miércoles, 17 de enero de 2018

GOOD MORNING 17-1-2018

Se abrieron las puertas del cielo y se escapó...
Esposito….

(Diálogo de El secreto de sus ojos, Juan José Campanella, 2009)

Tal día como hoy, aunque vosotros lo leeréis mañana nació Ricardo Darín y aunque al Lobo no le parezca un hecho como a tener en cuenta yo no quiero dejar pasar la ocasión que me brinda el Gus para dedicarle un sentido homenaje.

No sabría quedarme  con una sola de sus películas, quizás con El hijo de la Novia aunque, como ya digo, me resultaría bastante complicado.

Recuerdo que cuando ví El Secreto de sus ojos salí del cine un tanto decepcionada, me esperaba una película como El hijo…sin embargo, la he visto y vuelto a ver con el paso del tiempo y he de decir que cada día me parece que se acerca más a una obra maestra.

No sólo el tipo, el pelotudo, es guapo, es buen actor, buena gente, buen padre, se lleva bien con sus ex, dijo NO a jolibú sencillamente porque cuando recibió una oferta se encontraba haciendo ARTE en Madrid y cuando terminó la gira sintió que era tiempo de regresar a casa y disfrutar de la familia y pensó que esas cosas eran más importante que intentar acceder al olimpo cinematrográfico, decisión que le engrandece.

Uno de mis directores favoritos decidió premiar mi absoluta devoción por el cine patrio y lo sentó en un banco junto a Luis  Tosar, cumpliendo así uno de mis grandes y lúbricos sueños, según palabras de Carpet, en su deliciosa “Una pistola en cada Mano” (Cesc Gay, 2012).

Faltarían adjetivos y palabras y sobraría entusiasmo para hablar de él, de los personajes que ha encarnado su rebelde Pompita (Relatos Salvajes, Damián Szifron, 2014), la rotunda bonhomía de Roberto en Un cuento Chino (Sebastián Borensztein, 2011) o la historia de Jorge y Laura en “El mismo amor, la misma Lluvia” (Juan José Campanella, 1999), títulos y semblanzas que se han convertido en “imprescindibles”.

Le deseamos desde aquí que los cumpla muy felices y una torta del tamaño de La Bombonera.
Un tanguito a modo de presente, para ti, Ricardo





Y como MOSAICO DE HOY, va por ti, Doctora



martes, 16 de enero de 2018

GUS MORNINS 16/1/18

“¡Señores! ¡Cuando un oficial pide voluntarios todos se ponen en pie! ¡Todos!”
                                                                                 Alférez Schuller, Ejército del Aire

