart.
Yesterday, it would have mattered.
Now today, it doesn't mean a thing.
All my hopes and dreams are shattered now.
I'm in a lonely place without you.
I'm in a lonely place without you.

I walk the streets alone at night sometimes and think about you.
I look as strangers pass, and wonder how I'll live without your love.

I was born the day I met you,
Lived a little when you loved me,
Died a little when we broke apart.
Suddenly, this world's no longer bright.
I'm alone and lonely every night.
Won't you bring back your love that's out of sight?
I'm in a lonely place without you.
I'm in a lonely place without you.

EN UN LUGAR SOLITARIO
The Smithereens y Suzanne Vega

He oído decir en alguna parte que un día todas las cosas buenas llegan a su fin. 
Me doy la vuelta para verlo. Y si lo hago o no, todo depende. 

Yo nací el día que te conocí, 
Viví un tiempo mientras me amaste, 
Morí un poco cuando me dejaste. 
Ayer, eso habría importado. 
Aquí y ahora hoy, no significa nada. 
Todas mis esperanzas y los sueños se acabaron haciendo añicos. 
Estoy en un lugar solitario sin ti. 
Estoy en un lugar solitario sin ti. 

Camino por las calles solo por la noche a veces y pienso en ti. 
Espero pasar como un extraño y me pregunto cómo voy a vivir sin tu amor. 

Yo nací el día que te conocí, 
Viví un tiempo mientras me amaste, 
Morí un poco cuando me dejaste. 
Ayer, eso habría importado. 
Aquí y ahora hoy, no significa nada. 
Todas mis esperanzas y los sueños se acabaron haciendo añicos. 
Estoy en un lugar solitario sin ti. 
Estoy en un lugar solitario sin ti. 



EL MOSAICO DE HOY