lunes, 26 de octubre de 2015

Gus mornins, 25/10/2015

Guuuud mornins, cinéfilos.

Lunes 26 de octubre: Andaba yo la tarde de este último sábado en mis cosas cuando de repente recibí el wasap de un amigo que me comunicaba el fallecimiento de Maureen O Hara La noticia me llegó mediante un escueto texto "Agur Maureen" sobre el pie de la foto que decora hoy nuestro mosaico. No me hizo falta más. La noticia me impactó y no era una cuestión menor. Maureen tenía 95 años y son las leyes de la vida, pero ahora que nos van faltando cada vez más leyendas, los cinéfilos recibimos la desaparición de una de ellas con cada vez más impacto. Cada nueva desaparición se lleva un trocito más de nuestro corazón cinéfilo, el cine, cuya agonía se viene anunciando desde hace tiempo, se muere un poquito más.
Ojalá no lo haga nunca. Justo el día anterior una cadena de la TDT hacía un pase de "ET, el extraterrestre" y pude ver por última vez con Maureen en vida, ese beso, apasionado bajo la lluvia, ese beso empapado en pasión y rabia, ese beso que, como tantos otros, no merecería morir nunca. Hay gente que nuca entendió lo que hubo en ese beso, lo que pasó en esa especie de Macondo irlandés que fue Insfree, hay gente que sigue tachando "El hombre tranquilo" de machista y retrograda. Son gente que nunca entendió lo que había detrás de la mirada de Mary Kate (¿Casarse con Mary Kate? ¿ Qué disparate? Es una pelirroja con todas las consecuencias).
Esta pelirroja con todas sus consecuencias había nacido en Ranelagh, Irlanda, el 17 de agosto de 1920. No sólo fue la Mary Kate de John Ford en "El hombre tranquilo".  También trabajó junto al maestro en la inolvidable " Qué verde era mi valle" dando vida a esa hermana mayor que todos hubiésemos querido tener. Estuvo también junto a Hitch en "Posada Jamaica", y también junto a Laughton en "Esmeralda, la zíngara" y en "Esta tierra es mía", una peli que debería ser de visión obligatoria en todos los colegios del mundo. Se retiró muy joven del cine porque no quería hacerse muy mayor delante de las cámaras, pero hace muy poquito la vimos recoger el año pasado ya muy fragil el Oscar honorífico por toda una carrera. Agur, Maureen, hasta siempre, cada vez que nos decís adiós, nosotros también morimos un poquito.

EVERY TIME WE SAY GOODBYE
Ella Fitzgerald
Every time we say goodbye
I die a little
Every time we say goodbye
I wonder why a little

Why the Gods above me
Who must be in the know
Think so little of me
They allow you to go

When you're near
There's such an air of spring about it
I can hear a lark somewhere
Begin to sing about it

There's no love song finer
But how strange the change
From major to minor
Every time we say goodbye

When you're near
There's such an air of spring about it
I can hear a lark somewhere
Begin to sing about it

There's no love song finer
But how strange the change
From major to minor
Every time we say goodbye

CADA VEZ QUE NOS DECIMOS ADIÓS
Ella Fiztgerald

Cada vez que nos decimos adiós
Muero un poco
Cada vez que nos decimos adiós
Me pregunto un poco por qué

Por qué los Dioses superiores
Qué deben saberlo todo
Piensan tan poco en mí
Permiten que te vayas

Cuando estás cerca
Hay un aire de primavera
Puedo escuchar un alondra en alguna parte
comenzando a cantar

No es una buena canción de amor
Pero qué extraño el cambio
de mayor a menor
Cada vez que nos decimos adiós

Cuando estás cerca
Hay un aire de primavera
Puedo escuchar un alondra en alguna parte
comenzando a cantar

No es una buena canción de amor
Pero qué extraño el cambio
de mayor a menor
Cada vez que nos decimos adiós 


EL MOSAICO DE HOY


3 comentarios:

César Bardés dijo...