Ante la ausencia de efemérides destacables en tal día como hoy, volveré a mirarme a mí mismo (que tengo un ombligo del tamaño de Groenlandia) para conmemorar que hoy, hace exactamente treinta y tres años, comencé mi servicio militar en el glorioso Ejército del Aire.
No, no os preocupéis. No os voy a abrumar con batallitas ni nada parecido. Sólo quiero contaros cómo me sentía. El día anterior, en un alarde de burla e ironía hacia mí mismo, me alquilé en el video club (por entonces se llevaba el VHS), Doce del patíbulo. Al día siguiente tenía que presentarme en el Grupo de Automóviles de Getafe muy temprano, a las ocho de la mañana. Yo tenía entonces diecinueve años. Por supuesto, tenía que suspender mi universidad para poder ir al período de instrucción (lo que hice durante dos meses) aunque luego, la verdad, salí bastante bien en mis estudios, suspendiendo solo una asignatura (supongo que los profesores se apiadaron bastante de mí al verme acudir a clase con el uniforme puesto en la mayoría de las ocasiones).
El caso es que, por aquellas casualidades de la vida, formaba parte del mismo reemplazo que un amigo del colegio, Carlos Aranda y quedamos para ir juntos con su padre, que sabía perfectamente dónde estaba el dichoso Grupo de Automóviles porque Carlos ya había tenido un hermano mayor en las mismas lides y con el mismo destino. Allá que fuimos. Hacía un frío de pelotas vascas. Nos fueron llamando, nos entregaron la ropa (que calculaban la talla a ojo) y, eso sí, gritaban mucho. Carlos, probablemente asesorado por su hermano, me dijo que no me preocupase, que te acostumbrabas al grito enseguida. Hicieron que nos vistieran y yo, avispado, ya había ido con el pelo corto. El resto de la compañía tuvo que pasar por el peluquero (siempre me acuerdo de eso cuando veo el inicio de La chaqueta metálica, de Kubrick, con las matas de pelo resbalando por los hombros al paso de la inefable máquina de cortar el pelo). Nos presentaron nuestras camas (advirtiéndonos de que, cuando las hiciéramos, el dichoso escudito del Ejército del Aire de la colcha tenía que quedar en el centro de la almohada. Yo era muy malo calculando eso y me costó un día de arresto) y nos tuvieron de pie todo el rato en posición de descanso hasta que se organizaran.
Teníamos que dormir allí de lunes a viernes a no ser que te clavaran un servicio en fin de semana (me lo pusieron dos veces). El plan era sencillo. Por la mañana, diana a las siete, formación a las siete y cuarto para entrar a desayunar (unos malditos bizcochos que no me gustaban nada y cuyo sabor aún guardo en mis papilas gustativas). A las ocho formación para instrucción hasta las once. De once a doce, instrucción teórica al mando del Teniente Alonso (un teniente de academia de la Unidad de Intervención Inmediata). De doce a dos, vuelta a la instrucción. Rancho a las dos y cuarto y tiempo libre hasta las cuatro y media. Una hora de instrucción teórica. A las cinco y media, podías acercarte por Getafe e intentar ligar algo (tarea ímproba, en el pueblo estaban de los soldaditos hasta la gorra de plato) o quedarte en algún rincón de la sala de teóricas a estudiar (yo optaba generalmente por lo segundo, aunque también me aventuré unas pocas veces por la jungla. Sobre todo en busca de una chocolatería que me dijeron que era espectacular). A las ocho y media regreso. A las nueve a cenar. A las diez, retreta. A las diez y media, silencio.
Destaqué ligeramente por encima de los demás porque tenía todo cuidadosamente ordenado y siempre iba limpio (os diré que, como los baños eran colectivos, no iba ni para atrás. Me aguantaba y me aguantaba de lunes a viernes. Me provocó serios problemas, claro). Mis calificaciones (sí, porque nos calificaban para que el destino fuera el más merecido según nuestras preferencias) no bajaron de ocho. Fui arrestado dos veces durante la instrucción. Una por el escudito de las narices en la almohada, la otra por subirme las gafas por la nariz estando en formación. No volví a estar arrestado en el resto del servicio (dieciséis meses por la gracia de Dios). Juré bandera en la Base Aérea de Getafe y se me dio un permiso de una semana para que, al cabo de ese tiempo, me presentara en el Cuartel General del Aire, conocido popularmente como el Ministerio del Aire, ese edificio tan bonito que hay en Moncloa. Allí que fui. Destinado a la Secretaría del Escuadrón de Seguridad y Servicios del Cuartel General. Al mando del Brigada Ortuño (que tenía los cojones como puños) y del Cabo Primero Lázaro. Mili cómoda. Sólo 32 guardias. La mitad de soldado, la otra mitad como cabo. El resto, en oficina, dándole a la tecla. Por mí pasaban muchas cosas delicadas y, por eso, era tratado con cierta deferencia. ¿Que qué eran esas cosas? Pues, por ejemplo, dietas. Los pagos de los cursillos que se hacían todos los mandos (de tropa u oficiales) pasaban por mí así que se me pedían las cosas por favor. También pasaban por mí los cajetines, que no eran otra cosa que los vales de transporte gratis para los militronchos que tenían que irse de permiso y vuelta a sus lugares de origen, así que también me lo pedían por favor.
Me licencié el 10 de mayo de 1986 y lo hice con honores. Por causas que no vienen al caso, el entonces Ministro de Defensa, Narcís Serra, me concedió la Cruz del Mérito Aeronáutico. Hoy tengo la cajita con la cruz en un cajón de mi mesilla de noche. El diploma acreditativo de la concesión figura con orgullo en el salón de la casa de mi madre y se me otorgó una metopa con el puto escudito del Ejército del Aire con la inscripción “Con nuestro agradecimiento”. En la página 6 de mi cartilla militar dice que mi valor está “Comprobado” y que, en caso de movilización (cosa que caducó cuando cumplí los 39) tenía que presentarme en el destino del Mando Aéreo de Combate con el grado de Sargento. Y os voy a decir cómo me sentía yo después de todo aquello. Joven. Sólo eso. Sentía que ante mí se abría el futuro, que era capaz de alcanzar cualquier cosa que me propusiese y que todo iba a ser igual de fácil. Como véis, me sentía joven en todos los aspectos, incluso en el más ingenuo. También me sentí bastante solo. No guardo ninguna amistad de aquellos tiempos aunque el Cabo Primero Lázaro y yo congeniamos bastante. No ligué con nadie durante ese tiempo y me deshacía de envidia cuando las novias de los demás iban a visitarles al cuartel. En las prácticas de tiro, fui el segundo (justamente detrás del Cabo Primero Lázaro) de los mil cuatrocientos soldados que estaban destinados allí. Y también fui utilizado en labores de vigilancia y seguimiento para un par de díscolos muchachos que se hallaban realizando el servicio militar igual que yo. A partir de ahí, me centré solo en los estudios y se abrió mi futuro que, al fin y al cabo, tampoco ha sido tan genial como pensaba. Eso sí, tengo que decir que aquellos dieciséis meses no me traumatizaron, no me gustaron, no me hicieron más acomplejado, y ni siquiera sentí que estuviera haciendo algo malo. Lo dicho, era muy joven.
Así que de banda sonora, os pondré la canción que adoptamos en mi escuadrilla como himno para desfilar. Cantábamos esto mientras íbamos con el CETME al hombro y levantábamos el otro brazo hasta el hombro también. Era una melodía ideal para alcanzar los setenta pasos por minuto reglamentarios.


