lunes, 23 de abril de 2018

Guuus mornins, 23/04/18


“Un hogar sin libros es como un cuerpo sin alma”.
 Cicerón

Guuus mornins, cinéfilos.
Hoy tampoco vamos a tener capítulo de “El cine en cien películas”. Después de diez capítulos de la serie, hasta viene bien tomarse un pequeño descanso. Muchos me decís que hay que ver la barbaridad de cosas que aprendéis conmigo y tal y cual, aunque quizá no sepáis que el que más estoy aprendiendo con todo esto soy yo, revisando las películas que se van comentando y estudiando e instruyéndome de todo lo que otros han dicho de ellas.

Y es que, como dijo aquel, todo está en los libros. Y hoy que celebramos el Día del Libro he pensado que sería muy justo dedicarle nuestro gus. Y si no os importa y tenéis a bien extender este Día del Libro a la Semana del Libro y dedicarles nuestros guses de aquí al jueves (o al viernes que seguro que nuestro recomendador de pelis favorito se las ingenia para homenajear a la literatura como se merece). Eso, repito, si tenéis a bien y si no tenéis preparado el gus de antemano para celebrar el cumpleaños del actor o director de turno. A fin de cuentas, ¿quién soy yo para imponernos nada a nadie a estas alturas?  ¿Pablo Iglesias?

Pues bien, os digo que yo hoy, aprovechando que además aquí es festivo y honramos al Patrón de la Comunidad, San Jorge, me pondré mis mejores galas y de aquí a nada me bajaré al paseo para ver los tenderetes que nos han preparado este año los libreros. Dicen los del gremio que, aunque la cosa aquí está tan malita como en el resto del país, esperan este día siempre como una especie de noche de los Reyes en la que las cajas registradoras tienen trabajo extra. En un día se factura lo que no se facturan en los diez días que dura la feria que comienza también de aquí a nada (hay quien habla incluso de suprimirla debido a la cercanía en el tiempo con San Jorge).

Pero dejando a un lado los asuntos de los dineros, yo hoy aquí he venido a hablaros de mi libro, no de del que he escrito, sino de uno que acabo de terminar recientemente y me gustaría recomendar. Se trata de Herejes del cubano Leonardo Padura, y la cosa me ha pillado en pleno fin de la era castrista – que no del régimen- y en pleno traspaso de poderes, así que no ha podido ser más oportuna.  Por si alguien no está familiarizado con el escritor diré que es bastante aficionado a combinar varias historias dentro de sus novelas, jugar con distintas tramas que incluso ocurren en diferentes tiempos y planos narrativos y al final confluyen todos juntos de manera asombrosa. Así lo hizo en la formidable El hombre que amaba a los perros, todo un ejercicio de prestidigitación contada en tres tiempos desde un presente que evoca el exilio mexicano de Trosky y su relación con Ramón Mercader quien más tarde se convertiría en su asesino. Una novela impresionante.

Aquí nos encontramos en la Cuba del siglo XXI de nuevo con el personaje de Mario Conde, que no es ningún banquero engominado y corrupto, sino un ex detective socarrón y un poquitico comemielda (según sus propias palabras). Conde recibe por mediación de un amigo exiliado en Miami un misterioso encargo relacionado con la desaparición de un cuadro pintado por Rembrandt. Esto da pie a que Padura nos lleve en paralelo a la Amsterdam del siglo XVII, para hablarnos de la formación en la ciudad de la comunidad judía. No es la primera vez como digo que Conde aparece como protagonista de una novela del autor, pero sí ha sido mi primer encuentro personal con el personaje a quien interpretó recientemente Jorge Perrugorría en el film de Felix Viscarret, Vientos de la Habana. El propio Padura aparecía como guionista de la peli, y no era su primera experiencia pues ya había ejercido como tal en obras como Regreso a Itaca – estupenda- o 7 días en La Habana.

En los próximos días espero encontrarme con más recomendaciones literarias por parte de los guseros, aunque reitero, y perdonad, que me ponga pesado, no os sintáis obligado. Y no será porque no me falten propuestas y sugerencias, ahora he vuelto a hincarle el diente a Joan Marsé, uno de mis autores contemporáneos de cabecera. Y estoy como loco buscando la autobiografía de Frank Capra El nombre antes que el título, pero me dicen en todas partes que no lo encuentran y que está descatalogado. Seguiré buscando y seguiré leyendo. Leer sigue formando parte de una historia maravillosa e interminable.

THE NEVERENDING STORY
Limahl
Turn around, look at what you see 
In her face, the mirror of your dreams 

Make believe I'm everywhere 
I'm hidden in the lines 
And written on the pages 
Is the answer to a never ending story 
(Ah ah ah) 

Reach the stars, fly a fantasy 
Dream a dream, and what you see will be 

Rhymes that keep their secrets 
Will unfold behind the clouds 
And there upon the rainbow 
Is the answer to a never ending story 
(Ah ah ah) 

Story (ah ah ah) 

Show no fear, for she may fade away 
In your hands, the birth of a new day 

Rhymes that keep their secrets 
Will unfold behind the clouds 
And there upon the rainbow 
Is the answer to a never ending story 
(Ah ah ah) 

Never ending story 
(Ah ah ah) 
Never ending story 
(Ah ah ah) 
Never ending story 
(Ah ah ah) 
Never ending story 
(Ah ah ah) 
Never ending story

LA HISTORIA INTERMINABLE
Limahl

Date la vuelta, contempla lo que ves
En su cara, el espejo de tus sueños,

Hazlo realidad, estoy en todas partes,
escondida en las líneas 
y escrita en las páginas,
está la respuesta a una historia interminable.
(ah ah ah)

Alcanza las estrellas, vuela una fantasía.
Sueña un sueño y lo que ves será.

Rimas que guardan sus secretos,
se desvelarán tras la nubes,
y ahí sobre el arco iris,
está la respuesta a una historia interminable.
(ah ah ah)

Historia (ah ah ah)
No muestres miedo, porque podría desvanecerse.
En tus manos, el nacimiento de un nuevo día.

Rimas que guardan sus secretos,
se desvelarán tras las nubes,
y ahí sobre el arco iris,
está la respuesta a una historia interminable.
(ah ah ah)

Historia interminable
(ah ah ah)
Historia interminable
(ah ah ah)
Historia interminable
(ah ah ah)
Historia interminable
(ah ah ah)
Historia interminable



EL MOSAICO DE HOY


viernes, 20 de abril de 2018

GOOD MORNING 20-04-2018


“Todas mis posesiones por un momento más de tiempo.” Isabel I, un minuto antes de morir.

Gussss morniinsss cinéfilos nos de God

Pues parece que existe una epidemia de falta de tiempo y si ayer el cot-indiano se desmarcó con un gus minimalista por ausencia de reposo, yo creo que me voy a ver obligado a hacer lo propio con los estrenos de este finde. Y eso que son 14 como en las antiguas quinielas del “1-X-2” las películas que nos visitan hoy. Luego metieron aquello del pleno al 15, pero eso no es lo auténtico (al menos hasta el fin de semana que viene), lo suyo es lo de “Jenaro el de los 14” con el gran Landa haciendo landadas. También 14 son los versos de un soneto, pero no hacen justicia a lo de hoy, porque como sabéis los 14 versos han de ser de arte mayor para componer un soneto y de arte mayor, poco, casi diría que ni de arte menor si quiera.

Pero vamos pues al lío que ya he dicho que ando apurado.

Hay 4 pelis de animación: La mejicana EL AMERICANO con un lorito de colores de protagonista y con la moraleja de que los verdaderos héroes no son los que salen en la tele sino lo que están cerca de nosotros. Otra es la canadiense EL PRINCIPE ENCANTADOR que sigue la via abierta por la maravillosa “Sreck” sobre la desmitificación de los personajes de los cuentos infantiles, en esta ocasión con el príncipe de los cuentos un poco harto de enamorar doncellas pero incapaz de encontrar el amor verdadero. La tercera es la japonesa FIREWORKS; SHOULD WE SEE IT FROM THE SIDE OR THE BOTTOM?. Así sin traducir ni nada (¿Los fuegos artificiales deberíamos verlos de cara o de culo?...ea pues seguro que por eso no lo tradujeron. La verdad es que la historia es algo poco original, pues es un día de verano que se repite una y otra vez en la vida de un joven que debe tomar una decisión y no sabe si eligió bien.  Y finalmente tenemos ISLA DE PERROS cuyo único atractivo es que está dirigida por el sorprendente Wes Anderson que ya parecía jugar a la animación en la magnífica “Gran Hotel Budapest” pero que ahora se pasa directamente a los dibus (o a las marionetas) para contarnos una historia de perros muy rara. Yo no os digo nada pero…estás son una X fija en la quiniela, X de tacharlas.


