martes, 28 de febrero de 2017

GUS MORNINS 28/2/17

“Uso los colores para acentuar las personalidades” (Vincente Minnelli)

Sí, porque no voy a hablar de la metedura de pata en los Oscars ni nada de eso. Graciosamente lo voy a dejar para el jefe de este sitio que me ha soplado al oído que le daba mucho juego. No por un error como ése (bastante poco importante, la verdad) vamos a dejar de amar al cine. Y resulta que tal día como hoy (también famoso en el mundo mundial porque es el día en el que se casaron mis primogenitores) resulta que nació Vincente Minnelli. Nada menos que hace 104 años. Así que vamos a hablar un poco de este director oscarizado que dejó un puñado de obras de arte tras él.
Sin desmerecer algunas de sus espléndidas películas en blanco y negro, hay que reconocer que Vincente Minnelli ha sido uno de los directores que mejor ha sabido manejar el color. Todas sus películas tienen una textura especial en ese campo (sin olvidar, por supuesto, que gran parte de ese mérito lo tienen los directores de fotografía y los directores artísticos que han trabajado con él), una especie de sello de inconfundible apariencia que hace que todos reconozcamos inmediatmanete una película suya. De hecho, es difícil imaginar a cualquier otro director que pudiera rodar y plasmar fielmente los colores de la paleta de Van Gogh en una película como El loco del pelo rojo.
Muy reprochado en algunos ambientes (Welles detestaba su manierismo y tenía cierta parte de razón), Minnelli ha dejado, sin embarog y con su cierta querencia al terreno musical, algunas obras maestras de indudable valor en las que salía lo mejor de sí mismo, como si, en ocasiones, necesitara dar rienda suelta a su creatividad encerrada dándonos un portazo en todas las narices en forma de película.
Su primer toque de atención fue el musical en blanco y negro con gente de color en Cabin in the sky (ya que andamos de reivindicación por las películas “negras”) y, ya en 1944, realiza un excelente trabajo en Cita en San Luis, musical de época a mayor gloria de su mujer, Judy Garland. Dirige a Astaire en Yolanda y el ladrón, se despacha a gusto con Ziegfeld Follies, la única película que contiene un memorable dúo entre Gene Kelly y Fred Astaire, y fracasa en su intento de acercarse al drama psicológico de Undercurrent con la improbable pareja formada por Katharine Hepburn y Robert Taylor. Es en El pirata, un musical en teoría modesto donde empieza a notarse su espectacular color con una historia entre cómica y onírica que deshace mitos y construye imaginación. Después de adaptar a Flaubert (la mejor adaptación hasta hoy) en Madame Bovary rueda, como quien no quiere la cosa, una comedia clásica, delicia absoluta para los amantes del cine, en blanco y negro y con un presupuesto irrisorio (aunque la secuencia onírica fuera diseñada por Salvador Dalí) titulada El padre de la novia, con Spencer Tracy (divertido y agobiado), Joan Bennett y Elizabeth Taylor y, su continuación, El padre es abuelo. Nunca la normalidad había sido tal motivo de risa con la particularidad de que Minnelli acepta estos dos trabajos porque no tenía otra cosa mejor que hacer mientras Gene Kelly estaba creando y ensayando los bailes para su siguiente película, Un americano en París.
Con ella, Minnelli y su dominio completo del color, homenajea a los pintores impresionistas, nos muestra un París bohemio y de ensueño, nos enseña la importancia de una rosa de intenso rojo y un baile de estudiantes en puro blanco y negro y rodado en color, nos inunda de calor y de color impresionista, compone planos pictóricos con una belleza visual fuera de serie. Un americano en París gana varios OScars aquel año, entre otros, el de mejor película, pero Minnelli se queda sin el suyo.
Al año siguiente rueda una de sus mejores películas. Cautivos del mal, el más fiero retrato de Hollywood hecho nunca en una historia ausente de manierismo narrada desde tres puntos de vista distintos (Mankiewicz lo habría rodado igual), fascinados por la personalidad de un productor (Kirk Douglas) al que deben lo que son pero al que odian con todas sus fuerzas. El film es vigoroso y potente, feroz con la industria, pero también comprensivo, retrato fiel de algunos episodios reales de la fábrica de sueños (Val Lewton y su idea de no mostrar sino de sugerir el miedo en La mujer pantera con la colaboración impagable del director Jacques Tourneur; Edith Head y su elegancia; los caprichos de la estrella, el egocentrismo del director, un rápido vistazo a la figura de Josef Von Sternberg y, por último, la certeza de que el gran genio en las producciones de los años dorados no era el director, sino el productor), una historia de absoluto clasicismo y una de las más grandes desde las mismas entrañas del cine.
Los cincuenta son, sin duda, la década de su máxima inspiración y dirige Melodías de Broadway 1955, uno de los mejores musicales de Fred Astaire, en esta ocasión acompañado de la grandísima Cyd Charisse, centrado en el mundo del teatro y con memorables números coreográficos como el Girl hunt, homenaje al cine negro con el que termina la película, o el radiante Shine on your shoes que nos pone una melodía en el corazón, al igual que el mítico That´s entertainment o el simpático Triplets.
Con Brigadoon vuelve a su particular estilo colorista para retratar los verdes prados escoceses sin salir de los estudios de Hollywood. Otra delicia, remake inconfeso de Horizontes perdidos, de Capra, en clave musical no exento de cierta cursilería que, sin embargo tiene secuencias memorables como el baile en la plaza del pueblo con Gene Kelly al lado de un inusual Van Johnson. A continuación, otro musical que no tuvo tanto éxito como es Extraño en el paraíso, basado en una obra de enorme repercusión en Broadway. Aquí, el manierismo de Minnelli llega a uno de sus máximos exponentes al estar ambientado en el mundo árabe, fondo propenso a sus excesos estilistas con un Howard Keel fuera de sitio (me gustaría que todos aquellos que desprecian La La Land se vean esta película para que vean hasta dónde puede llegar el falso musical).
El gran Minnelli aparece de nuevo en El loco del pelo rojo con esa plasmación perfecta, con unos colores extraordinarios, de toda la obra del también grande Vincent Van Gogh. La película tiene un mimo perfecto, no solo en cuanto a sus referencias pictóricas, sino también en cuanto al apartado interpretativo en el que se ven estupendos trabajos de Kirk Douglas, Anthony Quin y James Donald como Theo Van Gogh. Además de ser, probablemente, la mejor película que se ha hecho nunca sobre el mundo de la pintura, es un estudio apasionante sobre las razones de la locura del genio, su carácter irascible, su sensación de no estar nunca en el sitio adecuado más que delante de un lienzo. Y, por si fuera poco, es un fascinante ejercicio de fotografía pictórica en la que todos y cada uno de los cuadros que salen en la película son los auténticos gracias a la colaboración inapreciable de las mejores pinacotecas del mundo.
Después de una película grande, hace una pequeña con Té y simpatía, pulcra adaptación de un éxito teatral sobre los amores de una mujer madura con un joven, interpretados por Deborah Kerr y John Kerr (no eran parientes). Y, a continuación, quizá la que es su mejor y más feliz comedia, Mi desconfiada esposa con un Gregory Peck en estado de gracia y una Lauren Bacall que lo estaba pasando fatal en el rodaje mientras su marido, Humphrey Bogart, agonizaba de cáncer. Aún así, el film es fresco, divertido, con estructura de musical, colorista, choque brutal entre dos ambientes diametralmente opuestos y una arrebatadora historia de amor solucionada a golpe de patada coreográfica a través de un maravilloso Jack Cole.
Y después vino Gigi, el primero de ese tipo de musicales que suprimían todo exceso coreográfico que llegó a su cima con My fair lady, de Cukor. Sé que soy un hereje, pero a mí me gusta poco (y lo que me gusta de la película pasa siempre por Maurice Chevalier). Tal vez sea porque el argumento me parece trasnochado o por mi antipatía confesa hacia actores tan limitados como Leslie Caron o Louis Jourdan (aunque hay que reconocer la excepcional dirección de arte de la película). Aún así, es la gran ganadora de los Oscars del año 1958 y el único que Minnelli consiguió recoger.
Muchísimo más acertada me parece su incursión en el desgarrador melodrama Como un torrente, con magníficas interpretaciones de Frank Sinatra, Shirley McLaine y, en un papel secundario, Dean Martin. Una película sobre seres perdidos, necesitados de cariño que llega muy dentro a quien va dejándose el pellejo. A partir de aquí, con una sola excepción, la carrera de Minnelli inicia un largo y lento declive empezando por el musical Suena el teléfono, con Dean Martin y la maravillosamente divertida Judy Holliday. Mantiene el tipo con Con él llegó el escándalo, adaptación de novela-río que destaca por la interpretación majestuosa de Robert Mitchum. Más tarde, pincha en hueso con Los cuatro jinetes del Apocalipsis, de comienzo prometedor y de evidente flojera en su conjunto.
La gran excepción es Dos semanas en otra ciudad, otra vuelta de tuerca al mundo del cine dentro del cine con un reparto estupendo que incluía a Kirk Douglas, a una fascinante y amarga Cyd Charisse y a un veterano y sabio Edward G. Robinson, en un apasionante estudio sobre la locura que rodea la parafernalia cinematográfica, las traiciones y envidias, las falsas seducciones, el endiosamiento y el infierno. Una maravillosa película que completa su mirada al cine junto a Cautivos del mal.
Ya no volvió a levantar cabeza. El noviazgo del padre de Eddie (donde descubrimos como actor a un niño llamado Ron Howard), es una comedia muy floja. Adiós, Charlie es una comedia de fantasmas y reencarnaciones, muy bien sujeta al principio y que se le desmadra hacia el final. Castillos en la arena es una sensible historia de amor a mayor gloria del tándem Taylor-Burton que fue un completo fracaso a pesar de ser una fábula muy inteligente escrita por Dalton Trumbo. El desastre es de tal calibre que durante cinco años, Minnelli no vuelve a dirigir y cuando vuelve lo hace para pilotar el giro de la carrera de Barbra Streisand que no quería dedicarse en exclusiva al musical en Vuelve a mi lado, que no se salva ni por los pelos. El resultado vuelve a ser otro fracaso y nadie vuelve a confiar en Minnelli.
Su despedida del cine es la triste Nina con una Ingrid Bergman de salud precaria y con su hija, Liza Minnelli en plena cuesta abajo en un melodrama con olor a naftalina que no interesó a nadie, cursi y trasnochado que fue un fracaso absoluto. Años después, enfermo de Alzheimer, Minnelli fallece mientras dormía.
Quizá el gran error de Vincente Minnelli fue que hizo cine bastante osado y hasta duro cuando predominaba lo edulcorado realizando, en algunas ocasiones, ñoñerías impresentables cuando el cine se decantaba hacia el realismo. En todo caso, fue un esteta en la corte del rey color. Como dice cierta canción, supo ser el pintor de cuya paleta brotaron intensos colores que reflejaron raras bellezas.