Y como mosaico, aquí me tenéis. Desfilando al lado de James Caan y Laurence Fishburne. Soy el imberbe de la izquierda con mi medallita colgando.







lunes, 15 de enero de 2018

Gus mornins, 15/01/18

"Fernando Galindo, un admirador, un amigo, un esclavo, un siervo”
(“Atraco a las tres”, 1962, José María Forqué)

Guuud mornins, cinéfilos

Hacía ya varios días que no pronunciaba estas tres palabras mágicas. Bien, en mi primer gus de 2018 no voy a poner ningún pretexto que excuse mi desaparición súbita de mis labores mañaneras desde mediados de diciembre (más o menos como el Madrid). Aunque puestos a esgrimir excusas le hubiera echado imaginación, nada de eso de “uy perdona, hazme el gus, que me han llamado que tengo que ir a recoger a un cliente muy importante al aeropuerto, sí, ya sé que te aviso de esto a las ocho menos diez de la mañana, pero es que me lo acaban de decir”. O aquella otra de que me he roto la clavícula haciendo la conga en Nochevieja (y a qué te metes en libros de caballerías si ya no tienes edad, hombre). No, yo hubiera dicho que me tenía secuestrado una banda de cuñados o que me quedé atrapado en el atasco de la AP6, que me parecen excusas más ingeniosas y por qué no más creíbles que las anteriores.

El caso es que ya estoy aquí y no hay excusa que valga, Dexter de Zaragoza, un admirador, un amigo, un esclavo y un siervo. Y para mi primer gus del año nuevo he elegido hablaros de los premios Forqué. Y for qué, diréis, pues forqué me da la gana a mí os contesto. Y además porque la edición de este año se celebraba en la Heroica e Inmortal este fin de semana y aunque sólo sea porque soy lugareño y me pilla más cerca creo que es obligación. Ciudad milenaria y vinculada estrechamente al séptimo arte, no en vano aquí se rodó la primera película de nuestro cine, la Salida de misa del Pilar, no en vano esta es también la cuna del propio Forqué.

Mi contacto con los Forqué 2018 se produjo el sábado a eso del mediodía cuando, paseando por el zaragozano paseo de Independencia, me topé de bruces con Carlos Saura, el Forqué de Honor de este año. Iba yo tan tranquilo rumiando mi soledad cuando de repente, ahí estaba el maestro oscense con su camarita fotográfica colgada al cuello tan feliz. Luego ya por la noche, el autor de La caza recibió su homenaje merecido en una gala que vio producirse una circunstancia inédita en los galardones con dos películas ganando ex aequo el premio Gordo. Se trató de El autor y La librería, dos films con el mundo de los libros de telón de fondo. De ellas hablaremos supongo en los días previos a los Goya, pero ya de entrada podemos decir que el triunfo compartido de las cintas de Martín Cuenca y Coixet puede considerarse una pequeña sorpresa, pues ambas desplazaron del palmarés a la gran favorita que a priori era Verano 1993. Se prevé pues una pelea bonita y cerrada por el Cabezón este próximo mes en la categoría de Mejor Película. No así en la categoría de interpretaciones donde Javier Gutiérrez y Nathalie Poza parecen tener el premio en el bolsillo.

Bien, la verdad que yo hoy no venía tanto a hablaros de los premios Forqué sino del personaje que les da nombre. Ignoro el “forqué” la ESGEDA decidió bautizar sus premios anuales con el nombre del padre de Verónica, pero en cualquier caso, creo que es de justicia reivindicar a uno de los grandes olvidados de nuestro cine, sepultado casi siempre entre apellidos como Buñuel, Berlanga, Saura, y hasta Almodóvar por supuesto. Zaragozano de 1923, José María se traslada de muy jovencito a Madrid donde ya en la universidad empieza a dar muestra de sus inquietudes artísticas. Colabora con Pedro Lazaga en María Morena y debuta ya en solitario con Niebla y sol en 1951, aunque su primer éxito importante lo tendrá con Embajadores en el infierno de 1956 sobre un texto de Torcuato Luca de Tena que narra las vivencias de un grupo de soldados de la División Azul en un campo de concentración soviético.