El documental de la semana lleva por título SANZ, LO QUE FUI ES LO QUE SOY y repasa la vida y la carrera de uno de los cantantes españoles más internacionales. A mi me cae bien Alejandro Sanz y hace poco vi un documental sobre Bruce Springsteen que me pareció magnífico, pero eso si el Bruce-Alejandro es un 1 claro en la quiniela, porque “no es lo mismo”…para la tele si no hay otra cosa mejor.

Y como seguro que hay alguna francesa vamos a por ella antes de que se nos haga tarde. Pues otras 3 pelis que nos han colado los galos (que tíos más grandes). NUNCA ESTAMOS SOLOS es la primera de ellas y viene a ser un batiburrillo de amores no correspondidos, un tipo casado y su mujer liada con otro que a su vez está enamorado de una striper y está a quien quiere es a un tipo que está en prisión y…Pufff, que perezón. Otra franchute es 9 DEDOS en blanco y negro cuenta la historia de una banda de ladrones manejada por un jefe en la sombra que es quien da título al film…Madre mía. Y la tercera es CUSTODIA COMPARTIDA sobre el drama de las mujeres maltratadas y las decisiones judiciales que olvidando esos antecedentes aceptan que los hijos sean compartidos con los padres y el riesgo que eso conlleva para la ex mujer y para los pequeños. Será mucha variante, pero estas tres también son de empate, a cero, para más señas.

Aun se nos cuelan otra vez los franceses con una coproducción con Rumania llamada POROROCA que suena tan mal como parece, relata el caso de una familia feliz con dos hijos cuyas vidas cambian cuando la hija pequeña desaparece en un parque. Venga ya…Francia-Rumania: X también.

La rara es SERGIO Y SERGUEI, es rara porque es una coproducción Cuba-USA y eso tiene mucho de extraño. Cuenta la historia de un profesor de marxismo cubano y el último cosmonauta soviético en la estación MIR en los tiempos de la disolución de la URSS. En un momento de cambio tan trascendental entre los dos surge una relación a través de sus respectivos equipos de radio. Esta es un 2….2,5 como mucho.

Tenemos también una película británica BAILANDO LA VIDA, una comedia que nos habla de lo beneficioso que puede ser ponerse a dar clases de baile cuando te enteras de que tu marido te pone los cuernos….vamos que te cambia la vida, ni más ni menos. Otro 2 para que se baile en pareja.

Hay otra peli que también tiene mucha tela que nos viene de los USA, se llama CADA DIA y nos cuenta la historia de una adolescente que se enamora de un espíritu que se presenta en cuerpo real cada día,  lo que pasa es que tiene un único defectillo y es que cada 24 horas se reencarna en un cuerpo distinto y claro para la chica puede ser traumático. Al menos eso les explicó a los padres cuando la regañaron por enrollarse cada día con un maromo diferente…que cosas. Venga un 1 que también es una nota muy baja,

Y si, amigos también hay peli española esta semana, el nuevo film de Mateo Gil, habitual guionista de Amenabar pero que no ha terminado de conseguir realizar un buen film cundo ha sido él quien ha dirigido. En este caso nos trae LAS LEYES DE LA TERMODINAMICA una extraña comedia donde un científico intenta explicar su relación con su novia (actriz y modelo) mediante leyes científicas, de Newton a Einstein y por supuesto gracias a las leyes de la termodinámica…¿no las recordáis? Venga os pongo el tercer principio fundamental de la termodinámica para refrescar vuestra memoria, seguro que en seguida os vienen los otros dos: “La entropía de un sistema se aproxima a un valor constante así como la temperatura se aproxima al cero absoluto. Con la excepción de los sólidos no cristalinos (vidrio) la entropía del sistema en el cero absoluto es típicamente cercano al cero, y es igual al logaritmo de la multiplicidad de los estados cuánticos fundamentales”. No puede estar más claro, llevado a la vida en pareja cuando la cagas la posibilidad de echar un polvo es casi cero. Un cero puede que lo mereciera, pero tratándose de algo tan simpático, que es que me mondo le pongo un 1 también y listo.

Y llegamos a la APUESTA DE LA SEMANA, que lo es porque no quedan más. He oído que este thriller de terror merece bastante la pena y que realmente te asusta, te angustia y te mantiene en vilo. Se llama EN UN LUGAR TRANQUILO y cuenta como una familia trata de sobrevivir en silencio con la amenaza de unas extrañas criaturas que tratan de eliminarles guiándose por el sonido. De ahí la máxima que identifica la película “Si no te oyen, no pueden cazarte”. Tampoco creo que merezca mucho más, pero le meteremos un 2 por si suena la flauta.

Y contad si son 14 y ya está hecha la quiniela, otra cosa es que toque.

Y evidentemente no puede ser de otra forma, hoy es uno de esos días que tienen su propia canción.

20 DE ABRIL (Celtas cortos)

20 de abril del 90
Hola chata, ¿cómo estás?
¿Te sorprende que te escriba?
Tanto tiempo es normal
Pues es que estaba aquí­ solo
Me había puesto a recordar
Me entró la melancolí­a
Y te tenía que hablar
¿Recuerdas aquella noche en la cabaña del Turmo?
Las risas que nos hacíamos antes todos juntos
Hoy no queda casi nadie de los de antes
Y los que hay, han cambiado
Han cambiado, sí
Pero bueno, ¿tú qué tal? Di
Lo mismo hasta tienes críos
Qué tal te va con el tí­o ese?
Espero sea divertido
Yo la verdad, como siempre
Sigo currando en lo mismo
La música no me cansa
Pero me encuentro vacío
¿Recuerdas aquella noche en la cabaña del Turmo?
Las risas que nos hacíamos antes todos juntos
Hoy no queda casi nadie de los de antes
Y los que hay, han cambiado
Han cambiado, uh
Bueno pues ya me despido
Si te mola me contestas
Espero que mis palabras
Desordenen tu conciencia
Pues nada chica, lo dicho
Hasta pronto si nos vemos
Yo sigo con mis canciones
Y tú sigue con tus sueños
¿Recuerdas aquella noche en la cabaña del Turmo?
Las risas que nos hacíamos antes todos juntos
Hoy no queda casi nadie de los de antes
Y los que hay, han cambiado
Han cambiado, sí




En el 90 decían que era, 28 años han pasado ya…por aquellos entonces recordaban tiempos anteriores como mejores, sería que en abril del 90 uno echaba la vista atrás y se ponía melancólico. No es nuestro caso, ahora miramos a Abril del 90 y comparamos los estrenos de entonces y los de ahora y…vemos “Cuando Harry encontró a Sally” (las risas que nos hacíamos antes todos juntos), también “Always” con Audrey en su última peli o “Tiempos de gloria” con el primer oscar a  Denzel Washington. Incluso veíamos una obra maestra, la que adorna nuestro MOSAICO DE HOY





Parece que los tiempos…han cambiado, si.







jueves, 19 de abril de 2018

GUUUD MORNINS CINÉFILOS 19-04-2018

Guuuuuud mornins cinéfilos. Jueves 19 de abril, hemos pasado en pocos días de lluvias causantes de inundaciones y temperaturas gélidas a estar a con sol, 30ºC y la gente ya sacando los bañadores del armario. De locos.

   En una semana complicada laboralmente, también de locos,  me pilla el toro, llega el jueves y sin nada preparado para la cita del gus. Y como he de salir en un rato con la alta probabilidad de que no vuelva a la oficina hasta bien entrada la tarde, pidiendo disculpas por éste gus tan acelerado no se me ocurre nada más adecuado que dedicaros un poema a vosotros, amigos cibernéticos, que ya sois mucho más que eso, sois compañeros de éste rincón mañanero, y que sigamos siéndolo durante mucho tiempo. Va por ustedes.

POEMA DE LA AMISTAD (dedicado a los guseros)

  Algunas veces encuentras en la vida 
una amistad especial: 
ese alguien que al entrar en tu vida 
la cambia por completo. 
Ese alguien que te hace reir sin cesar; 
ese alguien que te hace creer que en el mundo 
existen realmente cosas buenas. 
Ese alguien que te convence 
de que hay una puerta lista 
para que tú la abras. 
Esa es una amistad eterna... 

Cuando estás triste 
y el mundo parece oscuro y vacío, 
esa amistad eterna levanta tu ánimo 
y hace que ese mundo oscuro y vacío 
de repente parezca brillante y pleno. 
Tu amistad eterna te ayuda 
en los momentos difíciles, tristes, 
y de gran confusión. 
Si te alejas, 
tu amistad eterna te sigue. 
Si pierdes el camino, 
tu amistad eterna te guía y te alegra. 
Tu amistad eterna te lleva de la mano 
y te dice que todo va a salir bien. 

Si tú encuentras tal amistad 
te sientes feliz y lleno de gozo 
porque no tienes nada de qué preocuparte. 
Tienes una amistad para toda la vida, 
ya que una amistad eterna no tiene fin.