SOLO PIENSO EN TI (Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán)
Me pongo a pintarte y no lo consigo,
después de estudiarte lentamente termino pensando
que faltan sobre mi paleta colores intensos
que reflejan tu rara belleza no puedo captar tu sonrisa
plasmar tu mirada pero poco a poco

solo pienso en ti
solo pienso en ti
solo pienso en ti solo pienso en ti


Tu sigues viniendo y sigues posando
con mucha paciencia porque siempre mi lienzo esta en blanco
las horas se pasan volando
y el poco trabajo adelantado para tu retrato
sospecho que no tienes prisa
y que te complace ver que poco a poco

solo pienso en ti
solo pienso en ti
solo pienso en ti solo pienso en ti
solo pienso en ti
solo pienso en ti
solo pienso en ti solo pienso en ti


Y yo creo que en el gus merece esta secuencia memorable. No todo el mundo sabe que Astaire y Kelly bailaron una vez juntos y que ambos dijeron que eran la mejor pareja con la que habían bailado. Con ustedes, Fred y Gene.



Y como mosaico vamos dejar algo del Minnelli en blanco y negro en una de sus más maravillosas joyas. Ellos son Barry Sullivan, Lana Turner y Dick Powell, tratando de escuchar algo, fascinados por el mal...


domingo, 26 de febrero de 2017

Gus mornins, 27/02/17

"Yo he venido aquí a hablar de mi libro" (Francisco Umbral)

Guuud mornins, cinéfilos:

Ya sé, ya sé, estáis todos expectantes y como locos ante lo que, como experto gurú cinematográfico, os pueda contar sobre la recién terminada ceremonia de entrega de los Oscars.  Algún rezagado hasta esperará conocer por aquí el nombre de los ganadores que aún no se habrá enterado. Y qué más os dará, digo yo, que hay que ver lo pesaditos y lo previsibles que os ponéis en llegando estas fechas.
Porque yo, hoy y como decía aquel he venido a hablar de mi libro. Y a daros a todos una sorpresa, un sorpresón, imaginaos que Andrew Gardflield hubiese ganado el Oscar al mejor actor, pues más todavía. Sí, porque tanto, tanto me adulabais y me regalabais el oído con eso de que escribía bien  en los guses y tal que he decidido hace unos meses dar el salto a la literatura y publicar mi primera novela. Y yo que de natural no soy nada pedante y sí muy modesto había mantenido esto en secreto. No obstante, y como el libro está a punto de ver la luz, no me queda más remedio que anunciaros el próximo lanzamiento de mi nueva novela. Qué ¿cómo se os ha quedado el cuerpo? Apuesto a que igual que si hubieseis oído que “Comanchería” había ganado el Oscar a la mejor película.

Pues sí, lo cierto es que mi primer retoño editorial ya está aquí. A punto de ser presentado en sociedad. Quedáis todos invitados. Por cierto que la presentación tendrá lugar el próximo jueves 2 de marzo por la tarde en la Librería Juan Y Medio. Habrá vino español y el libro me lo va a presentar Arévalo, ¿el actor y director? No, hombre, no, el humorista, que encima cuenta unos chistes de gangosos que te meas y lo pasaremos la mar de bien. Y lo mismo le digo que se traiga a Bertín que si eso nos hace a todos unos huevos fritos, eso si le funciona la vitro, claro.

