martes, 3 de noviembre de 2015

Gus mornins, 3/11/2015

Guuud mornins, cinéfillos:

Martes 3 de noviembre. Y aquí volvemos después de un PUENTE espeluznantemente intenso, alarmantemente corto y terroríficamente frío y lluvioso. Y aunque puede que alguno de los jugadores del Barsa sigua disfrazado y dando sustos por ahí a la gente, nosotros ya hemos guardado los trajes y abalorios de Halloween en el baúl hasta el año que viene. Pero seguimos de fiesta, Adiós fiesta de Halloween, hola fiesta… del cine.

Y para fiesta del cine la que se montó el muchacho este que protagoniza el mosaico de hoy. Nosotros tampoco nos podemos quejar, porque tenemos por delante 3 días en los que podemos disfrutar del cine a menos de 3 euros. Lo cierto es que ya van 7 u 8 ediciones de la fiesta y continúa siendo un éxito, si bien la cosa parece que va aflojando en los últimos años. Y no nos podemos quejar tampoco porque parece que el viernes nos llegaron bastantes estrenos apetecibles que a buen seguro hará que las colas de los cines sean copiosas.

Tenemos por ejemplo “El becario” con el tío Bobby, que sí, que estará en horas bajas, pero es tío Bobby; tenemos, por supuesto, “Truman” con el dúo Darín-Cámara, recientes ganadores en San Sebastián prometiendo un duelo de emociones intensas. Y Bardés, cielo mío, no es que “La verdad” no me interese mucho, es que me interesa MUCHISIMO. Es una de mis grandes apuestas de la temporada junto a “Spotlight”, otra peli en la que también se levantan alfombras y se destapa la porquería que hay debajo.

No obstante, dejadme deciros que esta semana no me vais a ver por el cine. Llamadme elitista, sibarita, pero detesto las aglomeraciones, y el euro y pico que gaste de más la semana que viene me lo ahorro en sufrimientos en la cola de la sala. Así que esta semana me montaré la fiesta del cine en mi propia casa tirando de Dvd. Estáis invitados.

De hecho ya la fiesta empezó este finde que con la rasca que hacía ahí afuera, apetecía quedarse en casa viendo pelis. Bastante clásico hubo por ahí. Pero entre los estrenos, me gustaría recomendaros dos que me hicieron especial gracia. Los dos vienen de los United Kingdom curiosamente. “La oveja Shaun: la película” es una pequeña joya, con guiños al cine de Chaplin, de Tati, y mucho más. “Nuestro último verano en Escocia” es una especie de respuesta british a aquella “Pequeña Miss Sunshine” que tanto nos hizo reír hace unos años. Dan ganas de volver a ser un niño, o de ser un venerable anciano y mandar a los adultos a paseo con sus estupideces. Dos propuestas deliciosas.
Y ahora tendría que venir Rafaella con aquello de “que fantástica, fantástica esta fiesta”, pero ya la pusimos la semana pasada, así que….

ME COLÉ EN UNA FIESTA
Mecano

No me invitó
pero yo fui
tras la esquina espero el momento
en que no me miren
y meterme dentro
Era mi oportunidad
unos entran otros van saliendo
y entre el barullo
yo me cuelo dentro
Estribillo:
Ahí me cole y en tu fiesta me plante
coca cola para todos y algo de comer
mucha niña mona
pero ninguna sola
luces de colores
lo pasare bien
yo me preguntaba
quien me la puede presentar
yo me preguntaba
qué es lo que le voy a contar
La vi pasar y me escondí
con su traje transparente
iba provocando a la gente
Ella me vio y se acercó
el flechazo fue instantáneo
y cayo entre mis brazos
Estribillo



EL MOSAICO DE HOY


5 comentarios:

CARPET_WALLY dijo...

Epa. ¡¡¡puente!!!...a ver si Rajoy hace algo de una vez porque esto de que los estados independientes hagan fiesta cuando les sale de los escaños y los españoles de verdad (los de Madrí) tengamos que currar manteniendo el PIB de todo el Estado (Madrí) no me parece justo...Mariano, manada ya el Constitucional a la Heroica e Inmortal y pon orden, que esto es un sin Dios.

Yo también vi hace un par de semanas "Nuestro último verano en Escocia" y confirmo que es deliciosa, sobre todo ese abuelo, Billy Connolly, que todos hubieramos agradecido tener. Eso me hace plantearme algo que dejo ahí para debate... si os apetece y dentro de los cauces democráticos, claro está.

Creo que los tiempos han cambiado tanto que el cine se ha quedado...distinto. Antaño la oferta televisiva era corta y para el pase de las películas por TV había que esperar muchísimo tiempo. Ahora con plataformas digitales, Internet y otros medios la difusión es mucho más rápida (menos de un año en el peor de los casos). Siendo así, hay películas que por su espectacularidad (no hablo ahora de calidad que eso es otro tema) parece que son más disfrutables en pantalla grande y sala oscura, sin embargo hay otras (las más) que no precisan tanto esfuerzo y que se pueden disfrutar tanto o más desde el sofá de tu casa sin que pierdan nada sustancial de la propuesta. Si ponemos por caso esta que Dex comenta, es cierto que algún paisaje escocés merece una mirada que en una gran pantalla nos puede emocionar, pero en la película eso es anecdótico puesto que el paisaje no forma gran parte de la historia ni de las emociones que se cuentan. ¿Es malo por tanto verla en tu casa sentado en el sofá? Algún purista podría decir que en una casa abundan las distracciones que hacen que te salgas de la película cosa que no ocurre en el cine (aunque algunos espectadores ruidosos y maleducados si que te ahorras si la ves en tu salón), y puede ser cierto, pero también eso depende de como y quien vea el film, y el momento que elija para hacerlo (que uno puede escoger un momento sin demasiadas distracciones para hacerlo). En definitiva ¿se quedará el cine tal y como lo conocemos en salas espectaculo para acoger aquellos films que exijan unas condiciones acústicas y visuales especiales? ¿quedarán las películas que no requieran tales medios en una distribución pensada en el disfrute doméstico?. Y ojo no estoy diciendo que precisen una realización televisiva y poco cuidada, la comentada "Nuestro último verano en Escocia" tiene una producción exquisita, tan elegante como lo puede ser la propia historia que se cuenta, estoy refiriendome sólo a su distribución habida cuenta de que no creo que se pierdan matices relevantes en una pantalla que no ocupe una gigantesca pared.