MOSAICO DEL DÍA

CANCIÓN DEL DÍA

I'LL BE THERE FOR YOU (The rembrandts)
 


miércoles, 18 de abril de 2018

EL CINE EN CIEN PELÍCULAS (X)


Es usted muy joven, señor. No tiene usted ni idea de lo que un hombre puede ser capaz de recordar. 


CIUDADANO KANE (Citizen Kane). USA, 1941. Drama. Dir: Orson Welles, con Orson Welles, Joseph Cotten, Everett Sloane, Dorothy Comingore, Ray Collins, Agnes Moorhead (119 min).

1 de mayo de 1941; en Nueva York tiene lugar un acontecimiento llamado a cambiar para siempre el curso de la Historia. De la Historia del Séptimo Arte cuando menos. Ese día, y con dos meses y medio de retraso con respecto a la fecha prevista inicialmente, se estrena en el RKO Palace de Broadway Ciudadano Kane, primera película de un jovencito de 25 años de nombre Orson y de apellido Welles, que con el tiempo habrá de ser considerada por los críticos de todo el mundo como la mejor obra cinematográfica jamás realizada. Sí, porque ya se sabe que a Ciudadano Kane se la suele conocer como la película de los críticos que desde siempre la han encumbrado de manera casi sistemática al puesto número uno de sus listas o encuestas dedicadas a premiar la excelencia. El film ha estado liderando durante más de medio siglo el top ten de las mejores películas de todos los tiempos que renueva década a década la prestigiosa revista británica “Slight and Sound” con la participación de cerca de 900 personalidades ligadas de una u otra manera al mundo del cine en todo el planeta, no sólo críticos sino también programadores y exhibidores (en la última actualización del ranking que data de 2012 la opera primera de Welles ya había sido desbancada de la primera posición por Vértigo, la obra maestra de Alfred Hitchcock).

No sabemos si Ciudadano Kane es o no la mejor película de la historia, pero en cualquier caso tampoco estamos aquí para averiguarlo. Ni somos críticos, ni, como ya repetí hasta la saciedad, esta sección pretende ser un “top ten” al uso ni nada que se le parezca mínimamente. No sabemos si estamos ante la mejor película o no de su director (ni siquiera personalmente me atrevería a decir si es o no la mejor de la carrera de un genio tan extraordinario), pero sí evidentemente la que más trascendencia tiene en la historia del cine por marcar un antes y un después dentro de la misma. Welles introduce en su relato elementos y recursos técnicos nunca vistos hasta entonces, y el film se convierte en una colección de hallazgos visuales que en ningún momento dejan de servir como complemento dramático a la narración; por decirlo de otra manera, la forma se acopla siempre al fondo de una manera perfecta.

Nacido en Kenosha, Wisconsin el 6 de mayo de 1915, Orson Welles muestra desde el primer momento su vocación por las artes – odió toda su vida las matemáticas- y a los 16 años ya lo podemos ver subido a las tablas de un escenario. Durante un viaje a Irlanda es contratado por el Gate Theatre de Dublin, conocido por sus representaciones de Shakespeare, y allí entra en contacto con John Houseman con el que inicia una sólida amistad y con quien funda en 1937 el famoso Mercury Theater. Es el comienzo de la leyenda. Con su nueva compañía, Welles interviene en diversos programas radiofónicos adaptando para las ondas clásicos de la literatura como Los miserables o Jane Eyre. El guión radiofónco de esta última será, por cierto, el sustrato de la posterior versión cinematográfica que interpretará Welles en 1943 a las órdenes de su amigo Robert Stevens, futuro responsable de Mary Poppins y otros éxitos de la Disney (aquí esta versión se conoció bajo el título de Alma rebelde). En 1938, el Mercury firma un contrato con la cadena CBS para poner en marcha un programa que ha pasado ya a la historia. El 30 de octubre, víspera de Halloween, tiene lugar en Nueva Jersey la emisión de la archiconocida dramatización de la obra de H.G. Wells La guerra de los mundos, con la que Orson y los suyos consiguen atemorizar a todo un país que da por cierta la noticia de una invasión alienígena a nuestro planeta.

Tras el tremendo impacto de La guerra de los mundos, Orson Welles aterriza en Hollywood y en la RKO que le propone rodar su primera película bajo unas condiciones de trabajo inmejorables. Pese a no tener ningún tipo de experiencia previa en el mundo del cine, el recién llegado dispone de carta blanca por parte de los estudios para desarrollar su proyecto de la forma que quiera. Es algo inusual en el Hollywood de aquellos tiempos que además se pone a los pies de un novato. Welles confesará más adelante que nunca gozó de tanta libertad en Hollywood como en la etapa en la que rodó Ciudadano Kane. Aunque bien recibida por la crítica, en su estreno, la película resulta ser un fracaso de taquilla; nadie se fija en ella hasta que una década más tarde la reivindican los autores europeos y la cinta vuelve a proyectarse en los cines estadounidenses. Welles se gana en poco tiempo la imagen de caprichoso “enfant terrible” que se mueve a contracorriente de la industria. Y Hollywood le da definitivamente la espalda. “Yo quería a Hollywood, pero Hollywood no me quería a mí” confesará posteriormente en las entrevistas. La misma RKO, que sólo un año antes le había ofrecido el oro y el moro, masacra el montaje final de su segunda película, El cuarto mandamiento (1942), eliminando escenas y añadiendo otras que el autor no había previsto inicialmente (tiene narices que aun así continúe siendo una obra maestra).

Así pues, ese joven talento que acababa de poner patas arriba el arte y el lenguaje cinematográficos se vería obligado a marchar fuera de Estados Unidos para poder continuar desarrollando la mayor parte de su carrera. Durante la década de los cuarenta, el cineasta rueda en su país de origen joyas como La dama de Shangai (1947) o Macbeth (1948), siempre con un presupuesto menor que el deseado. En líneas generales, su perfil ya no encaja en el Hollywood de la época, demasiado sometido a la figura y a la tiranía del productor. Sus proyectos resultan demasiado personales y ambiciosos y necesita ejercer sobre ellos un control absoluto, y cansado de la situación Welles se autoimpone el exilio. En los decenios siguientes, el director encontrará cobijo en cinematografías como la francesa o la española que le financiarán obras maestras como El proceso (1962) o Campanadas a medianoche (1965). Curiosísimo es el caso sin duda de Othelo (1952) que se presentó en Cannes bajo bandera de Marruecos, después de haberse frustrado la participación francesa en el film semanas antes del comienzo del rodaje en el país magrebí (en realidad, fue el propio Orson quien debió autofinanciarse el film en una suerte de rocambolesco malabar). Sólo regresara a Estados Unidos en una ocasión para rodar la magistral Sed de mal (1958) reclamado por el protagonista del film, Charlton Heston.
Yo soy uno de los que opina que Orson Welles es, junto a Stanley Kubrick, la personalidad más arrolladora que ha dado el mundo del cine. Todo en él tiende al exceso, y al igual que sucede con Kubrick, su puntilloso virtuosismo puede incluso llegar a resultar irritante para más de uno. Creo también que a este hombre le ponía realmente cultivar esa imagen de genio maldito que trasladaba también a su faceta de actor. Así, Welles, se reserva siempre el papel de antagonista o antihéroe, personajes de marcada ambigüedad, carácter atormentado, y con un puntín de arrogancia que puede derivar incluso en violencia. Sirvan como ejemplo los casos del Edward Rochester de Alma rebelde, el Harry Lime de El tercer hombre (Carol Reed, 1949) o el Quinlan de Sed de mal.

Entre estos personajes se encuentra, por supuesto, también el Charles Foster Kane que Welles interpretó en su opera prima. Detrás del nombre de Kane se esconde la figura de William Randolph Hearts, magnate de la prensa y los medios estadounidenses a quien como es natural no le hacía ninguna gracia lo de verse ridiculizado en la gran pantalla, y menos en la primera película de un advenedizo.  Hearts sacó toda su artillería pesada para tratar de evitar que tuviese lugar el rodaje del film; al no poder conseguirlo, luchó hasta el final para impedir que se exhibiera e incluso hubo varias intentonas por quemar el negativo original. Todavía, a día de hoy, no se sabe a ciencia cierta cómo la noticia de que se estaba preparando una película sobre su vida pudo llegar a oídos de Hearts, aunque todo apunta a que el guionista de la misma, Hermann J Mankiewiczk, que había escrito películas para los Marx y era hermano del futro responsable de Eva al desnudo o La huella, tuvo algo que ver en el asunto. Mankiewicz era un asiduo de las fiestas que el magnate daba en su palacete, y al parecer tenía algún que otro problemilla con el alcohol. Así que es más que probable que el que se fuera de la lengua fuera Mankiewicz quien con su guión, por cierto, se hizo con el único Oscar que consiguió la película en una edición en la que contaba con nueve nominaciones a la estatuilla (la ganadora absoluta aquel año fue Qué verde era mi valle de John Ford). También continúa existiendo demasiada incertidumbre acerca de la verdadera autoría de ese guión. Durante años se pensó que el propio Welles había colaborado de forma activa con Mankiewiczk (se habría inspirado a su vez en la figura del millonario Howard Hughes); sin embargo, en 1971, la crítica Paulina Kael publicó una investigación que desmontaba esta teoría y afirmaba que Welles no había escrito una sola línea del libreto.