Bien, pero ya va siendo hora de que os presente a la criatura en cuestión. Es como digo una novela y me hace mucha ilusión presentárosla en primicia a mis amigos del gus. Yo creo que es un thriller un poco mezcla de Corín Tellado y Sánchez Dragó con toques de Cervantes (Remedios). Se llama “El otro señor CB” y cuenta la historia de un crítico de cine al que por error lo confunden con otro que responde a sus mismas iniciales. El caso es que al pobre le envían al festival de Cannes y el pobre queda traumatizado tras asistir al estreno de la última obra maestra del tailandés Apichatpong Weerasethakul de cuatro  horas y media de duración. Ya en España, tras meses internado en una clínica de rehabilitación, jura venganza contra el verdadero CB.

Esto sí que merecería un Oscar al mejor guión y no  “Manchester United frente al mar”.  Ojalá al año que viene pueda estar yo en las butacas del Auditorio de los Oscars de Los Ángeles, entre Michael Fassbender y Ryan Gosling si puede ser, y Meryl abra el sobre y diga mi nombre como el mejor guionista de la noche. Y entonces suba emocionado a recoger el premio, y grite, y llore, y dedique el Oscar a mis compañeros del gus que fueron quienes me dieron la primera oportunidad.
Pues eso, que siempre tendré un recuerdo muy especial  para mis amigos del gus. E incluso puede que os invite a pasar un fin de semana en mi mansión de Beberly Hills y os presente en alguna barbacoa a Brad Pitt o echemos unos sets con George Clooney o Matt Dammon.
Y ojo que no estoy haciendo nada de castillitos en el aire, que soy realista (como Indi) y sé que los comienzos siempre son duros y que me lo voy a tener que currar. Por eso para mí es tan importante que acudáis todos este próximo jueves a la presentación de mi novela. Ayss, estoy tan emocionado que os voy a dejar con un fragmento.

“Me levanté a eso de las tres de la tarde con una resaca del diecisiete. No sólo había incumplido las indicaciones de los médicos de la clínica que me habían prohibido terminantemente probar una gota de alcohol, sino que además estaba a punto de perderme la cita que tanto tiempo llevaba esperando. Federico Tachuelas, un antiguo compañero de la redacción, por quien siempre había sentido una nada disimulada antipatía (la misma al parecer que él sentía por mí) me había prometido hace tiempo presentarme a un editor que se había mostrado muy interesado en la publicación de mi siguiente libro. Se trataba del cuarto volumen de “El cine indostaní en la época de la Revolución Sij”. Los tres anteriores habían sido auténticos éxitos de ventas que se agotaron en cuestión de horas en el kiosko de debajo de mi casa (Braulio, mi fiel vendedor había tenido la genial idea de regalar un ejemplar con el “Marca”). Además el último de ellos había recibido muy buenas críticas que ensalzaban lo bien escrito que estaba, sin faltas de ortografía y con acentos y todo, y eso que yo prefería la “Times New Roman” a la “Arial” que finalmente me pusieron, pero ya se sabe que en este mundillo lliterario el que manda es el que manda.

Me decidí finalmente por una camisa azul claro y una corbata a rayas verdes y burdeos que me favorecía mucho. Perdí algunos minutos delante del espejo ensayando mi mejor sonrisa con la que engatusar definitivamente a mi potencial futuro mecenas. Miré el reloj y salí pitando pues se hacía tarde para la hora señalada. El encuentro se había concertado en los Multicines Callao en los que se exhibía la última película de Paul Thomas Anderson, a la sazón uno de los directores favoritos de Tachuelas y de mi misterioso editor. Yo no había sido nunca mucho de ese señor. Los médicos de la rehabilitación ya me habían advertido de que me guardara de emociones fuertes, por lo que albergaba además cierto temor a recaer en mi crisis. De camino a los Multicines Callao recordé alguno de los momentos maravillosos que pasé entre sus paredes durante mi infancia. En ellos, pude contemplar joyas como “El último cuplé”, “Par, impar” y tantas y tantas obras maestras de la cinematografía mundial. Ays , que tiempos.

Cuando por fin llegué al cine me detuve a comprobar si habían llegado Tachuelas y el misterioso editor. Estando en tal trance recibí un mensaje del primero en el que me instaba a ponerme a la cola de la taquilla, y me informaba de que llegaban con retraso. Obedecí la orden y como quiera que al ser ya dueño de mi entrada ninguno de los convocados había aparecido entré en el recinto. Me dirigí a la sala en la que se proyectaba el film de Anderson y me interné en ella. La película ya había empezado y en pantalla aparecían ya los títulos de crédito. Para mi sorpresa, pese a la hora intempestiva y la idiosincrasia fílmica de la cinta, la sala estaba abarrotada. Avancé por el pasillo oscuro y tras localizar un asiento vacío aposenté mis reales posaderas en él.

Después de quince minutos de proyección – la película me estaba pareciendo un tostón de aupa, claro que podía estar perfectamente equivocado- consulté de nuevo mi móvil  con la esperanza de encontrar un nuevo mensaje de Tachuela infórmandome al menos de las razones de su tardanza. Ni rastro. Fue entonces cuando percibí un ruido extraño a mi lado, como un pequeño zumbido. Giré la cabeza y vi que se trataba de mi vecino de butaca que roncaba como un bendito. Estaba totalmente despatarrado en el asiento y su cabeza totalmente echada para atrás. Le caía una fina babilla por entre la comisura de los labios. En un principio, no le di importancia, pero tras examinarlo de forma más detenida concluí que su rostro no me era del todo desconocido. Como quiera que sus ronquidos se hacían cada vez más fuerte, procedí a darle un codazo para despertarle. Entonces me volví y mis sospechas se confirmaron al fijarme en el bolsillo izquierdo de su camisa. Llevaba sus iniciales bordadas.

“C.B”

Ahogué un pequeño grito de terror. Ya no había ninguna duda. 

Era él”.

Y ya no os cuento más, que os sabréis el final y luego ya no me lo compráis y no os puedo invitar a merendar con George ni a echar unas raquetas con Matt O sea que si queréis saber más, ya sabéis, el próximo jueves en la Juan Y Medio. Solo añadiré que esta obra es totalmente fruto de mi imaginación y que cualquier parecido con la realidad es puritita coincidencia. Ahora me despido hasta el viernes que vendré con los estrenos. Mañana estará con vosotros don César  Bardés, al que por supuesto espero este jueves en la presentación y no tendré ningún reparo en firmarle un autógrafo, y me jodería bastante que me sacase cualquier excusa de que no puede venir.  Ale, besitos y hasta el jueves

I COULD WRITE A BOOK
Ella Fitzgerald

A B C D E F G
I never learned to spell,
At least not well.

1 2 3 4 5 6 7
I never learned to count,
A great amount.