Son cuatro décadas de buen cine en el que destaca sobre todo en el campo de la comedia con ese gran clásico que es Atraco a las tres, una de las películas más divertidas de la Historia del Cine ( y no exagero, ya podían haber aprendido Sinatra y su pandilla) y un reparto insuperable. O con la entrañable Un millón en la basura (1967). También son estimables sus adaptaciones teatrales, como las de Usted puede ser un asesino (1961) y la estupenda Maribel y la extraña familia (1960) de Miguel Mihura con unos fabulosos Silvia Pinal y Adolfo Marsillach al frente.  Personalmente, considero que la gran obra maestra de Forqué – por encima incluso que la del atraco- es esa impactante película de serranos y bandoleras que es Amanecer en puerta oscura (1957), galardonada en la Berlinale y un  título muy, pero que muy a reivindicar.

En los últimos años, Forqué es conocido por su trabajo en televisión en obras como Ramón y Cajal, El español y los siete pecados capitales, El jardín de Venus o Romanza final. En plena época de la Transición le da por el cine erótico con películas como Qué verde era mi duque (1979) y un decenio antes se había apuntado a la moda del cine ye-ye con títulos a mayor gloria de Rocío Durcal o Los Bravos. Lo cierto es que Forqué es uno de esos nombres imprescindibles en nuestro cine y merece incluso que unos premios lleven su nombre. Autor de un cine popular, que no populachero, y que no descuida ni deja de lado la calidad, sin estar siquiera suscrito a la famosa tercera vía.

Os dejo con un poco de amor. Se despide de ustedes un admirador, un amigo, un esclavo, un siervo. Mañana, Bardés, otro admirador, otro amigo, otro esclavo, otro siervo.

BRING A LITTLE LOVING
(LOS BRAVOS), BSO “Dame un poco de amor”, 1968)

I know that it's ten
And you're stayin' in
La la la la la la la la la
And you're stayin' home
And I'm all alone
La la la la la la la la la

Won't you, won't you, won't you
Bring a little water
Bring a little wine
Bring a little lovin'
And I feel fine
I know that you want to
And I know that you do
Come in here and love with me

If I enduring rain
But it's all the same
La la la la la la la la la
I'm payin' for this call
And I don't mind at all
La la la la la la la la la

Won't you, won't you, won't you
Bring a little water
Bring a little wine
Bring a little lovin'
And I feel fine
I know that you want to
I know that you do
Come on here and love with me

Won't you, won't you, won't you
Won't you, won't you, won't you
Bring a little water
Bring a little wine
Bring a little lovin'
And I feel fine
Know that you want to
I know that you do
Come in here and love with me

TRAE UN POCO DE AMOR
(LOS BRAVOS, BSO “Dame un poco de amoooor, 1968)

Sé que ya son las diez
Y te has quedado en casa
La la la la la la la la la
Y te has quedado en casa
Y yo estoy solo
La la la la la la la la la

No podrías, no podrías, no podrías
Traer un poco de agua
Traer un poco de vino
Traer un poco de amor
Y me siento bien
Sé que quieres
Y sé que sí quieres
Ven aquí y ama conmigo

Aguanto lluvia
Pero da igual
La la la la la la la la la
Estoy pagando por esta llamada
Pero no me importa
La la la la la la la la la

No podrías, no podrías, no podrías
Traer un poco de agua
Traer un poco de vino
Traer un poco de amor
Y me siento bien
Sé que quieres
Y sé que sí quieres
Ven aquí y ama conmigo

No podrías, no podrías, no podrías
No podrías, no podrías, no podrías
Traer un poco de agua
Traer un poco de vino
Traer un poco de amor
Y me siento bien
Sé que quieres
Y sé que sí quieres

Ven aquí y ama conmigo


EL MOSAICO DE HOY


viernes, 12 de enero de 2018

GOOD MORNING 12-1-2018

“Ninguna era tan bella como tú durante aquel fugaz momento en que te amaba: mi vida entera.” Angel Gonzalez (Décimo aniversario de su muerte)

Gus mornins cinéfilos nos de God

Aquí está vuestro “cuñao” preferido dispuesto a decir tontadas sobre los estrenos de esta semana, que el “cuñado” oficial, el que sabe, está muy liado con sus líos y no puede dedicarnos su sapiencia. Pero para ser un buen “cuñao” tengo que decirlo: “Lo que hace Dex es una mierda y no tiene ni puta idea”. Así que exponiendo ya el nivel que os vais a encontrar me dispongo a cagarla que para eso tiene uno el colon irritado.