La gestación de Ciudadano Kane llegó a convertirse en uno de los secretos mejor guardados del Hollywood de la época. Temiendo precisamente la ira y las represalias de Hearts, Welles blindó por completo el set de rodaje (la película se grabó entre los meses de julio y octubre de 1940 en escenarios de California y Nueva York) e hizo todos los posibles por evitar que se filtrara información acerca del mismo, aunque acabamos de ver que no acabó de conseguirlo del todo. El secretismo que rodeó el rodaje del film contribuyó aún más a agrandar su leyenda. Sobre este tema se han escrito multitud de libros y ensayos, y hay una película que ilustra muy bien este proceso. Se trata de RKO 281. La batalla por Ciudadano Kane que rodó en 2000 el director Benjamin Ross con Liev Schreiber y Melanie Griffith al frente del reparto.

Ciudadano Kane se abre con una impresionante panorámica que nos descubre Xanadú, el majestuoso castillo en el que han transcurrido los últimos años en la vida del protagonista. La cámara revolotea y se posa en la verja que rodea el edificio desde donde se ve un cartel en el que puede leerse la inscripción “No trasspasing”, plano que también sirve para clausurar el film. Muchos han querido ver un significado psicológico en esta imagen en la que se asocia lo infranqueable de Xanadú con la parte inaccesible que presenta nuestro subconsciente. A esta imagen, le sigue la célebre secuencia en la que el protagonista exhala el último suspiro en su lecho de muerte, dejando caer la pequeña bola de cristal que evoca la cabaña donde vivía con su familia durante su infancia, y pronunciando la enigmática palabra “Rosebud”. La escena da pie a un noticiero en el que se repasa brevemente la vida del fallecido, aportando información que después se desarrollará en el resto del metraje a través de sucesivos flasbacks.

Hay algo incompleto, no obstante, en esta biografía que guarda un secreto irresoluble. ¿Qué es “Rosebud”? En la vida real, sabemos que “Rosebud” (capullo de rosa) era el apelativo cariñoso con el que William Randolph Hearts se refería a las partes íntimas de su amante, la actriz Marion Jones a la que quiso encumbrar a la cima del éxito, de la misma manera en la que Kane quería en la ficción hacer pasar a Susan Alexander por diva de la ópera. En la ficción, es la pieza del puzzle que falta para completar el retrato de Kane. Puede que la vida de un hombre no pueda resumirse en una sola palabra, pero puede que haya excepciones como la que nos ocupa. El misterio se resuelve casi al final en un plano que no desvelaré por si acaso alguien se ha dado recientemente un golpe en la cabeza, y necesita volver a ver la película como consecuencia de un ataque de amnesia.

Mucho antes incluso de que se inventasen los McGuffins, Orson Welles convirtió a “Rosebud” en el primer McGuffin de la historia del cine. No fue, como dijimos, su único hallazgo. Ciudadano Kane supone el nacimiento de un nuevo lenguaje cinematográfico gracias al empleo de recursos nunca vistos hasta entonces en la pantalla al servicio del desarrollo de una historia. La cámara llega hasta lugares hasta donde nunca antes había llegado y nos ofrece ángulos y perspectivas inéditas. Se refuerza el concepto de la profundidad de campo con el objeto de lograr intensidad dramática. Cada movimiento de cámara, cada encadenado, cada picado y contrapicado se convierten en golpes maestros propios de un prestidigitador. Para lograr la excelencia formal, Welles se rodea de un equipo técnico insuperable del que forman parte el camarógrafo Gregg Toland o el músico Bernard Hermann, dos de los grandes del cine en sus respectivos campos. Mención especial merece también el prodigioso montaje de Robert Wise, quien más tarde se pasaría a la dirección y dejaría para la posteridad obras inolvidables como West Side Story (1961) o Sonrisas y lágrimas (1965).
Y si para el apartado técnico no puede haber más que alabanzas, qué decir del interpretativo. Welles reclutó a sus compañeros del Mercury quienes, como se encarga de recordarnos un rótulo una vez finalizado el film, hacen aquí su debut para la gran pantalla. Ahí están el citado John Houseman, Everett Sloane, Ruth Warrick, Paul Stewart o la gran Agnes Moorhead en un papel breve pero memorable (“Tengo su maleta hecha. Lleva preparada una semana”). Ahí está por supuesto Joseph Cotten, que al parecer iba a interpretar originariamente al personaje principal, y está soberbio en el papel de Jedediah Leland, el amigo de juventud de Kane a quien éste termina repudiando después. Como curiosidad, Alan Ladd, futura estrella de Raíces profundas (George Stevens, 1953), tiene una pequeña intervención en la decisiva escena final dando vida a un reportero, aunque ni siquiera aparece en los créditos.

Ciudadano Kane es, sí, la película de los críticos, pero tal vez no merecería un calificativo tan frío y tan cerebral que sin duda ha perjudicado la apreciación que a lo largo del tiempo se ha tenido de ellas. En este caso, tal vez los arboles nos hayan impedido ver el bosque y nos hayan privado de comprobar el tremendo impacto emocional que tiene una historia como ésta. La de un niño al que le roban su niñez, nada menos. Ciudadano Kane es al cine lo que el Quijote es a la literatura. O aún peor. Es esa pieza que se exhibe en una exposición, y que se ve pero no se toca. Y algo de eso hay sin duda; la última escena del film remite a la imagen del faraón egipcio enterrándose en la pirámide junto a sus riquezas, aunque en este caso, la única "riqueza" de la que fue privado Kane en vida desaparece con él. Porque de eso, del olvido es de lo que nos habla la película, de cómo los objetos que nos sobreviven subrayan nuestra condición efímera y de paso. No hay prueba mayor de que estamos ante una obra viva, y no ante una mera reliquia de museo.