But my busy mind is burning to use what learning I've got,
I won't waste any time,
I'll strike while the iron is hot.

If they asked me, I could write a book
About the way you walk, and whisper, and look.
I could write a preface
On how we met
So the world would never forget.

And the simple secret of the plot
Is just to tell them that I love you a lot.
And the world discovers
As my book ends,
How to make two lovers
Of friends.

And the simple secret of the plot
Is just to tell them that I love you a lot.
And the world discovers
As my book ends,
How to make two lovers
Of friends.

PODRÍA ESCRIBIR UN LIBRO
Ella Fitzgerald

A b c d e f g
Nunca aprendí a deletrear,
Al menos no muy bien.

1 2 3 4 5 6 7
Nunca aprendí a contar,
Hasta una elevada cantidad.

Pero mi mente ocupada arde en deseos de usar todo lo que he aprendido,
No voy a perder el tiempo,
Golpearé mientras el hierro esté caliente.

Si me lo pidieran, podría escribir un libro
Acerca de cómo caminas, y susurras, y mira.
Podría escribir un prefacio
De cómo nos conocimos
Y así el mundo nunca lo olvidaría.

Y el simple secreto de la trama
Es solo para decirte lo mucho que te quiero.
Y el mundo descubra
Cuando mi libro termina,
Cómo convertir dos amigos
En amantes

Y el simple secreto de la trama
Es solo para decirte lo mucho que te quiero.
Y el mundo descubra
Cuando mi libro termina,
Cómo convertir dos amigos

En amantes


EL MOSAICO DE HOY


viernes, 24 de febrero de 2017

Gus mornins, 24/02/17

 Cuando han dicho mi nombre he tenido la sensación de escuchar a medio Estados Unidos decir: ¡Oh, no! ¡Venga ya! ¡Por qué! ¡Ella otra vez! Pero me da igual” (Meryl Streep, nada más recibir el tercer Oscar de su carrera por La dama de hierro)

¿Volverá a escuchar Meryl Streep dentro de su cabeza a medio Estados Unidos decir “Oh, no, venga ya, por qué, ella otra vez” pero le dará igual esta próxima madrugada de domingo a lunes? ¿Se repetirá esta imagen que reproduce el mosaico? ¿Arrasará “La la land” tal y como se prevé en esta edición de los Oscars o dejará un poquito para las demás? ¿Batirá la película de Chazelle el récord de “Ben Hur” y “Titanic” ¿Charlize Theron o Helena Bonham Carter, quién será la mejor vestida y la más elegante? ¿Podrá Huppert con Stone y Bridges con Ali? ¿Cuántos chistes plagiará del gus Jimmy Fallon- (o cómo se pronuncie)? Todas estas dudas y otras muchas más quedarán despejadas de aquí a menos de setenta y dos horas. De momento, la duda que tenemos que despejar nosotros con efecto inmediato es qué película es este viernes nuestra Apuesta de la Semana. Ya aviso que hoy tenemos estrenos de pelis suizas, indias y hasta croatas, así que puede pasar de todo.

De entrada, empezamos  con cine español que esta semana nos presenta dos propuestas muy diferentes. La primera es una comedia que lleva por título Es por tu bien. Viene protagonizada por el omnipresente José Coronado, el recientemente goyizado Roberto Álamo y el también recientemente nominado al David de Donatello Javier Cámara (toda una sorpresa que Truman compita junto con Julieta en la categoría de mejor film de la UE en los premios italianos).  El argumento de la peli está muy en la onda y recuerda un poco al de ese otro clásico de la comedia noventera nacional llamado Todos los hombres sois iguales. Aquí tenemos a tres padres preocupados por el futuro de sus jóvenes hijas casaderas. Las tres les han presentado casi al mismo tiempo a sus respectivos novios, pero sus progenitores no están muy de acuerdo en la identidad de quienes han de ser sus yernos. Por eso, habrá que aunar esfuerzos y entre los tres evitar que se consuma el desastre y las niñas pasen por la vicaría al lado de esos tres impresentables. Tras enredarnos con Álamo, Coronado y Cámara, hablamos de Psiconáutas, los niños olvidados, el último Goya a la mejor película de animación. Se trata de la adaptación a la pantalla del cómic homónimo de Alberto Vázquez quien también codirige la peli juntos a Pedro Rivero. Los protagonistas son Birdboy y Dinki, dos amigos exploradores en busca de un lugar donde vivir pues en su isla se ha producido un accidente industrial que ha creado en la misma un clima irrespirable. Esta misma historia se contó en un cortometraje animado en 2011 por parte de los mismos directores, y por cierto, también ganó el Goya en su categoría.

Iniciamos ahora nuestra subsección “gusmorningueros por el mundo” que en esta ocasión nos va a permitir realizar un breve recorrido por diversas zonas de nuestro planeta azul. Nuestro periplo comienza en la India. Bollywood va a estar muy pendiente este domingo de Hollywood pues su medio paisano Dev Patel es uno de los aspirantes al Oscar en la categoría de actor secundario. Su candidatura por Lion se ha visto muy reforzada tras la inesperada victoria en los BAFTA. No obstante, el triunfo de Patel no sería de justicia divina. Su inclusión en la categoría de actor secundario (cuando claramente es protagonista en su peli) responde a una burda maniobra del gordo Weinstein que vio que en la categoría principal había tortas por entrar en el quinteto finalista. Aquí la cosa está entre Jeff Bridges y “Muy pronto habrá saqueo y destrucción” Ali con más posibilidades para este último. Pues bien de India nos llega este finde la peli Rangoon, una historia de amor en Birmania entre una actriz india y un oficial del ejército británico en el contexto de la II Guerra Mundial.

Otros que van a estar muy pendientes de la tele la próxima madrugada del domingo al lunes van a ser los franceses. La gran dama de la escena local, Isabelle Huppert se juega los cuartos frente a las yogurinas Stone y Portman. Lo más probable es que la ganadora se vaya a casa cantando la, la, la. Francia también nos presenta esta semana en la cartelera Cuatro días, cuatro noches, nada que ver con la Cotillard ni mucho menos con Harrison Ford o Anne Hetche, una historia de amor homosexual que surge tras una ruptura. Ambos amantes recurren a la aplicación Grindr para encontrar ligue y para cubrir el vacío que dejó el ex. Pero tarde o temprano están condenados a volverse a encontrar, que el mundo es un pañuelo y en el universo gay todavía más. Que me lo han contado.

Una de las pocas formas que hay para que el común de los mortales pueda ver en los cines una película croata es que alguna producción de ese país balcánico se haga con el Oscar a la mejor peli en lengua no inglesa y consiga así colarse en los circuitos comerciales. Este año, Croacia volvió a quedarse sin nominación. Este año la cosa en este apartado está entre Alemania que ha arrasado todo lo arrasable con Toni Erdmann e Irán, uno de los siete países famosos. El tío Gilito ya ha prohibido la entrada en el país y la presencia en la ceremonia al director Asghrad Farhadi director de The salessman y de la magistral Nadir y Simin, una separación, con la que consiguió la estatuilla en 2011. La respuesta de la Academia al despropósito de Trump podría venir en forma de un nuevo reconocimiento al iraní  y en forma de nueva estatuilla para sus vitrinas. Veremos. La inmigración y las desigualdades étnicas son el tema del estreno croata Bajo el sol, tres historias de amor entre un hombre croata y una mujer serbia a lo largo de tres diferentes épocas.