A lo que veo sólo hay 7 nuevos estrenos para comentar, pero como quiera que uno de ellos, CALL TV, ya lo comenté hace unos días, que no sé porque apareció entonces y vuelve a aparecer ahora, no voy a volver a dedicarle mucho tiempo, solo recordarlo: el de la actriz desempleada que accede a presentar un programa cutre de tele cutre y empieza a ser asediada por un maniaco…En fin, si entonces apetecía y aun no estábamos hasta las trancas de turrón…

De Francia nos viene la peli de animación de la semana, THE JUNGLE BUNCH, LA PANDA DE LA SELVA, cuya sinopsis nos deja ya un poco tocados: Maurice es un pingüino que ha sido criado como un tigre (ya te digo, como lo leéis),  junto a sus amigos decide mantener el orden en la selva, pero Igor, un malvado koala, se lo pondrá muy difícil. Venga ya, que se habían puesto a Moet Chandon y se les pasaron las neuronas. Un malvado koala…Toma ya superenemigo, y con unos reflejos de vértigo. Claro que si el héroe es un pingüino por mucho que se crea que es un tigre…En fin, toc, toc, están locos estos galos.

LOVING VINCENT también es de animación y presenta, cuando menos, una curiosa propuesta. Se trata de recorrer la vida de Van Gogh a través de las cartas que mandaba a su hermano Theo (algo parecido a lo que hicieron Minelli y Douglas en “El loco del pelo rojo”). Lo interesante y novedoso de esta propuesta es que  lo harán a través de 65.000 fotogramas animados pintados a mano y al óleo por artistas de todo el mundo. Para emborracharse, vamos.

No menos curiosa puede ser THI MAI, RUMBO A VIETNAM que nos cuenta la peripecia de tres amigas (Aitana Sanchez Gijón, Carmen Machi y Adriana Ozores) que viajan a Vietnam para recoger a la niña adoptada que han concedido a Carmen (el personaje interpretado pro Aitana). Como tanto directora como guionista son mujeres habrá que esperar que los chistes y gracietas sean más refinados que los de los machotes habituales. Aun así, da bastante repelús.

La de acción de esta semana es EL EXTRANJERO protagonizada por el oscarizado Jackie Chan y el no oscarizado Pierce Brosnan y que apunta a ser de las de traca. El dueño de un restaurante oriental  en Londres y un viceministro irlandés con un pasado vinculado al IRA se unen para dar caza unos terroristas que cometieron un atentado una de cuyas víctimas era la hija del primero. Pues eso que sales del despacho de tratar asuntos de alto nivel y te juntas con el del restaurante chino a liarte a tiros con los malos…y si el malo es un koala, no te digo na.

Del Reino Unido nos llega la esperada EL INSTANTE MAS OSCURO interpretada por Gary Oldman recorre los días vividos por Winston Churchil en las jornadas previas a la Segunda Guerra Mundial. Es curioso que últimamente el cine está tirando de personajes reales pero que lejos de entregarnos una biografía al uso nos cuentan sólo una parte concreta de su peripecia vital: “The Queen”, “El discurso del Rey”, “Hitchcock”…a mí eso no me parece muy bien. Si lo interesante es un momento concreto de la historia céntrese en eso la película y no en un personaje concreto, si lo interesante es el personaje cuénteseme todo no sólo un momento, por muy fundamental que sea…Pero vamos que esta crítica la hago yo desde mi papel de “cuñao” a tiempo parcial.

Y finalmente llegamos a LA APUESTA DE LA SEMANA que iba a ser la mía pero que el gafapasta de Zaragoza casi me ha obligado a que no considerase otra. Dice el maño que la vio en el Festival de San Sebastián y ya entonces auguró segunda estatuilla de los Oscar para su protagonista Frances McDormand. También dice que le extraña que en los Golden Globes compitiera (y ganara) como mejor película dramática cuando en realidad es una comedia negrísima y con tintes amargos, pero comedia al fin y al cabo.  Obviamente estamos hablando de TRES ANUNCIOS EN LAS AFUERAS, la nueva película de Martin McDonagh el director de la estupenda “Escondidos en Brujas” (otra comedia negra). La base de la película quizá si sea dramática, una mujer harta de que no se resuelva el asesinato de su hija decide poner tres anuncios en la entrada del pueblo que hacen referencia al jefe de policía. Podría tratarse de algo muy de los Coen, pero Dex insisten que es una película muy inglesa (muy McDonagh) trasladada al paisaje Usa de los Coen. Parece apuesta segura.

¿Y quien habló y dijo que todos los “cuñaos” debían desaparecer? Existe por ahí un maravilloso grupo de voces polifónicas que responde precisamente a ese nombre “Los cuñaos”, son de Venezuela y suenan así de bien

ALMA LLANERA (Los Cuñaos)


Yoooo,
Yo nací en esta ribera
Del Arauca vibrador
Soy hermano de la espuma,
De las garzas, de las rosas,
Soy hermano de la espuma,
De las garzas, de las rosas,
Y del sol, y del sol.



Meeee
Arrulló la viva diana
De la brisa en el palmar,
Y por eso tengo el alma,
Como el alma primorosa,
Y por eso tengo el alma,
Como el alma primorosa,
Del cristal, del cristal.

Amo, lloro, canto, sueño
Con claveles de pasión,
Con claveles de pasión,
Para ornar las rubias crimes
Del potro de mi amador.