martes, 17 de abril de 2018

GUS MORNINS 17/4/18

“Si alguien me hubiese dicho que William Holden se había muerto, habría asumido que fue por causa de un búfalo africano que le debió de patear en Kenya, o que habría muerto en algún aterrizaje forzoso cerca de Hong Kong, o que una mujer enloquecida de celos le había disparado y luego, moribundo, se habría ahogado en alguna piscina de Beverly Hills…pero que muriese por una maldita botella de vodka y una mesilla de noche…vaya mutis de mierda para un tío tan maravilloso”    Billy Wilder al enterarse de la muerte de William Holden
Hoy, el actor de la sonrisa más rutilante de toda la historia, hubiese cumplido cien años. Curiosamente, no hay mucha gente que se haya dado cuenta de este dato teniendo en cuenta que fue un actor estupendo, con carisma, elegancia, capaz de interpretar con igual solvencia en el drama o en la comedia, en películas de ambiente bélico o en el western, siempre con un punto de desenfado y con el encanto en el rostro. Un actor que merecería mayor reconocimiento.
William Holden era hijo de un químico de fertilizantes y una profesora de secundaria. De su padre, el pequeño Bill aprendió que el ejercicio era estimulante y se aplicó a aprender las artes del boxeo y de la lucha libre. Dentro de las actividades del mismo colegio al que asistió, destacó en fútbol americano y béisbol y, aparte, aprendió a cabalgar y a disparar y, paralelamente, inició estudios (dicen que se defendía con cierta soltura) de piano, clarinete y percusión. En un principio, Bill Holden no tenía ninguna intención de hacerse actor y estudió y se licenció en Química, en la Universidad privada de Pasadena. En ese año sabático que pasan muchos jóvenes dedicándose a viajar antes de empezar a buscar trabajo para devolver a sus padres el importe de los estudios universitarios, Bill se marchó a Nueva York porque quería ver cómo era el ambiente en Broadway. Allí, conoció a un empleado de la radio que se dio cuenta de que el joven Bill poseía una voz muy atractiva así que empezó a locutar obras de teatro radiofónicas que se retransmitían por todo el país. Pasó a otra radio en Los Ángeles y comenzó a entrar en compañías de teatro de aficionados. En una de esas obras, tuvo que interpretar a un anciano de noventa años a pesar de que él solo tenía veintitrés. Un ojeador de la Paramount le vio actuar y le ofreció un contrato miserable de cincuenta dólares a la semana durante seis meses. Bill aceptó.
Intervino en dos o tres películas de serie B hasta que la Paramount le prestó a la Columbia después de que Bill hiciese una prueba para interpretar al joven violinista metido a boxeador de Sueño dorado, de Rouben Mamoulian. La culpable de que le dieran el papel fue Barbara Stanwyck, que consiguió ver la prueba y quedó impresionada por el carisma del joven Bill y por su soltura manejándose en un ring. Desde entonces, Bill Holden mandó todos los años que le quedaron de vida un ramo de flores a Barbara Stanwyck justo en la fecha en la que comenzó el rodaje de Sueño dorado. La película tuvo un cierto éxito y a William Holden se le comenzó a llamar Golden Holden pero, contrariamente a la lógica, le siguieron asignando papeles sin sustancia (el vecino de al lado, el amigo del protagonista, el novato…) que mantuvieron a William Holden en una especie de meritoriaje bastante injusto durante diez años, solo interrumpidos por su llamada a filas en 1942 para combatir en la Segunda Guerra Mundial donde fue destinado a la Fuerza Aérea como Segundo Teniente en labores de fotografía aérea y, posteriormente, en relaciones públicas. Un año más tarde, su hermano fue abatido sobre el Pacífico pilotando un caza.
A la vuelta no cambiaron mucho las cosas, pero una película pequeña y modesta, Cerco de odio, con Lee J. Cobb y dirigida por Rudolph Maté, hizo que volvieran a fijarse en ese chico guapo de cierto aplomo que, esta vez, interpretaba a un asesino que, en su huida de la policía, se refugia en una cabaña propiedad de un psiquiatra al que retiene como rehén mientras le van a buscar sus compinches. La guerra psicológica que se entabla entre el delincuente y el psiquiatra se revela apasionante y llena de dobles giros y Holden llega a estar a la altura de uno de los actores a los que más miedo tuvo siempre (y con el que había actuado ya en Sueño dorado) porque creía que nunca podía llegar a su nivel.
El caso es que este papel le dio la oportunidad para que Billy Wilder le llamara para interpretar al inolvidable Joe Gillis, el guionista-gigoló que aparece muerto en una piscina en la incomparable El crepúsculo de los dioses. Aquí empezó una larga lista de éxitos de Holden que, curiosamente, siempre le venían como consecuencia de que otro actor rechazara el papel. En este caso fue Montgomery Clift, primera opción de Wilder. Lo cierto es que aquí, Holden consiguió su primera nominación al Oscar.
Interviene en una comedia de altura de Garson Kanin y dirigida por Cukor, como es Nacida ayer, al lado de la estupenda Judy Halliday y, un poco después, gana el Premio de la Academia al mejor actor por su estupenda interpretación del cínico Sargento Sefton en Traidor en el infierno (un papel que le vino rebotado de Kirk Douglas). Aún, en la memoria de cualquier cinéfilo que se precie, permanece su impresionante expresión cuando sale de su escondite entre los camastros del barracón 17, habiendo descubierto al verdadero traidor que delata todas las fugas a los nazis, encendiendo un puro y exclamando: “Ach…sooooo”.
Hace frente a Fredric March, otro actor al que admiraba muchísimo, en la estupenda La torre de los ambiciosos, de Robert Wise, una historia sobre la alta empresa que incluía a Holden y a March, pero también a Barbara Stanwyck, Paul Douglas o Dean Jagger. Una película que habría que poner hoy en día a unos cuantos empresarios. Wilder le ofrece el papel de David Larrabee para Sabrina, al lado de Audrey Hepburn y Cary Grant (que sería reemplazado por Humphrey Bogart). Holden, al principio, no ve con buenos ojos el papel pero acepta cuando Wilder le explica así cómo tiene que enfocarlo: “Mira, muchacho, tú eres el guapo, el playboy y el triunfador, pero tu hermano se queda con la chica y tú con el coche de carreras”. A raíz de esta película nace el romance entre Holden y Audrey (Holden estaba casado con la actriz Brenda Marshall pero estaban separados de hecho desde siete años atrás). Holden quería casarse con ella pero Audrey deseaba ser madre y no lo iba a conseguir con él que, después de tener dos hijos con Brenda, se había sometido a una vasectomía. Eso hizo que el romance hiciera aguas aunque mantuvieron una buena amistad.
De estos años data una de las historias de amor más desgarradoras de los años cincuenta como es La colina del adiós, donde se emparejó con Jennifer Jones para decir que el amor era algo maravilloso. Quizá sea una de las películas en las que Holden apareció más guapo, más atractivo y más deseable para las millones de espectadoras de todo el mundo. Y, además, por si fuera, poco, fue el que aportó un estupendo trabajo que hizo que su ausencia al final fuera, si cabe, aún más apasionada…y más dolorosa.
Interpretó al primer teniente Harry Brubaker en Los puentes de Toko-ri, de Mark Robson, al lado de Grace Kelly. Aunque la película se escoraba demasiado hacia el melodrama, Holden expresó su predilección por ella porque le dio la oportunidad de incorporar a su personaje algunos de los rasgos de su propio hermano, el que cayó abatido sobre el Pacífico. Lo cierto es que, seamos sinceros, lo mejor de la película es la interpretación de Holden a pesar de que no es, ni mucho menos, una película redonda.
Repite con Grace Kelly en La angustia de vivir, de George Seaton, junto a Bing Crosby. Un drama muy teatral sobre una chica que tiene que cuidar a su marido inválido y conoce a un tipo que encarna todos sus sueños. Holden peleó con ganas para interpretar al vagabundo Hal Carter de Picnic, otro papel rechazado por Marlon Brando, a pesar de que estaba totalmente fuera de la edad del personaje. Sin embargo, el trabajo de Holden fue de extraordinaria calidad y hace que este drama de sudor, pasión y calor en el errante Sur de los Estados Unidos fuera una maravillosa película con la complicidad de Kim Novak, Rosalind Russell, Susan Strasberg y Arthur O´Connell.
Su única película como productor fue Al borde del infierno, en la que incorporó a un Mayor de la Fuerza Aérea, piloto de pruebas en la era atómica post-Corea, que prueba diversos modelos de aviones no testados con la consiguiente temeridad que ello significaba. Después de la experiencia dijo que nunca más haría algo así.
Otro papel suyo inolvidable le fue ofrecido precisamente porque lo había rechazado Cary Grant. Se trata de la maravillosa y única El puente sobre el río Kwai, de David Lean. Su interpretación del falso Comandante Shears que se ve obligado a volver al infierno del que escapó rivaliza en calidad con la extraordinaria encarnación del Coronel Nicholson que realizó un insuperable Alec Guinness. Posiblemente, es una de las mejores películas de ambiente bélico de toda la historia. Y Holden consiguió imprimir su estilo encantador, lleno de elegancia, aventurero, conquistador, único.
Después, La llave, un melodrama de guerra con Sophia Loren y Trevor Howard. A pesar de tener un fallo enorme al final de la película (probablemente provocado por un montaje precipitado), la tragedia de una mujer que pasa de un oficial a otro en un puerto de Inglaterra resulta apasionante tanto en el trabajo de Sophia como en el de Holden, una pareja que desprendía mucha química y que no fue explotada debido al fracaso de esta película. Holden se rehízo interpretando al Doctor Kendall, Mayor del Ejército de la Unión, en el que fue su único trabajo con John Ford y con John Wayne en la estupenda Misión de audaces. Es cierto que su papel es algo secundario pero resulta una auténtica experiencia fijarse en sus matices, en ese humor que imprime a toda la historia, con un guión que pone en su boca frases llenas de agudeza y finísima ironía. Ya sabéis…ding dong, ding dong.  En cualquier caso, parece ser que las borracheras que se pillaban Ford, Wayne y Holden eran la comidilla de todo Hollywood.
Se vuelve bohemio como ese tipo que se traslada a Hong Kong para pintar El mundo de Suzie Wong y encuentra la pintura de su vida, un estupendo melodrama. También resulta convincente y seductor en Espía por mandato, de George Seaton, trabajando para los Aliados en contra de los nazis.
En 1962 rueda El león, en Kenia, donde conoce al que dicen que sí que fue el gran amor de su vida, la actriz y modelo Capucine. Holden se queda enamorado de Kenia y, con todo su dinero, compra una reserva natural y monta un lugar de preservación de la vida salvaje asociándose con un magnate del petróleo y un banquero suizo. Fija su residencia, precisamente, en Suiza y convence a sus mejores amigos para que tengan un bungalow reservado a la entrada del parque para pasar allí sus vacaciones. El nombre del sitio, por si vais (aún existe, regentado por su última pareja, Stephanie Powers) es el Mount Kenya Safari Club y dicen que hay ejemplares que merecen verse.
Desde este preciso instante, Holden considera que su profesión ya no le interesa más allá de ser un medio para preservar su negocio en África. No elige con demasiado entusiasmo sus proyectos y cada vez los espacia más. Así tenemos su segundo encuentro fallido con Audrey en la floja Encuentro en París, o la aceptable aventura malaya de El séptimo amanecer, al lado de Capucine. Se apunta a la moda de la guerra de comandos nacida a raíz de Doce del patíbulo y realiza La brigada del diablo, sobre el nacimiento de los boinas rojas compartiendo cabecera de cartel con Cliff Robertson. Acepta trabajar para Sam Peckinpah en la legendaria Grupo salvaje, de nuevo porque Lee Marvin rechaza el papel. En esta película comienzan a apreciarse los estragos que el alcohol hace en el rostro de Holden. Incluso la crítica llega a decir que su cara es “como un mapa de los Estados Unidos”. Lo cierto es que también se le ensalza por su interpretación demoledora y poderosa, al alcance de muy pocos, con una presencia espectacular.
Trabaja para Blake Edwards en ese western crepuscular y homosexual que es Dos hombres contra el Oeste y fracasa estrepitosamente tratando de revivir la fórmula de Grupo salvaje con Los vengadores. Su carrera cae cuesta abajo, e incluso, hace una película española, titulada Los cazadores, dirigida por el inglés Peter Collinson y trabajando al lado de Alberto de Mendoza, Helga Liné, Concha Cuetos, Peter Fonda y John Philip Law.
Sin embargo, Holden, a pesar de sus continuas borracheras, aún era capaz de sacarnos admiración y arte. Ahí está el papel de su constructor de edificios imposibles en El coloso en llamas, situándose justo detrás de Paul Newman y de Steve McQueen, o, mejor aún, consiguiendo su última nominación al Oscar como el productor de televisión que ve cómo su vida se hace pedazos en Network, de Sidney Lumet. Vuelve a trabajar con Billy Wilder en la crepuscular Fedora y termina su carrera interpretando a un director de cine que pretende llevar a cabo una película pornográfica en S.O.B, de Blake Edwards, película que no era demasiado buena pero que se hizo muy famosa por contener el primer y único desnudo de Julie Andrews. Como curiosidad podríamos decir que este proyecto fue manejado por Stanley Kubrick con un guión mucho más bajo el título de Blue Movie.
Abandonó a Capucine a finales de los sesenta (parece ser que hastiado de su carácter, que tendía bastante hacia la depresión y a los pensamientos morbosos) y vivió los últimos años de su vida al lado de Stephanie Powers, que se hizo cargo de su legado cuando falleció. Su etapa final se caracterizó por intervenir en varias iniciativas a favor de los animales salvajes.
Una de sus manías era la de la higiene. Clean Holden era uno de sus motes. Llegó a tener la costumbre de ducharse cuatro veces al día. Sus cenizas están dispersas en el Océano Pacífico. Cuando ganó su Oscar por Traidor en el infierno, salió a recogerlo, pero se negó a dar ningún discurso. Sólo dijo “Muchas gracias” y salió del escenario. ¿El motivo? Parece ser que le pareció injusto que se lo dieran a él y no a Burt Lancaster por De aquí a la eternidad en una interpretación que a él le parecía muy superior.
Aunque era un republicano moderado, luchó con ganas al lado del Comité de la Primera Enmienda al lado de Marlon Brando o Burt Lancaster. Y se manifestó por la encarcelación del guionista Dalton Trumbo o del actor Larry Parks. Consideró que las listas negras era una de las mayores vergüenzas de Hollywood.
También, siguiendo la recomendación de su amigo Billy Wilder, fue un ávido coleccionista de arte. Su casa de Palm Springs estaba hasta los topes de ella. En su testamento se dijo expresamente que esas obras tendrían que donarse al Museo de Arte de Palm Springs. Hoy en día ahí siguen expuestas todas ellas con la mención de “perteneciente a la colección de William Holden”.
Era un apasionado de los fuegos artificiales. Le encantaban. No dudaba en encargar una buena batería de ellos cuando tenía que hacer alguna fiesta en Palm Springs.
La actriz Shelley Winters dijo que durante muchos años celebraba el Año Nuevo llamando a William Holden para que hicieran el amor ese día.
Estaba previsto que fuera el protagonista de Los cañones de Navarone, pero pidió tal cantidad de dinero que Carl Foreman, productor y guionista, prefirió contratar a Gregory Peck.
Aparte de sus dos hijos con Brenda Marshall, tuvo otro fuera del matrimonio con la actriz Eva May Hoffman. Fue una niña que se crió bajo la tutela de su madre y de su padrino, el compositor Emil Newman, especialmente elegido por Holden.
Durante ocho años no pisó suelo americano (desde 1959 hasta 1967, más o menos mientras duró su relación con Capucine). No quería pagar impuestos en Estados Unidos.
Le encantaba Japón. De hecho, se ofreció para distribuir varias películas japonesas en Estados Unidos a través de su productora, Toluca Productions. De ahí nació su gran amistad con el actor Toshiro Mifune.
Los tres últimos años de su vida tuvo que dejar de fumar debido a un enfisema pulmonar. Lo que no hizo fue dejar de beber.
Era el actor favorito de la primera dama Jackie Kennedy. Montó una recepción en la Casa Blanca solo para conocerlo. Jackie apenas podía creer que aquel hombre tan encantador y tan atractivo pudiera ser republicano.
En su testamento, legó 250.000 dólares a Stephanie Powers; 50.000 a Capucine; 50.000 a su secretaria Patricia Stauffer y el resto de su fortuna a su ex mujer Brenda Marshall y a sus hijos, con el deseo expreso de que el Safari Club de Kenia fuera gestionado por Powers.
Invitó a su Safari Club a personalidades tan relevantes como Bing Crosby, David Lean, Charles Chaplin, Steve McQueen, Winston Churchill o John Hurt, que, incluso, se compró un bungalow al lado de la reserva.
Siempre consideró que Fredric March y Spencer Tracy eran los mejores actores que había conocido.
Un hombre de sonrisa imperecedera, radiante, ensoñadora…y además un actor muy bueno, nunca ha habido otro como él aunque, quizá, algunos piensen hoy en día que eso no importa demasiado.
Aquí está en la famosa escena de Traidor en el infierno, con Sig Ruman y Peter Graves.