Hoy también se estrena en los cines T2: Trainspotting, la secuela del clásico noventero de Danny Boyle. Nuevas aventuras y desventuras de Mark,Spud, Sick Boy y Bebgie, con más kilos y más experiencia. No se si acabarían eligiendo la vida, el empleo, el televisor que te cagas o al final se quedarían con el apartamento en Torrevieja, Alicante. Han pasado veinte años desde aquella primera película y no han pasado en balde. En ese tiempo su director hasta ha ganado un Oscar. Ni se lo imaginaba cuando presentó la primera película que sorprendentemente se convirtió en un film de culto e incluso obtuvo una nominación al mejor guion adaptado del año. Este año por cierto parece que los guiones premiados van a ser los de Manchester frente al mar, el original, y Moonlight, el adaptado, pero ojo a La la land y a Figuras ocultas, agazapadas en la trinchera y dispuestas a dar la sorpresa.

Y llegamos ahora a la primera de las películas que se estrena hoy y que de verdad se puede llevar un Oscar. Se trata de La vida del calabacín, modesta producción suiza que aspira a ser la película de animación del año. Este año la competencia es muy fuerte. La magia de Kubo y las dos cuerdas mágicas y La tortuga roja, rozando ambas la excelencia, tratará de desbancar a la gran favorita Zootropolis. Y nunca hay que dejar de contar con Disney que este año aspira al premio con Vaiana. Por su parte, La vida del calabacín nos cuenta la historia de un muchacho que tras quedarse huérfano debe ingresar en un hogar de acogida. Pese a que le costará horrores, el chico acabará encontrando el amor en su nueva familia. Definida como una especie de versión animada de Los cuatrocientos golpes, todo apunta a que, con Oscar o sin Oscar, es de esas que no hay que perderse.

Me dice un pajarito que la que tampoco hay que perderse por nada del mundo es Fences, asi que yo esta semana me he decantado por elegir como Apuesta de la Semana la nueva peli de Denzel Whasington. Denzel dirige e interpreta la adaptación al cine de una obra teatral de August Wilson que él mismo llevó a los escenarios de Broadway hace años, consiguiendo un Tony por su trabajo. Dirige y se reserva para sí el protagonista porque sabe que no hay nadie mejor que él para interpretarlo (ya podía aprender de eso Ben Affleck), y francamente, a mí tampoco se me ocurre nadie mejor.  Whasington opta también al Oscar como actor principal – podría ser el tercero de su carrera- y es la principal amenaza para un envalentonado Casey Affleck que va a por todas y parte como favorito en las apuestas. A favor de Denzel juega el ser un actor muy querido y valorado entre la profesión, todo lo contrario que su rival, con fama de borde y de malaje. Denzel se quedó también a las puertas de disputarle el Oscar como mejor director a Damien Chazelle quien no parece vaya a tener muchos problemas para llevarse el premio. Tampoco es probable que se lleve premio - ¡ POR FIN ¡ Viola Davis en el apartado de mejor actriz secundaria. Con algo de trampilla, el caso es muy parecido al de Patel. Viola es claramente la protagonista de la peli y como tal debería competir en la categoría principal, pero los productores del film decidieron que este año allí ya había mucha competencia

Fences (en inglés “vallas”)  nos lleva a los años 50 y nos cuenta la historia de Troy, empleado municipal del servicio de basuras que con la lucha por los derechos civiles todavía en mantillas trata de sacar adelante a los suyos como puede. Como ya dijimos, Denzel tratará de repetir el éxito de la obra teatral ahora en la gran pantalla. Dicen que su trabajo es serio y honesto tanto a uno como a otro lado de la cámara. Me lo ha dicho un pajarito, ya digo, muy pedantón él.  Me dice que la vio en un pase de prensa y espero que me diga la verdad y no se la haya descargado del torrent, que así empezaron Correa o El Bigotes y mira dónde están ahora.

¿Harán los Affleck un doblete histórico llevándose a casa un Razzie y un Oscar el mismo fin de semana? ¿Será Jimmy Fallon (o como se pronuncie) un buen presentador de la gala? ¿Qué suerte correrá el corto español Timecode, nominado en la categoría? ¿Habrá muchas pullitas fuera de guión contra el  tío Gilito? Nos espera una noche plena de emociones. El lunes lo sabremos todo. El lunes nos volvemos a ver aquí después de un fin de semana que espero feliz y venturoso para todos y todas. Que por fin es Viernes, siiiii, venga todo el mundo a bailar. Besitoooos

LAST DANCE
Donna Summer (OST Thank God It's Friday)

Last dance
last dance for love
yes, it's my last change
for romance tonight

I need you, by me,
beside me, to guide me,
to hold me, to scold me,
'cause when I'm bad
I'm so, so bad

So let's dance, the last dance
let's dance, the last dance
let's dance, this last dance tonight

Last dance, last dance for love
yes, it's my last change
for romance tonight

Oh, I need you, by me,
beside me, to guide me,
to hold me, to scold me,
'cause when I'm bad
I'm so, so bad

So let's dance, the last dance
let's dance, the last dance
let's dance, this last dance tonight

Yeah, will you be my Mr. Right?
can you fill my appetite
I can't be sure
that you're the one for me
but all that I ask
is that you dance with me
dance with me, dance with me, yeah

Oh I need you, by me,
beside me, to guide me,
to hold me, to scold me,
'cause when I'm bad
I'm so, so bad

So let's dance, this last dance
let's dance, this last dance
let's dance, this last dance tonight

Oh I need you, by me,
to beside, to guide me,
to hold me, to scold me,
'cause when I'm bad
I'm so, so bad

So, come on baby, dance that dance
come on baby, dance that dance
come on baby, let's dance tonight...

EL ÚLTIMO BAILE
Donna Summer (BSO “Por fin es Viernes”)

El último baile
el último baile para amar
Sí, es mi última oportunidad
para esta noche romantica

Te necesito, para mí,
junto a mí, que me guíes,
que me abraces, que me regañes,
porque cuando estoy mal
Estoy muy muy mal.

Así que vamos a bailar, el último baile
vamos a bailar, el último baile
vamos a bailar, esta noche el último baile

El último baile, el último baile para el amor
Sí, es mi última oportunidad
para esta noche romántica.

Oh, te necesito, para mí,
junto a mí, que me guíes,
que me abraces, que me regañes,
porque cuando estoy mal
Estoy muy muy mal.

Así que vamos a bailar, el último baile
vamos a bailar, el último baile
vamos a bailar, esta noche el último baile

Sí, vas a ser mi hombre perfecto?
puedes saciar mi apetito

No puedo estar segura de
que eres el único para mí
pero todo lo que te pido
es bailar conmigo
baila conmigo, baila conmigo, sí

Oh, te necesito, para mí,
junto a mí, que me guíes,
que me abraces, que me regañes,
porque cuando estoy mal
Estoy muy muy mal.