Yo nací en esta ribera
Del Arauca vibrador
Soy hermano de la espuma
De las garzas, de las rosas,
Y del sol.



Meeee
Arrulló la viva diana
De la brisa en el palmar,
Y por eso tengo el alma,
Como el alma primorosa,
Y por eso tengo el alma,
Como el alma primorosa,
Del cristal, del cristal.

Amo, lloro, canto, sueño
Con claveles de pasión,
Con claveles de pasión,
Para ornar las rubias crimes
Del potro de mi amador.

Yo nací en esta ribera
Del Arauca vibrador
Soy hermano de la espuma
De las garzas, de las rosas,
Y del sol.






 Y hay una cosa que no hemos comentado sobre los cuñaos, la relación cuñado-cuñada, que es como una especie de tensión sexual no resuelta, amor-odio más allá de cuñadismos de sobremesa, una lucha por el hermano-marido o la hermana-esposa, una envidia sobre el hermano/a por la conquista…¿Cuántos casos de la hermana que se lio con el cuiñado, o la cuñada con el hermano, no hemos visto en cine y aun en la vida misma?. Recordad a Michael Caine acosando a Barbara Hersey en “Hannah y sus hermanas”. Y si hay un par de cuñaos que se atraían tanto como se repelían, bien podrían ser estos que destacan en el MOSAICO DE HOY. (la peli preferida del Lobo)





jueves, 11 de enero de 2018

GUUUD MORNINS 11-01-2018


- ¿Tú eres satánico?
- Y de Carabanchel!

Guuuud mornins cinéfilos. Jueves 11 de enero, ya pasó la locura de la Navidad y nos sumergimos en el crudo invierno, donde el frío y la lluvia nos recuerdan que estamos en la estación más dura del año, pero no os preocupéis, cuando nos demos cuenta ya estaremos en primavera y nos despojaremos de tanto abrigo y tanto jersey gordo.

  Entre cuñados andan los guses de la semana; por mi parte pasaré de puntillas por el asunto, pero os aseguro que podría escribir una telenovela con las historias de mis cuñados y mis hermanas, donde los cuernos, las infidelidades, las mentiras  y sobre todo las decepciones destacarían sobre todo lo demás. En fin,  a cada uno el tiempo le coloca donde se lo merece.

  Al tajo, señores. Estaba la semana pasada echando un vistazo a la impresionante programación televisiva de éste país (leer con tono de ironía) cuando me encontré con la escena en la que dos curas  hablan delante del altar del santuario de Arantzazu, situado en Oñati, acerca de lo que uno de ellos acababa de descubrir en las escrituras: la fecha del fin del mundo con la llegada del anticristo a la tierra. Evidentemente, ya habréis adivinado que se trataba del comienzo de "El Día de la Bestia", y que segundos después la cruz gigante del altar aplastará a uno de los curas en cuestión.

  Pero quedémonos con el otro cura, el que va a Madrid para tratar de impedir la llegada del diablo: Alex Angulo, al que le dedicaremos el gus de hoy. Rostro muy conocido en el mundo artístico de Euskadi, era de esos actores de muchas tablas, curtido en los escenarios de los pequeños teatros y con una carrera llena de pequeñas apariciones en series y películas, pero también con grandes protagonistas como la citada película donde interpretaba al cura Ángel Berriatua.

   Alex Angulo comenzó su carrera artística en el grupo de teatro de Ramon Barea, con quien trabajaría en numerosas ocasiones en series de ETB y demás. Tras años recorriendo los teatros del país, su primer papel en el cine se lo dio Imanol Uribe en 1981 con "La fuga de Segovia", aquella película que contaba la escapada de un grupo de presos de ETA de la cárcel segoviana, con trágico final para ellos. Esta película le abrió las puertas a las series y programas de los primeros años de la televisión autonómica vasca, participando en diferentes proyectos. Más delante el director Enrique Urbizu le llamó para su película "El anónimo", volviendo a dedicarse a la gran pantalla. En "Todo por la pasta" conoció a quien sería el director  que más contó con él: Alex de la Iglesia. Alex y Alex, junto a Santiago Segura, formaron un equipo interesante que dio fruto a films como el corto "Mirindas asesinas", la excelente "Acción mutante", la citada "El Día de la Bestia" o "Muertos de risa". Angulo fue nominado a los Goya por dos de éstos trabajos, pero no consiguió ganarlo.

  En los siguientes años combinó el trabajo en el cine y en la televisión, con títulos como "A mi me gustan las mujeres", "El gran Vázquez" (nueva nominación al Goya), "El laberinto del Fauno", y series como "Periodistas" o "Hermanos y Detectives", entre otras.

   Fallecido hace unos años en un accidente de tráfico, cuando se desplazaba para rodar una nueva  película.