En fin, no sé, ahí lo dejo. Mi alma romántica me habla de la sala a oscuras, del pantallón, de las butacas, de las sensaciones de estar imbuído en lo proyectado...pero no sé si eso es algo que defina hacia donde va el mundo.

Ea, que ya me he enrollado de más.

Abrazos románticos.

César Bardés dijo...

Vayamos por partes:
Halloween. No me gusta la fiesta. No por ningún prejuicio (no sea que los bien pensados digan que tengo prejuicios) sino porque no le veo sentido ni gracia. Nunca me he disfrazado (los disfraces fueron algo deseado y, una vez probado, bastante incómodo) salvo que tuviese que hacer alguna obra de teatro de esa que montábamos en la universidad o en algún foro de cualquier clase. Tampoco mi hijo ha tenido a bien disfrazarse desde hace mucho y la experiencia es la madre de la ciencia. Hace como cuatro años, a los de una conocida marca de videojuegos se les ocurrió hacer un concurso de disfraces por estas fechas con el tema de Harry Potter. El primer premio consistía en una videoconsola de última generación que era la leche y que, además, era el objeto de la propaganda y de ahí el concurso. Mi hijo, todo ilusionado, se disfrazó de Aragog, la araña. El disfraz era una chulada y todo era genial. Cuando llegamos allí...no había ni concurso ni nada. Tuvimos que decírselo a los encargados los cuales contestaron con el consabido "Sí, sí, es verdad, luego le hacemos una foto". Y, por supuesto, no se la hicieron. La cosa se hizo en la estación de Chamberí, de la cualquier madrileño sabe que no está en uso y que se puede apreciar desde los vagones cuando haces el trayecto de Iglesia a Alonso Martinez por la línea 1 de Metro. El cabreo de mi hijo fue tal que, desde entonces, no se ha vuelto a disfrazar.
Por otro lado, "El guateque". Recientemente comentada en "La gran evasión". Siempre me he reído y la he visto unas cuantas veces. No dejo de reírme (especialmente en toda la secuencia del pis). Creo que Sellers estuvo especialmente inspirado homenajeando a Tati en esta película. Una gozada. De hecho, no hace mucho se hizo una proyección en casa de unos amigos con invitados ilustres.
"Último verano en Escocia", está bien, es simpática y ya está. Se deja ver con agrado y yo fíjate que ahí sí que eché algo de menos los paisajes. Pero bueno, de películas pequeñas de grandes sensaciones está el mundo lleno.
Por lo demás, ya me he cansado.
Abrazos desilusionados.

CARPET_WALLY dijo...

Mmmm, ¿que te pasa Bardés?...¿desilusionado? ¿cansado?...¿Ofendido por lo de los prejuicios?...Nunca quise tal cosa si es así, que era para que aclararas algo más lo que dijiste. Perdona si molesté, de verdad. que suelo ser algo sarcástico en mis bromas y veras y a vecs no escojo bien el tono.

¿Y si no es eso?, ¿que es lo que te tiene en esa situación?.

Vamos amigo, aquí estamos para animar o para lo que haga falta...y no hace falta que te disfraces si no te apetece, de verdad.

Abrazos disculposos

César Bardés dijo...

Un poco desanimado, nada más. Sigo peleando porque salgan las cosas bien y resulta que da la sensación de que nadie quiere hacer bien su trabajo. Y a veces uno se cansa bastante de darse cabezazos contra la pared. Estoy escribiendo el nuevo libro y sospecho que nunca verá la luz. Trato de que las cosas tiren hacia adelante y parece que van hacia atrás. No, no me ofendiste y no te preocupes por eso. Pero, de verdad, hace poco, parafraseando aquello de "El violinista en el tejado" dije a una persona algo así como "Ya sé que soy el escritor elegido...pero Dios podría elegir de vez en cuando a algún otro".
No os preocupéis, supongo que son rachas. Ya vendrán tiempos mejores.
Abrazos agradecidos.

CARPET_WALLY dijo...

Ya, es cierto lo de las rachas y a veces es dificil sobreponerse...pero hay muchos lugares donde agarrarse como para soportar sólo el peso. Piensa en Damon y su soledad marciana (es una película, pero la realidad también vive de gestos similares, gente que supera las dificultades con inteligencia y de esa seguro que no te falta.
Muchas veces también merece la pena, distanciarse, dejar de golpear el muro, continuar a lo tuyo (tu libro) y...como dijo Julio Cesar en guerra de las Galias : "Cuando lleguemos a ese rio, ya hablaremos e ese puente".

En fin amigo, tener talento siempre será bienvenido, no una maldición. Lo sabemos los que no lo tenemos.

Abrazos y ánimos.