Así que vamos a bailar, este último baile
vamos a bailar, este último baile
vamos a bailar, esta noche el último baile

Oh, te necesito, para mí,
a mi lado, que me guíes,
que me abraces, que me regañes,
porque cuando estoy mal
Estoy muy muy mal

Por lo tanto, vamos nene, vamos a bailar
vamos nene, vamos a bailar
vamos nene, vamos a bailar esta noche ...


EL MOSAICO DE HOY


jueves, 23 de febrero de 2017

Gus mornins, 23/02/17

"Las mujeres necesitan una razón para tener sexo, los hombres sólo un lugar"
(Billy Cristal)

Guuuud mornins, cinéfilos.

Pues ya veis que no soy calvo ni chicarrón del norte ni tengo acento cantarín ni voy diciendo "ahí  va la ostia" cada dos por tres ni voy cantando por las esquinas "txuri urdin txuri urdin maitea txuri urdin txuri urdin aurrera beti beti maite maitea maitea" Que soy el dex, y es que sí hoy es el día internacional del indiano en el gus, pero mi amigo el guiputxi me acaba de llamar de urgencia y me dice que hoy le es imposible hacer el gus, que ha pinchado la trainera cuando venía hasta aquí. Así que aquí estoy, de suplente de lujo como Gareth Bale (uy perdón, se me ha escapado). Intentaremos capear el temporal como podamos, todo con tal de estar a la altura del titular de hoy para que este se sienta orgulloso de mí.

Y ya que estamos en la semana de los Oscars, me ha dado por recordar que todo empezó cuando la Academia de Jolibu decidió otorgar sus premios anuales en una ceremonia y dar al ganador como recompensa un muñequito dorado con una espada. Cuando una de las secretarias lo vio, le salió del alma decir "Anda, pero si es clavadito a mi tío Oscar". Y con Oscar se quedó. Con ella empezó todo que diría Gerardo. El caso es que las primeras galas consistían en cenas, pero pronto se dieron cuenta de que para cenas aburridas ya estaban las de Nochebuena y decidieron animar un poco la cosa.

Y así nacieron las ceremonias, auténticos espectáculos que al final resulta que son más largos que una cena de Nochebuena. Toda ceremonia necesita un maestro de ceremonias, claro. Maestros de ceremonia ha habido varios a lo largo de la Historia. Mejores, peores, para gustos los colores.  La primera gala televisada de los Oscars se realizó en 1953 y se celebró simultaneamente en Hollywood y Manhattan. Aquel año la ganadora fue "El mayor espectáculo del mundo" que personalmente considero una de las más flojitas vencedoras.

Ah sí, que estábamos con los presentadores. Bob Hope tiene el récord absoluto en cuanto a ediciones presentadas con 18. A este paso, Dani Rovira lo bate en dos patadas.  Puede que el humor de Hope en las películas nos resulte demasiado tontorrón y naif pero presentando Oscars debía ser un hacha. Claro, que quizá por una cuestión generacional yo me quede con Billy Cristal que presentó la gala hasta 8 veces entre 1989 y 2003 (sería reclutado de nuevo en 2012). Esos madrugones de los noventa los guardo a fuego y bajo llave en mi corazón. Impagable. Él fue el pionero en eso de charlar con los nominados nada más empezar el show y sonrojarles a bases de chascarrillos, puso de moda los montajes de las películas nominadas o las canciones en las que repasaba los films del quinteto finalista. Épico. Richard Pryor presentó la ceremonia entre 1976 y 1982 en aquellas galas con un sabor y un color tan especial. Y también famosos de la televisión como el mítico Johnny Carson o más recientemente John Stewart.

Woopi Golderg se convirtió en la primera mujer en presentar la ceremonia oscaril, senda que también siguió posteriormente Ellen De Generes. Anne Hathaway también presentó los Oscars, esta vez acompañada de James Franco, una de las decisiones menos afortunadas que se recuerdan. Poca fortuna tuvo también David Niven en una de las ediciones cuando un espontáneo a punto estuvo de aruinarle el show al salir al escenario como su mamá le trajo al mundo. Hugh Jackman también presentó la gala en una ocasión y además de alegrarnos la vista a algunos/as no lo hizo nada mal (al pobrecito se le ha vuelto a reproducir el cáncer en la nariz ese que tanto le da la lata, muchos besos Hugh). Y para ser tan cargante en las películas, hay que decir que Steve Martin tampoco fue un mal conductor de Oscars.

Este año le toca el turno a Jimmy Fallon, otra estrella televisiva surgida de la cantera de Saturday Night Live que ya fue maestro de ceremonias en 2013. Que tenga suerte, seguro que el lunes nos levantamos con críticas, de que lo hizo mal, de que la gala fue sosa, aburrida y tal. Pero al año que viene volveremos a sentarnos delante de la tele para ver uno de los momentos más genuinos de eso que tanto nos gusta, seguiremos guardándole devoción a San Cine. Y es que, reconozcámoslo, no sé qué tienen, los Oscars pero son irresistibles. Tanto o más quizá que el Gus. Mañana, estrenos.




EL MOSAICO DE HOY



miércoles, 22 de febrero de 2017

GOOD MORNING 22-2-2017



Capítulo Primero: Él adoraba la ciudad de Nueva York. La idolatraba fuera de toda proporción. No. Digamos que la romantizaba fuera de toda proporción. Mejor. Para él, sin importar qué estación era, ésta aún era una ciudad que existía en blanco y negro, y que latía al son de las melodías de George Gershwin. No, comenzaré de nuevo. Capítulo primero: Él era muy romántico respecto a Manhattan como lo era con respecto a todo lo demás. Medraba en el ajetreo y bullicio de las multitudes y el tráfico. Para él, Nueva York significaba mujeres bellas y hombres experimentados quienes parecían conocer todos los ángulos. No, no, banal. Muy banal para mi gusto. Intentaré profundizar más. Capítulo Primero: Él adoraba la ciudad de Nueva York. Para él, era una metáfora de la decadencia de la cultura contemporánea. La misma falta de integridad individual que provocaba que tanta gente tomara el camino fácil convertía rápidamente a la ciudad de sus sueños en... No, va a parecer un sermón. Aceptémoslo, quiero vender libros. Capítulo Primero: Él adoraba la ciudad de Nueva York aunque para él, era una metáfora de la decadencia de la cultura contemporánea. Cuán difícil era existir en una sociedad insensibilizada por, música estridente, televisión, delincuencia, basura. Mucho enojo. No quiero sonar enojado. Capítulo Primero: Él era rudo y romántico como la ciudad que amaba. Detrás de sus lentes de armazón negro vivía el poder sexual de un felino. Esto me encanta. Nueva York era su ciudad. Y siempre lo sería. (Woody Allen. Manhattan)

Gus mornins cinéfilos nos de God.

