martes, 25 de julio de 2017

GUS MORNINS 25-07-2017





¿De dónde viene, forastero?
De ningún sitio en particular
 ¿Y a dónde se dirige?
A ningún sitio en particular. Todos los sitios son buenos para pasar de largo.
(El forastero, William Wyller, 1940)
Guuuud mornins, cinéfilos.

Hoy es martes y no, no soy César Bardés. Ya me gustaría ser a mí la mitad de brillante que además rima con pedante pero no, no se puede tener todo en esta vida. Hoy es martes y el gus debería vestirse con el buen gusto y la sobriedad con la que nos obsequia cada martes el reportero más dicharachero de “El Diario de Puerto Chico”. Voy a intentar ponerme a la altura en el gus de hoy pero ya de entrada os anticipo que NO lo voy a conseguir.

Veamos, conociendo como conozco al amigo lobo, sé que hoy hubiese tenido un verdadero dilema a la hora de confeccionar el gus. En efecto, fiel a la costumbre de honrar a un grande de Hollywood, hubiese acudido a la santa Wikipedia y en la sección cumpleaños/obituarios se hubiese encontrado con que hoy conmemoramos años del nacimiento del actor Walter Brennan , pero también años de la desaparición de don Vincente Minelli.

Y claro ¿qué hacer? Porque decir Minelli es decir color, música.. Cine. Pero, ay, amigo, nombrar a Walter Brenann exige un reclinatorio, una genuflexión y hacerse la señal de la cruz tres veces seguidas por lo menos.  Una por cada uno de los Oscars que recibió a lo largo de su carrera. Walter fue el primer intérprete en conseguir 3 estatuillas doradas de Hollywood y hasta la fecha sigue ostentando el récord como el actor con mayor número de premios junto a Jack Nicholson y Daniel Day Lewis.

Brenann nació en Lynn, Massachussets, un 25 de julio de 1894 en el seno de una familia irlandesa, y aunque estudió Ingeniería y probó suerte como agente inmobiliario (algo que le costó la ruina en la época de la Gran Depresión) ya en la década de los 30 encaminó definitivamente sus pasos hacia el mundo de la interpretación. No fue un camino fácil la verdad. En 1932 sufrió un accidente en el que perdió varios dientes que le obligaron a llevar desde muy joven dentadura postiza. Eso, y que también empezó a perder pelo a muy temprana edad fueron factores primordiales para que siempre le adjudicasen papeles de mayor edad a la que realmente tenía. Su debut se produjo con La horda de 1928, de Lewis Milestone. Posteriormente, y siempre de característico, participó en clásicos como El hombre invisible de James Whale (1933) o Furia de Fritz Lang de 1936. Ese año recogió su primer Oscar gracias a Rivales de Howard Hawks, después vendría el que le proporcionó su trabajo enKentucky de David Buttler en 1938 y el que lograría por su papel enEl fugitivo de William Wyller dos años más tarde, en la que preguntaba a Gary Cooper a dónde iba y a dónde se dirigía. Aún fue nominado una cuarta vez por su papel en Sargento York junto al citado Cooper que aquel año sí ganaría el Oscar como actor principal.

La historia del cine norteamericano no se entiende sin la presencia de Walter Brennan. No ya sólo por el dato de los tres Oscars, que al final casi es lo de menos; su aparición en westerns y películas de otros géneros al lado del héroe de turno, Wayne, Cooper, Bogart, es imprescindible. Siempre que recuerdo a Brennan, oigo esa voz tan peculiar de su doblador español (Bardes os hubiese dado hasta el nombre) y no puedo sino esbozar una sonrisita. Lo recuerdo en Juan Nadie, El orgullo de los Yankees, Tener y no tener…Casi nada. Y para la leyenda su papel de tullido parlanchín junto a Wayne y Dean Martin en la grandísma Río Bravo.

Brennan se retiró del cine a finales de la década de los 60, pero inició entonces una exitosa carrera en el mundo de la televisión que se prolongaría hasta prácticamente la fecha de su fallecimiento en 1974.  Tras más de 240 papeles en películas y una decena de series en televisión, la estrella que el actor posee en el 6501 de Hollywood Blvd, en el Paseo de la Fama se antoja merecidísima. Una estrella cuya luz ilumina intensamente.

¡Pobre Vicente ¡ Este gus es demasiado pequeño para albergar a dos genios tan grandes en una sola vez. Al menos nunca nos falta la música, nunca nos falta el ritmo.




EL MOSAICO DE HOY


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Un Gus impactante, que rima con pedante.

Da gusto los días en que hay cosas que comentar y lo mejor que te hayas decidido a rellenar el irrellenable hueco del Lobo, Indi.

Gracias.

Besos encantados.

Albanta

Anónimo dijo...

Grandisima suplencia, si señor. Brennan efectivamente es un imprescindible en el cine y en nuestra memoria cinéfila. Lo de Minnelli es ora cosa, ritmo color, una hija q canta muy bien...varias obras maestras o casi...hubierasidi un gus genial, pero yo tambien me hubiera decantado por Walter.


Abrazos a ritmo


Carpet

Anónimo dijo...

No concibo el cine clásico sin Walter Brennan, con eso creo que lo digo todo. Y también me gusta mucho el cine de Minelli, me gusta que tenga una seña de identidad como es el color tan característico de sus pelis.

Besos coloridos

low

INDI dijo...

al Cesar lo que es del Cesar, el gus del martes es de Dex, yo sólo lo publiqué y se me olvidó indicar quien era el autor.

Abrazos festivos