EL DÍA DE LA BESTA (DEF CON DOS)



Siguiendo el rastro del Ángel Caído 
Yendo tras los pasos de un macho cabrío 
Derribando el muro que encierra las tinieblas 
Hasta notar el aliento de la Bestia 
Sabiendo que el camino está lleno de trampas 
Para corromper las almas 
Perdiendo por saber que el mal es el pecado 
Soñando con sentir al espíritu malvado 

666, el día de la Bestia 
666, el día de la Bestia 

Explorando el laberinto 
Para ejecutar al Anticristo 
Abriéndose camino con hierro y fuego 
Hasta tocar las puertas del Averno 

Textos que ocultan otros textos 
Datos que ocultan el infierno 
Cábalas confusas, cálculos fallidos 
Errores que sentencian al mundo de los vivos 

666, el día de la Bestia 
666, el día de la Bestia 

Azufre ardiente en el pentáculo 
Invocación con tiros de ácido 
Demencia ungida en sangre de doncella 
Y otra vez conejo en Nochebuena 

En este Apocalipsis no hay jinetes 
Y a Satán le sobran seises 
Berriatúa y sus dos sicarios 
Tres mortales contra el diablo 

666, el día de la Bestia 
666, el día de la Bestia

MOSICO DE HOY


miércoles, 10 de enero de 2018

GOOD MORNING 13-1-2018

"Los jóvenes hoy en día son unos tiranos. Contradicen a sus padres, devoran su comida, y le faltan al respeto a sus maestros". Sócrates (470 AC-399 AC) Filósofo griego.

Aquí estamos en este primer Gus que me toca del 2018, aun impresionada por el que nos regaló ayer el maestro y por la controversia que suscitó.

Que Sócrates escribiese esas líneas hace casi 2.500 años nos puede dar un poco de esperanza sobre nuestro futuro, el futuro de la humanidad, ya que parece ser que siempre vemos como una hecatombe lo que nos ha de deparar el progreso y lo que conlleva con él.

Algunos cuñados deberían pensar antes de hablar aquello de que “si lo que vas a decir no es más bello que el silencio, no lo vayas a decir”, pero no hay forma llega la Navidad, cualquier celebración familiar, una comunión, no te digo ya las bodas y por arte de Möet Chandon el cuñado se atreve con lo que le echen. Como anécdota personal os contaré que el año pasado tocaba en mi casa la celebración Nochevieja, nos hallábamos mis hijas y yo poniendo la mesa para los 18 que íbamos a ser, todo un reto ya que mi casa es una casa normal y ¿quién llega en ese momento? El cuñado, el cuñado cambiando la orientación de la mesa, la disposición de las sillas, volviéndonos locas…Si hay algo peligroso es un cuñado estando separada, porque se piensa que eres una extensión de su santa y se cree con el derecho, y la obligación, de enmendar todos tus errores, y yo tengo muchos, en fin que tuvimos que invitarle amablemente y con sumo cariño a que se fuese a su casa por las bebidas, volviendo a poner la mesa en su estado original.

Pero la ironía de la vida es que todos somos “cuñad@s” ya que si tienes la inmensa suerte de tener un@, irremediablemente también somos uno de ellos, existiendo la posibilidad, según he leído, de hacernos caer  en un trastorno  de personalidad…yo también soy cuñad@, qué tipo de cuñad@ soy, lo que pienso de mis cuñad@s, es recíproco?, en fin entraríamos en una espiral que nos podría conducir a la mismísima escalera de Jacob.

Creo que hemos empezado el año muy pesimistas, más aun si te lees la efemérides, tal día como hoy Artur Mas cedía la presidencia de la Generalitat al alcalde de Girona, un tal Carles Puigdemont, ahí lo dejo, otro tema también para una agría y dolorosa reflexión.

En 2007 Steve Jobs anuncia el lanzamiento del iPhone, señor…llévame pronto.

Para curarnos de tanta amargura un poco de música que nos levante el ánimo.



Y como MOSAICO DE HOY,

Vamos que el 2018 va a ser muy bueno, ya lo veréis, nos traerá cosas sorprendentes que no sean un robot tocando la novena sinfonía de Mahler, siempre nos quedará la belleza, el alma…y para seguir teniendo fe en la humanidad, una mujer que rompió moldes, escritora, filósofa y profesora que nació tal día como hoy y que por encima de todo luchó por dejar un mundo mejor, Simone de Beauvoir                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                      
                                                                                                                    