Nueva semana temática y lo que supuestamente iba a facilitar las cosas me lo ha complicado sobremanera. Es difícil orientar como abordar los Oscar después del repasazo de Dex a las anécdotas o del desglose de ayer de los agradecimientos que hizo Bardes, con el broche de oro de Fred Astaire deleitando con su elegancia. Y así me ha pasado como a Woody y después de escribirme el gus entero me he dado cuenta de que no me gustaba lo que veía y he comenzado de nuevo. Así que hoy tardaré un poco más de lo habitual en colgar los buenos días cinéfilos que tanto nos deleitan. ¿Me gustará esta vez?, pues no lo sé, aún es pronto para decirlo, pero por intentarlo que no quede.
Al ver a  Michael, Sean, Kevin y Roger, los 4 británicos del mosaico pensé que Trump estará muy atento a la ceremonia  para poder responder por twitter con celeridad a las más que probables menciones a él y sus políticas y sobre todo intentando detectar extranjeros irregulares para deportarlos a las primeras de cambio. Que este Donald si que sabe…o no. Creo que lo mejor es que le hagamos un test para comprobar cuanto sabe de la ceremonia. Un test en el que vosotros también podéis participar, claro está. No os recomiendo que busquéis la respuesta en el google, con que sigáis leyendo os bastará.

1.- Trump tiene siempre muy presente su lema, America First. Y hablando de First, El primer oscar a mejor actor principal fue para:
                a/ Un americano, por supuesto
                b/ Para un blanco, por supuesto
                c/ Para un filonazi, por supuesto
                d/ Casi todas las anteriores son correctas

Respuesta: la d. Emil Jannings ganó el primer oscar a mejor actor principal en 1929. Y era blanco y seminazi ( o nazi entero que eso es discutible), pero no era americano sino suizo nacionalizado alemán.
2. De eso hace ya mucho tiempo así que vamos a mirar a los últimos años. Desde que los hermanos Coen consiguieran el oscar al mejor director por “No es país para viejos” en 2008 (sobre películas de 2007) ha habido otros 8 directores premiados con el galardón. ¿Cuántos de ellos eran americanos?
                a/ 1
                b/ 2
                c/ 3
                d/ Responda otra vez.

Respuesta: la a.  Kathryn Bigellow por “En tierra hostil” en 2009

3. De hecho los tres últimos ganadores son de ese país que tan bien le cae a Trump.
                a/ Holanda porque su color es el naranja, como el de su piel.
                b/ Rusia, porque sin su apoyo nunca hubiera sido presidente
                c/ Mejico, porque pagarán todos  los muros que se construyan.
                d/ USA, porque seguro que la pregunta 2 es una Fake news .

Respuesta: la c. Iñarritu por dos veces (“El renacido” y “Birdman”) y Alfonso Cuarón por “Gravity” han conseguido este premio para Méjico tres años consecutivos.

4. Bah, a quien le importan los directores si a quienes se debe sobrevalorar es a los actores, fijo que ahí siempre nos llevamos todos los premios…o casi todos, porque ¿Hubo algún año en que ninguno de los actores/actrices premiados fueran estadounidenses?
                a/ Ni de coña.
                b/ Una vez, pero de casualidad.
                c/ ¿Dos veces?...venga ya.
                d/ ¿Tres?...como sea la d, no construyo un muro sino que pongo una cúpula como la de Stephen King y aquí no entra ni Dios.

Respuesta: La c. En dos ocasiones. En 1964 para 3 británicos: Rex Harrison por “My Fair Lady”, Julie Andrews por “Mary Poppins”, Peter Ustinov por “Topkapi” y una rusa, Lila Kedrova por “Zorba el griego”. También pasó lo mismo en 2007 cuando ganaron 2 británicos: Daniel Day Lewis por “Pozos de ambición”, Tilda Swinton por “Michael Clayton”, una francesa, Marion Cotillard por “La vie en Rose” y Javier Bardem por “No es país para viejos”.

5. Pero eso son casualidades. Nuestros verdaderos mitos son americanos Marilyn, James Dean, John Wayne, Audrey Hepburn…¿Audrey?. ¡De donde era Audrey?.
                a/ Americana como el chocolate.
                b/ Belga como el chocolate
                c/ Marroquí como el chocolate
                d/ De Harlem como el chocolate negro.

Respuesta: la b, uno de los grandes mitos del cine de todos los tiempos hizo su carrera en Usa, pero era de Bruselas aunque su nacionalidad era en realidad británica.

6. Bueno, como se llamaba Hepburn como su hermana Kate, que esa sí que era americana, podía uno confundirse. Porque hay otros nombres que te ponen en seguida sobre la pista. Por ejemplo Mahersala Ali, con ese nombre no hay confusión, ese tipo es de:
               
                a/ Americano, por supuesto.
                b/ Un fucking refugiado, fijo que de Siria.
                c/ Nooooo, ¿de Méjico también?
d/ ¿De uno de los siete países a los que quiero cerrar la frontera? Veis como era necesario.

Respuesta: la a. Es californiano.

7. Además Mahersala quiere decir en hebreo:
a/ “Muy pronto habrá saqueo y destrucción”
b/ “Alá es uno, grande y libre”
c/ “Mi hermano se fue”
d/ “Julio Iglesias se tiró antes que tú  a Melania…Y lo sabes”

Respuesta: la a. No es una amenaza, es una frase de la Biblia que gustó a sus papás, cacofónicamente se entiende.

8. Bueno por lo menos este no era mejicano, porque nunca ha obtenido un oscar un actor mejicano, ¿verdad?
                a/ Hombreeee…¿Y Benicio del Toro?
                b/ Hombreeee….¿Y José Ferrer?
                c/ Hombreeee…..¿Y Salma Hayek?
                d/ Hombreeee…todas las anteriores son incorrectas.

Respuesta: la d. Los dos primeros son puertorriqueños y Salma no ha sido oscarizada, pero el que si lo fue y era mejicano es: Anthony Quinn.

9. Bueno, pero todo lo que hemos ido viendo era gente que había venido a trabajar y la mayoría tenían los papeles en regla, porque lo que no hubo nunca en Hollywood fue refugiados o pobres  que buscarán aquí una forma de ganarse la vida y que ganasen un oscar:
               
                a/ Claro que no, Billy Wilder no vino porque huyera de los nazis.
b/ Claro que no, Milos Forman no vino porque huyera de los rusos cuando invadieron Checoslovaquia.            
                c/ Claro que no, Frank Capra y su familia vivían en Italia muy cómodamente.
                d/ Claro que si, todas las anteriores son mentiras de los de Cortogramas que siempre dan noticias falsas (fake news).

Respuesta: la d. Muchos llegaron a USA huyendo de la pobreza o de problemas de persecución política. Y esos 3 entre ellos.

10. Pues me estáis dando el día. Está claro que los extranjeros son una amenaza, pero cuando digo algo todos me dan la espalda y me dejan sólo ante el peligro, como Gary Cooper que ese sí que era americano de pura cepa y con Oscar…y sabía rodearse de americanos de verdad como:
                a/ Dimitri Tiomkim, ganador del Oscar a mejor banda sonora por “Sólo ante el peligro” que era del mismísimo Texas.
                b/ Fred Zinneman, ganador al mejor director por “Solo ante el peligro” que era de Springfield, como los Simpsons.
                c/ Grace Kelly, ganadora del oscar a mejor actriz por “Solo ante el peligro” que era de Filadelfia.
                d/ No has dado ni una campeón.