Y como mosaico, él, con su sonrisa, no podía ser menos.




lunes, 16 de abril de 2018

Gus mornins, 16/04/18


“Si hubieras vivido, como hice yo, varios años bajo el totalitarismo nazi y después 20 años en el totalitarismo comunista, ciertamente te darías cuenta de cuán preciosa es la libertad y qué fácil es perder tu libertad”
(Milos Forman, 1932-2018)

Guuuuud mornis, cinéfilos.

Hoy no tenemos el habitual repaso al cine en cien películas, porque de algún modo la actualidad manda, y no podíamos dejar de empezar la semana sin el recuerdo a un grande del cine europeo y mundial que nos dejó el pasado viernes. Muchos me pedisteis el mismo sábado que le dedicara hoy la sección del lunes, pero francamente, hubiese sido algo precipitado y no hubiésemos estado mínimamente a la altura del checo. Por ello convertiremos el libro de visitas de hoy en un libro de condolencias, e intentaremos hacer un hueco estos días para la sección (si Alban sigue por los Berlines tal vez el miércoles sería un buen día). Pero hoy no le quiero quitar protagonismo tampoco a Milos Forman que, tal y como se deduce de la frase de arriba, no tuvo una vida fácil, y eso dice mucho de su generosidad pues nos ha regalado a lo largo de su vida y para la posteridad, momentos impagables, personajes increíbles y películas inolvidables. Siguiendo el ejemplo de los directores europeos de la época dorada de Hollywood que habían llegado a Estados Unidos en las décadas anteriores, él también llegó a la tierra de promisión huyendo del horror y de la barbarie. Y nos enseñó, en efecto, cuan bonita era la libertad. Durante su niñez, vio cómo sus padres eran víctimas del monstruo nazi y acabaron sus días en un campo de concentración. Compañero de pupitre de Vaclav Havel y de Milan Kundera, fue también testigo de la entrada de los tanques soviéticos en Praga. Y voló del nido.

Durante su época checoslovaca sus películas habían llamado la atención por su ironía algo naif y su irreverencia hacia las autoridades y la burocracia. Ya en Estados Unidos siguió cultivando su espíritu contestatario con una filmografía breve pero excelsa. Una filmografía tan breve que cabe incluso en estas apresuradas líneas. Su aventura americana comienza en 1971 con la película Juventud sin esperanza, que no he podido ver, pero que ya desde su título y su argumento anuncia de qué va la cosa un poco. Después la que para muchos es su mejor película, y desde luego, su primer gran éxito. Forman asume el difícilisimo reto de adaptar la novela de Ken Kesey Alguien voló sobre el nido del cuco, escrita al parecer bajo los efluvios del LSD. La película es la segunda de la historia tras Sucedió una noche en ganar en los Oscars el llamado Gran Slam (o sea, mejor producción- que recogió Michael Dogulas- mejor director, mejor actor y mejor actriz principal y mejor guión). No tengo palabras para describir lo que para mí representa esta película. En 1979 intenta que no se apague la llama del espíritu de la generación hippy con la adaptación del musical rock Hair. Le sigue otra película de título musical, Ragtime, que fue la que elegí el sábado noche para homenajear su figura (yo es que soy mucho de estas cosas). Con Amadeus (1984) entra en el Olimpo y consigue su segundo Oscar como realizador. Forman adapta magistralmente el guion de Peter Schaffer cuya originalidad radica en presentarnos al genio desde la mirada del otro, su antagonista Salieri encarnado también de forma prodigiosa por F. Murray Abraham. El director tiene la mala suerte de que su versión cinematográfica de la obra de Choderlos de Laclos, Las amistades peligrosas, Valmont, coincida en el tiempo con la obra maestra de Stephen Frears pero aun así consigue un resultado más que digno, así como unos trabajos brillantes de Annette Bening y Colin Firth.