Es cierto eso que dices que, cada vez que se va una de las estrellas más legendarias (no quiero ni pensar cómo nos vamos a sentir cuando se vaya Kirk Douglas) nos impacta más. A mí Maureen siempre me ha parecido una actriz más que solvente y además muy atractiva (y eso que yo no soy muy de pelirrojas). Tenía una fortaleza que dejaba entreven un punto vulnerable, una leve grieta en su figura compacta (un poco caballo percherón). Su mirada era muy tierna incluso cuando era dura y yo creo que mereció más suerte en el cine de la que tuvo realmente. Y he sentido su pérdida...más que nada porque creo que una parte del corazoncito de todos los que amamos el cine estaba con ella en ese beso en medio del viento irlandés, arrebatado y lleno de pasión, salvaje y a la vez, necesario. No ha habido Esmeralda más perfecta, ni Angharad más guapa, ni Louise más valiente, ni Mary Kate más furiosa, ni Mary más cuidadosa con sus hijos de West Point. Su última aparición en cine fue en "Yo, tú y mamá", una comedia de intriga a mayor gloria de John Candy y aún tenía ese brillo en los ojos que hacía de ella una actriz tan especial. Nos ha dejado un buen puñado de personajes pero se ha llevado nuestra tranquilidad, nuestro valle, nuestro heroísmo, nuestra tierra y nuestro hombre en La Habana.
Un beso, Maureen.
Abrazos luctuosos.

CARPET_WALLY dijo...

Ah...Maureen, a mi tampoco me gustan las pelirrojas y ella en concreto no correspondía por su físico grande a mi ideal de mujer, pero me parecía perfecta para John Wayne, una de las pocas que tenía el suficiente caractrer como para dominar (no domesticar) a un gigante fanfarrón. Se va un oquito del cine de siempre, del que nos hizo soñar y crecer con cada marcha que el tiempo necesariamente impone, realmente la O´hara que conocimso murió (o permaneció para siempre parada en las secuencias mágicas) hace mucho tiempo. Ahora se ha despedido una anciana que hace tiempo fue actriz y nos dio algunos momentos maravillosos, pero no era Mary Kate, esa pelirroja que se besaba bajo la lluvia nunca murió, ni creció ni se hizo anciana. El espeerable fallecimiento de Maureen ha servido para que la recordemos de nuevo. Yo no siento que se nos muera un poco el cine cuando estos mitos de entonces llegan al fin. Aquel cine era otra cosa y probablemente muriese hace mucho más de lo que nos atrevemos a reconocer.

En otro orden de cosas, este sábado unos amigos me hicieron un regalo especial, me llevaron a ver en teatro a Ricardo Darín en una obra que pese a los llenos diarios (Ricardo es un reclamo para incondicionales) sólo estará 3 semanas. "Escenas de la vida cotidiana" se llama y es una cosa menor que protagoniza junto a Erica Rivas (también en "Relatos Salvajes"), la obra plantea pocas novedades y menos hallazgos, pero cumpkliendo profesionalmente los rendidos a la mirada de Darín podemos obviar que no se la vemos desde la lejanía de las butacas para disfrutar de su credibilidad absoluta. Una gozada de regalo.

Y cine, finalmente me animé, pese a la sugerencia de Dex, a ver "Los miercoles no existen" y efectivamente es una película que se podían haber ahorrado. Su raiz teatral es tan marcada que es dificil perderlo de vista, un grupo de escenas de dos, a lo sumo, tres personajes que se muestra a ratos divertido y a ratos muy simple. El punto musical tampoco juega muy a favor y lo más cinematográfico es la fotografia de lugares emblemáticos de Madrid entre escenas y en su prólogo. Bueno, uno puede ir a verla y pasar un rato entretenido (incluso reirse con algún punto cómico ocurrente), no hace daño pero tampoco aporta gran cosa. Quizá debí hacer más caso a los que saben e ir a ver "Marte", pero tenía yo capricho. O será que ando muy integrado en la cosa de las relaciones personales y sus complejidades.

Abrazos que transmiten

Anónimo dijo...

Se me ha ido una de mis actrices preferidas. Me atrapaba su enorme magnetismo, su imagen de mujer fuerte y rebelde y creo que de tantas veces que he visto El hombre tranquilo, la sentía como un poco de casa.
Precioso tu homenaje, maño.

Car, tengo las entradas para ver a Darín en Diciembre. Espero ese día con la misma ilusión que un crío espera el día de Reyes.

Besos. low