Respuesta: la d. A Grace aun siendo de Filadelfia no le dieron el oscar por esa peli, y tanto Dimitri como Fred eran también emigrantes que buscaban el éxito en la ciudad de los sueños.


Pues ahí lo tienes ya he acabado el gus, lo voy a dejar así porque ya no son horas de empezar de nuevo. Si lo disfrutasteis me alegro y si no la culpa no era del Chachacha, sino de Trump que no sabe na de oscares…
Y ahora pongo una canción ganadora del oscar que no suena muy americana  y los derechos los va a pagar él.

JAY HO (Banda sonora Sumdog millonaire)
Jai Ho!
Jai Ho

I got shivers
When you touch of a (?)
I’ll make you hot, Get what you got,
I’ll make you wanna say
(Jai Ho, Jai Ho)

I got fever, running like a fire
For you I will go all the way
I wanna take you higher
(Jai Ho)

I keep it steady steady, that’s how I do it
This beat is heavy, so heavy you gonna feel it.

(Jai Ho)
You are the reason that I breathe (Jai Ho)
You are the reason that I still believe (Jai Ho)
You are my destiny
(Jai Oh) Oh-oh-oh

(Jai Ho)
No there is nothing that can stop us (Jai Ho)
Nothing can ever come between us (Jai Ho)
So come and dance with me
Jai Ho!


 

Catch me, catch me, catch me, c’mon, catch me,
I want you now,
I know you can save me, you can save me,
I need you now.
I am yours forever, yes, forever,
I will follow,
Anywhere in anyway,
Never gonna let go

Jai Ho!
Jai Ho!

Escape (escape) away (away),
I’ll take you to a place,
This fantasy of you and me
I’ll never lose my chance
(Jai Ho)

Mmmhh yeaahhhh .. hhmm yeaaaha

I can (I can) feel you (feel you),
Rushing through my veins
There’s an ocean in my heart
I will never be the same
(Jai Ho)

Just keep it burnin’, yeah baby, just keep it comin’ (Jai Ho)
You’re gonna find out baby, I’m one in a million

(Jai Ho)
You are the reason that I breathe (Jai Ho)
You are the reason that I still believe (Jai Ho)
You are my destiny
Jai Oh! Oh-oh-oh-oooooh

(Jai Ho)
No there is nothing that can stop us (Jai Ho)
Nothing can ever come between us (Jai Ho)
So come and dance with me
Jai Ho! (oohh)

Catch me, catch me, catch me, c’mon, catch me,
I want you now,
I know you can save me, you can save me,
I need you now.
I am yours forever, yes, forever
I will follow
Anywhere in anyway,
Never gonna let go

(Jai Ho)
Hmmm yaeaaaaahhh
(repeat 2x)

I need you, gonna make it
I’m ready, so take it

(Jai Ho)
You are the reason that I breathe (I breathe)
You are the reason that I still believe (still believe)
You are my destiny (destiny)
Jai Oh! Oh-oh-oh-ooooh

(Jai Ho)
No there is nothing that can stop us (can stop us)
Nothing can ever come between us
So come and dance with me,
Jai Ho! (oohh)

Jai Ho!
Bai-la bai-la!
Bai-la bai-la!
Jai Ho! Bai-la bai-la!
Jai Ho
EN ESPAÑOL
Jai Ho
Jai Ho

Tengo (tengo) escalofríos (escalofríos)
Cuando tocas mi cara
Voy a ponerte caliente
Conseguiré todo lo que tienes

Voy a hacerte querer que digas (Jai Ho)
Tengo (tengo) fiebre (fiebre)
Corriendo como un fuego
Por ti voy a ir por todo el camino
Quiero llevarte un alto (Jai Ho)

Me mantendré constante (constante) uh
Así es como lo hago
Este ritmo es pesado, muy pesado. Vas a sentirlo

(Jai Ho) Eres la razón por la que respiro,
(Jai Ho) Eres la razón por la cual sigo creyendo,
(Jai Ho) Eres mi destino, Jai Ho.*!


 

(Jai Ho) No hay nada que nos pueda detener,
(Jai Ho) Nada puede interponerse entre nosotros,
(Jai Ho) Así que ven y baila conmigo, Jai ho.*!

Tómame, tómame, tómame, vamos, tómame,
Te quiero a tu ahora,
Sé que tú puedes salvarme,
Te necesito ahora.

Soy tuya para siempre,
Si, para siempre,
Te seguiré,
Donde sea y como sea
Nunca te dejare ir

Escapar (escapar) lejos (lejos)
Te llevaré a un lugar
Esta fantasía de tú y yo,
Nunca perderé la oportunidad Jai Ho

Puedo (puedo) sentirte (sentirte)
Apresurándote por mis venas,
Hay un océano en mi corazón,
Nunca será lo mismo. Jai Ho

Solo mantente en llamas, yeah baby
Solo mantente viniendo,
Vas a averiguar baby
Soy una en un millón

(Jai Ho) Eres la razón por la que respiro,
(Jai Ho) Eres la razón por la cual sigo creyendo,
(Jai Ho) Eres mi destino, Jai Ho.*!

(Jai Ho) No hay nada que nos pueda detener,
(Jai Ho) Nada puede interponerse entre nosotros,
(Jai Ho) Así que ven y baila conmigo, Jai ho.*!

Tómame, tómame, tómame, vamos, tómame,
Te quiero a tu ahora,
Sé que tú puedes salvarme,
Te necesito ahora.

Soy tuya para siempre,
Si, para siempre,
Te seguiré,
Donde sea y como sea
Nunca te dejare ir

Te necesito
Vamos a hacerlo
Estoy lista
Así que tómalo!

(Jai Ho) Eres la razón por la que respiro,
(Jai Ho) Eres la razón por la cual sigo creyendo,
(Jai Ho) Eres mi destino, Jai Ho.*!

(Jai Ho) No hay nada que nos pueda detener,
(Jai Ho) Nada puede interponerse entre nosotros,
(Jai Ho) Así que ven y baila conmigo, Jai ho.*!

Jai Ho! (oohh)

Jai Ho!
Bai-la bai-la!
Bai-la bai-la!
Jai Ho!

Bai-la bai-la!
Jai Ho.*!





 MOSAICO DE HOY

Pero no es cierto que Donald no sepa mucho de premios del cine, de hecho ganó uno como actor. Ganó el premio Razzie a peor actor de reparto por una película mítica, compartiendo secuencia con un mejicano Anthony Quinn y una mujer bella que no sabemos si intentó ligársela y si consiguió agarrarla por el….Bueno, que la peli era “Los fantasmas no pueden hacerlo” y no voy a ponerlo a él que estropearía nuestra aldea, pongámosla a ella que no era buena actriz pero aun así salimos ganando.