A lo largo de los noventa logra esbozar el retrato de dos personajes controvertidos como son Larry Flint y Andy Kaufman. En El escándalo de Larry Flint, Woody Harrelson se mete en la piel del fundador de la revista Hustler, y Forman vuelve a clamar a favor de la libertad, de prensa en este caso. Man on the moon supone una de las interpretaciones más destacadas de la carrera del siempre histriónico Jim Carrey, que se metió tanto en la piel del personaje que no hubo más remedio que filmar el proceso en un documental Jim y Andy que estoy loco por ver. La carrera de Forman se cierra en 2006 con Los fantasmas de Goya que se rueda prácticamente en su totalidad en España, y un trocito no muy lejos de donde yo escribo, en Veruela, y que resulta una película parcialmente fallida, aunque probablemente como me comentaba un amigo el otro día la culpa no fue de su director sino de su actor principal, Javier Bardem.

Y así, en un fin de semana en el que el cielo y los ríos no han parado de llorar, nosotros también arrojamos nuestra lagrimita por un hombre que ha dejado huella en el cine y en nuestras vidas. Por supuesto, tendrá un futuro capítulo en el cine en 100 películas como queríais, aunque todavía no sé el título que le representará. Desde aquí queremos rendir nuestro pequeño homenaje a Mr Forman y enviarle nuestro agradecimiento por todo lo que hizo allá donde se encuentre, tal vez en la séptima Casa, quizá en el punto en el que Júpiter se alinea con Marte. Descanse en paz, maestro y muchísimas gracias por todo.




EL MOSAICO DE HOY


viernes, 13 de abril de 2018

GOOD MORNING 13-4-2018


“Jason era mi hijo…y hoy era su cumpleaños”  La mamá de la peli “Viernes 13”

Gusss Morninsss cinéfilos nos de God

Pues sí, hoy es viernes 13 y celebramos el cumpleaños de uno de los asesinos peliculeros más tozudos de la historia del cine, que da igual que se lo carguen de mil formas que el siempre regresa para seguir a lo suyo. Está ahí, ahí con Michael Myers, 11 películas cada uno si incluimos la película de John Carpenter que se proyecta estrenar este mismo año. Ganaría Jason si considerásemos aquel horror (del nivel del resto de la franquicia, por otra parte) que se llamaba “Freddy contra Jason”. Otro que tal baila, el amigo Krugger tiene 9 pelis incluida la que acabamos de comentar donde compartía cartel con el chico del machete.

Y dicen que este día los anglosajones lo asimilan a la mala suerte, que nosotros llevamos al martes quizá por aquello de que a los españoles los viernes nos ponen mucho, que empieza el fin de semana y no vamos a echar mal de ojo a un día de la semana día tan agradable. Pero quizá y en lo tocante a mi gus, los anglosajones no anden tan desencaminados, que me tocan los estrenos y hoy son precisamente 13 las películas que se estrenan y he de comentar. 13 pelis en viernes 13, asustado estoy para cuando llegue el día 27.

Pero que digo 13 pelis, 13 peliculones. Si me pusiera tan restrictivo como un amigo nuestro propone lo mismo no tendría que comentar ninguna, porque seamos sinceros, la mayoría de las que estrenan hoy son al cine como los libros de Belén Esteban a la literatura…o casi.

Pero, quién dijo miedo, si total va a llegar el de la máscara de hockey y me va a corta la cabeza en cuanto salga a por unos bocatas sin compañía. A por ellos que 13 y cobardes.

Voy a empezar con las de dibus que ya es cosa clásica. Y digo "las", porque en este caso son dos, una alemana y una italiana. La germana se titula RABBIT SCHOOL, LOS GUARDIANES DEL  HUEVO DE ORO y no tiene nada que ver con un testículo de Javier Bardem en la peli de Bigas Luna, nos narra la historia de un conejito que entra en una escuela y aprende artes marciales. En la escuela es donde se protegen los huevos de Pascua frente a unos zorros que los quieren robar…ufff. Como diría Fotogramas: recomendada para cinéfilos con apetito.

La italiana es mucho más estimulante, se llama LEO DA VINCI: MISION MONA LISA, pero no va de cuando Leonardo pintó su famoso cuadro, la cosa es mucho más surrealista. Leonardo es en este caso un joven aventurero que tiene una amiga llamada Gioconda que está tan triste como la princesa del poema. Para animarla Leonardo decide embarcarse en la aventura de encontrar un barco pirata hundido cerca de la isla de Montecristo que según parece tiene un magnífico tesoro, así podrá resolver los problemas de su amiga y que sonría de una vez….esteeee, Recomendada para cinéfilos con interés histórico-pictórico.

Seguimos con el blockbuster de la semana, PROYECTO RAMPAGE, que esto no es cine ni na, que está basada en un videojuego, creo. La cuestión es que la película narra la peripecia de un primatólogo interpretado por Dwayne Johnson que tiene como principal amigo a un gorila de espalda plateada, sin embargo un experimento sale mal y convierte al gorila en una enorme y muy agresiva criatura, el problema es que no es el único monstruo creado por ese experimento y entonces este hombre junto con un científico deben encontrar un antídoto, pero para administrarlo deberán luchar con todas las bestias que están destruyendo el mundo (o sea una ciudad de EEUUU). Recomendada para los cinéfilos que no son cinéfilos.

Empezamos ahora con las filmografías de países no habituales. El primero sería Islandia con la película HEARTSTONE, CORAZONES DE PIEDRA que yo me pregunto si el original se titula “Heartstone, heartstone” o “Corazones de piedra, corazones de piedra” porque no tiene sentido poner el nombre compuesto en inglés y en español a la vez. El caso es que en esta película se nos cuenta un verano tórrido de dos chavales adolescentes, uno está empeñado en ligarse a una chica que le gusta, el otro descubre que le gusta más el amigo de lo que pensaba…y es islandesa y no se llama “Call me by your name” ni nada. Recomendada para cinéfilos poco frioleros (un verano en Islandia, amos no joas).

Tampoco es habitual que estrenemos películas mejicanas (ya no son aquellos tiempos de Cantinflas) pero esta semana tenemos una titulada LA DELGADA LINEA AMARILLA que no tiene nada que ver con Malick ni con los chinos. La línea amarilla del título es la que se pinta en las carreteras mejicanas para separar los carriles de circulación y de eso precisamente va la película, de 5 solitarios hombres que son contratados para pintar esa línea en una carretera nueva que se ha construido entre dos pueblos. Durante los días que dura su trabajo esa línea actuara como metáfora, entre el bien y el mal, entre el amor y el odio. Si se hubiera realizado en España se tendría que haber llamado “La delgada línea blanca” y alguno hubiera pensado que era una biografía de Maradona. En fin, recomendada para cinéfilos de brocha gorda.

Sin dejar las américas nos encontramos con una película colombiana llamada MATAR A JESUS, muchos pensaréis que es un retal de las pelís de Semana Santa y que no se pudo estrenar en su momento, pero no tiene nada que ver. La película cuenta la historia de una joven que presencia desde la distancia el asesinato de su padre en Medellín. Como suele suceder, tras unos meses de investigación, no hay culpables ni detenidos. Pasado un tiempo la chica se encuentra por la calle con un joven llamado Jesús al que reconoce como asesino de su padre. Ahora ella debe decidir tanto si es capaz de matar a un hombre como si su acción no hará continuar la espiral de violencia. En cierta forma recuerda a la reciente película de Imanol Uribe “Lejos del mar” con Elena Anaya y Eduard Fernandez. Recomendada para cinéfilos guerrilleros

Y de ahí nos vamos a la India para ¿disfrutar? de OCTOBER. La película acompaña a un joven que entra a trabajar de prácticas en un hotel. Allí conoce y comparte su vida con sus compañeros, entre ellos una chica joven que como él también está en prácticas. Todo transcurre con normalidad (o sea aburrido, digo yo) hasta que suceden una serie de acontecimientos que hace que los dos jóvenes establezcan un intensísimo vinculo sentimental. Vamos, que dan unas ganas de salir corriendo a verla….Recomendada para cinéfilos amantes de Trivago y Tripadvisor.