martes, 9 de enero de 2018

GUS MORNINS 9/1/18

                                                                                                                              John Gilbert

Sí, señores, porque después de tanto ruido, de tantas clavículas rotas y de tantos cuñaos impensables, eso es lo que necesitamos. Silencio. Quería decir un par de cosas antes de pasar a desglosar la vida y obra de este actor del que hoy se cumplen ochenta y dos años de su fallecimiento.
La primera es desear un pronto restablecimiento al “claviculeño” Carpet que, de acuerdo, debe de haberse pasado unas buenas Navidades con el brazo en cabestrillo, pero también debe de haberse pasado unas buenas Navidades con tanta droga en el cuerpo, así cualquiera pasa las fiestas.
Y la otra cosa es que deseo dejaros la última perla de mi cuñao. Para enmarcar: “Dentro de quince o veinte años, un robot será capaz de interpretar la mejor pieza de música clásica y la gente pagará por verlo”. A lo que yo dije, naturalmente: “Pagarás tú, naturalmente, porque yo admiro la naturaleza y la capacidad humana y no la naturaleza y la capacidad humana para fabricar microprocesadores programados para hacer cualquier tarea, incluido el Concierto nº 5 para piano y orquesta de Beethoven”. A lo que, en un arranque de meninges estrujadas contestó: “Eso es como cuando se inventó la luz. La gente no se quedó con las velas porque estaban hechas artesanalmente”. Juzgad, juzgad, malditos.
Por eso he puesto esa frase tan silenciosa de John Gilbert. Para decir memeces, más vale dejar paso al silencio. En cualquier caso, no cabe duda de que fue una víctima del progreso. El galán más cotizado del cine mudo resulta que, cuando llegó el avance del sonoro, no sabía hablar. Tenía una voz demasiado atiplada y una dicción demasiado perfecta, lo cual hacía que los diálogos redichos y cursis del primer cine sonoro fueran aún más redichos y cursis. Ahí está una escena en su película Su noche gloriosa en la que su personaje, el capitán de húsares Kovacks besa repetidamente a la Princesa Orsolini, interpretada por Catherine Dale Owen diciendo una y otra vez “I love you”. ¿Os suena de algo? Efectivamente. Esa escena está parodiada con enorme puntería en Cantando bajo la lluvia con Gene Kelly y Jean Hagen.
El caso es que John Gilbert soportó una infancia difícil. Sus padres eran integrantes de una compañía de teatro itinerante y tuvo que hacer frente a abusos sexuales (era un niño y un joven tremendamente atractivo) y a muchos casos de negligencia paterna. Recaló en Hollywood donde, después de actuar de extra en una sola película, el director Maurice Tourneur le hace un contrato en exclusiva y le empareja con Mary Pickford en la película El corazón de las colinas.
A partir de ahí, su ascensión fue meteórica y, si pudiéramos trasladarnos a aquellos días, seguro que los coetáneos nos dirían que los actores que más tirón tenían en la época eran Rodolfo Valentino y John Gilbert y que, a la hora de interpretar, Gilbert era infinitamente mejor que Valentino. En 1924, Gilbert, finalizado el contrato con Torneur, es fichado por Louis B. Mayer y sigue cosechando éxitos. Sobre todo porque allí hace la que, tal vez, sea su mejor y más estremecedora película como es El gran desfile, de King Vidor (y mirad que a mí me gusta poco Vidor pero esta película era espectacular).
En 1926, a Louis B. Mayer se le ocurrió la idea de emparejar a John Gilbert con Greta Garbo en la adaptación de la novela de Blasco Ibáñez El demonio y la carne. De allí salió un sonado romance que, incluso, tuvo un intento de boda. Garbo dejó a Gilbert plantado en el altar y con tal cabreo que, incluso, se lió a tortas con Louis B. Mayer. Aún así, Mayer siguió emparejándolos en varias películas.
El caso es que, debido a este incidente, dicen que Louis B. Mayer hizo todo lo posible por hundir la carrera de Gilbert desde el mismo momento en que el sonoro se fue abriendo paso. Mayer era consciente de la inferioridad de Gilbert con su voz demasiado “poco masculina”. Desde 1928, cuando entró el sonoro, Gilbert solo obtuvo un éxito rotundo y fue en un papel claramente secundario por detrás de Greta Garbo. Fue en La reina Cristina de Suecia en 1933. Al año siguiente, hizo una película más, El capitán odia el mar, donde ni siquiera ostenta el primer papel masculino a favor de Víctor McLaglen.
Arrastrado por la falta de éxito, las calabazas de Greta Garbo y cuatro matrimonios fracasados, John Gilbert se entregó al alcohol, sabedor de que no podría reeditar sus fulgurantes éxitos. En 1936, pareció que podría protagonizar una película con Marlene Dietrich, con la que mantuvo una relación pero un infarto agudo de miocardio frustró sus planes. Fue sustituido por Gary Cooper y la película fue Deseo.
Quiero dejaros un fragmento de Vencedores o vencidos, de Stanley Kramer. No tiene nada que ver con John Gilbert salvo por el hecho de que éste sí es un actor que tenía una voz privilegiada. Y el discurso que hace es impresionante.



Y como mosaico os dejo la parodia que se hizo de John Gilbert y de sus actuaciones en el sonoro. Una obra maestra.