También tenemos una peli canadiense titulada LOS HAMBRIENTOS pero no habla de vosotros ni de vuestro estado cuando empecéis a leer este gus (que voy tarde que tengo mucho lío). No, esta peli va de zombis (no de zombies, que lo de zombie es un anglicismo y que en castellano el singular es zombi). La cosa es que los muertos vivientes ya dominan la tierra y los pocos humanos que quedan deambulan por ahí intentando evitarlos, el problema es que escasea todo y sobre todo la comida. Yo siempre he pensado que eso de deambular por ahí es cosa de los americanos ( o los canadienses en este caso) que los españoles estamos jodidillos, que sólo para salir de Madrid te pillas un atasco del copón y ya tienes a toda la horda encima comiéndose tus intestinos. El caso es que esta peli está recomendada para cinéfilos que hayan merendado.

De más cerca nos llega una coprodución franco-belga, ALMA MATER, sobre la crisis siria. En concreto nos cuenta como una madre y sus hijos resisten escondidos en su piso los terribles bombardeos, en un día a día de lucha por la supervivencia, además acogen a unos vecinos que han perdido su casa y deben plantearse todos juntos si huir y sumarse a los grupos de refugiados o quedarse e intentar seguir sobreviviendo con tantas dificultades. La verdad es que es una alegría el tema, pero lo cierto es que tiene pinta de mover a la reflexión, por eso está recomendada para cinéfilos no afiliados a ACNUR.

¿Se acabaron las raras?...Que va, si hay una española y todo. Se llama BLUE RAI, un gran juego de palabras puesto que el protagonista se llama Rai y regenta un videoclub (le falta ser azul como papá pitufo para que aun sea más gracioso). La cuestión es que el muchacho está ilusionado porque va a pedirle a su novia que se case con él, pero antes de hacerlo ella le deja sin darle ninguna explicación, para colmo de males en el videoclub entra un hombre que toma como rehenes a todos los que se encuentran allí, un colorido grupo de clientes, Rai y dos de sus amigos. De repente al secuestrador le da un ataque cardíaco…Pues eso, que recomendada para cinéfilos fanáticos del VHS.

Ahora llegan ya las filmografías habituales ¿Y cuál es la más habitual en nuestras salas de todas las filmografías del mundo incluida la propia? Efectivamente la francesa, que esta semana nos presenta dos nuevos títulos. El primero se llama CARIÑO, YO SOY TU que pinta tan mal como parece. Narra la historia de dos parejas de amigos, (Pierre y Aimee por un lado y Penelope y Eric por otro) que conservan su amistad desde hace muchos años, todo va bien hasta que Pierre y Penélope se convierten en amantes (hasta ahora parece “El otro lado de la cama” pero sin canciones). Agobiados deciden dejar su relación extramatrimonial con una última noche de encuentro, el problema es que al despertar descubren que han intercambiado sus cuerpos y ahora Pierre es Penélope y viceversa…Madre mía, que original. Recomendada para cinéfilos con mucho tiempo libre.

La otra peli francesa de la semana sin embargo sí que parece que es bastante novedosa…por los cojones. Se titula EL BUEN PROFESOR y trata, seguro que lo adivináis, de un profesor de literatura de un prestigioso y elitista instituto que por unas circunstancias adversas debe empezar a dar clases en un instituto del extrarradio lleno de alumnos conflictivos…Puff, recomendada para cinéfilos con Masters (aunque no fueran a clase) .

Y llegamos, ya agotados, a nuestra APUESTA DE LA SEMANA (no sé si me traicionó el subconsciente pero había escrito apesta de la semana, es la semana entera la que huele muy mal, si). La he elegido por descarte, primero sospeché de “Alma Mater” porque lo que cuenta tiene mucho interés, pero lo descarté porque tenía la coartada de que se estrenará en pocas salas. Luego creí que pudiera ser la peli mejicana pero descubrí que no tenía móvil (ni de prepago si quiera). Enrtre los que quedaban no me cuadraba ninguno porque ninguna era una película redonda, así que finalmente descubrí que sólo podía tratarse de LA CASA TORCIDA.

La película es una de las pocas novelas de Agatha Crhistie (los que saben dicen que es de las mejores) que jamás se ha adaptado a ningún formato, ni cine, ni televisión, ni teatro. La película se rige por las reglas del género, un sólido y variado reparto (Glenn Close, Christina Hendricks, Gillian Anderson, Terence Stamp,…), un lugar cerrado donde convive la clase alta decimonónica, muchos secretos y trapos sucios familiares y finalmente un crimen que hay que resolver como si fuera un pasatiempo de señoritos aburridos. Exactamente eso es lo que nos vamos a encontrar si vamos a ver esta película, sin veleiddes manieristas como la que nos endosó vergonzosamente Kenneth Brannagh hace muy poco. Aquí nos encontraremos con tres generaciones de la familia de Arístides Leónides, multimillonario griego, conviven una curiosa mansión de estructura inclinada. La rutina de la mansión se trunca cuando Arístides es envenenado, ya que se sospecha que el culpable ha de ser alguien de la familia. Sophia  pedirá entonces a Charles, un antiguo amante, que haga lo posible por esclarecer el asesinato. El caso se complicará con más muertes y con el hecho de que nadie tiene una firme coartada. Como veis nada que sorprenda, pero más vale lo malo conocido…
Recomendada para cinéfilos arquitectos (una casa torcida, seguro que es de Calatrava)

Y vamos a cantar o casi…que esto es un rap, preparado para la ocasión.

VIERNES 13 (Vico C)
Era una tarde nublada,
Los adornos de halloween donde quiera estaban
Yo esperando ese día por meses
El famoso día de viernes 13

Rapidamente busque a mi corillo
Para hacer solo un viaje sencillo
Viajando a sitios bien lejos yo me enozorro
Asi que fuimos al castillo del morro
Era un grupo de 70
Solo 20 hombres y mujeres 50
Inmediatamente logramos llegar sin espera
Comenzamos a explorar, pero
Había algo bien raro en San Juan
yo me pregunte: Y las personas donde están?
San Juan estaba demasiado vacío
Y ademas me sentía bien frio
Se veía como si de algo escapaban
Mi grupo poco a poco, se evaporaba
Mi chica me preguntó que es lo que pasa
Olvidate mamita que nos vamos a casa

Fuimos al carro subiendo una loma
Pero no estaba, Yo eso no es broma
Me lo robaron quien pudo ser ese
Quizas un personaje de viernes 13
Bien desesperados corrimos al cuartel
Y lo que vimos no lo pude creer
Todos los guardias estaban tirados en el piso
Como si fuera parte de un hechizo
Se hiso de noche pasaron las horas
Y decidí llamar la operadora
Llame contesto , pero que extraño
Se oía como si recibiera algun daño
Aaaahhh
Asi se escuchaba
Aaaaahhh
Volvía y gritaba
Aaaahhh
Y alguien contestó:
"Preparate, que por ahi voy yo!" 

No podía, no lo creía, no resistía
Mi corazón a 100 millas latía
Corrí desesperadamente de aqui
Cuando una voz dijo:
Donde vas Vico-C!

Ooh my god! asi pensé
Jason llegó y mi vida se fue
Los otros desaparecidos estan
Primero fue Manhatan y ahora San Jjuan

El hombre nos persiguió hasta el castillo
Y yo le dije: corre suave canto e pillo
Mi novia cansada se fatigó
Y ahi fue que jason nos abacoró
Yo bien valiente le saque una navaja
Y el me saco una colección de espadas
Asi que vine y le saque una pistola
Y el me saco 2 ametralladoras
Dijo que pusiera las manos arriba
Para llevarnos hacia su guarida
Llegamos y cuando la luz fue prendida
Yo vi a DJ Negro amarrado en una silla
DJ Playero estaba en una olla
Jjason lo iba a cocinar con cebolla
Y yo le pregunte: ¿que vas a hacer conmigo?
Y dijo: yo quiero hacer un dúo contigo
Jason es el mejor y no lo niego
A ese no lo pueden parar ni con fuego
Ese es mi amigo
Y no me abochorno
-NO SEAS HIPÓCRITA Y METETE AL HORNO

Mi novia que ya no le gustaba el juego
Le dio una senda patada por el . . .
Ccayó adolorido
Casi gritando
Con disimulo nos fuimos escapando
Y cuando jason cuenta se dió
Se paró
Pa que te cuento yo
En su mano derecha tenía un machete
Y su izquierda un 357
Bueno patitas, pa que las quiero
Tenemos que correr el continente entero
Cuantas millas corrimos
Yo no lo se
Lo que se es que llegamos al joseph cafe's
Las chicas bailando, los chicos bebiendo
Los guardias velando, nosotros corriendo
Y cuando Jason allí llego,
Entonces fue que la rumba empezó
A un guardia le hiso la figura 4
Y lo puso a llorar por un rato
Y otro que quiso ser bien guapo
Al ver a jason se puso pato

Nosotros todos rodeamos al tipo
Y lo amarramos con los cables del equipo
Le tiramos un galon de agua por encima
Y bye bye Jjason, llego tu día
Bien alegremente me fui yo cantando
Pero aún yo sigo escuchando la voz
Que me confiesa lo siguiente




Y para MOSAICO DE HOY el muchacho cumpleañero y su amigo el manosnavajas jugando con sus cosillas.