lunes, 16 de marzo de 2015

Gus mornins, 17/03/15

Guuud mornins, cinéfilos:

Martes, 17 de marzo. Hoy en el gus nos vestimos de verde, que te quiero verde, el verde de la campiña irlandesa para honrar como se merece a San Patricio. Es ese verde que domina el paisaje de Insfree que John Ford inmortalizó en una de sus obras maestras. Irlanda es puro verde, pero también es el gris del Dublín de los textos de Oscar Wilde o James Joyce. Es el negro tostado de una Guinness bien fría, a la que cuesta un poco pillarle el tranquillo pero que después engancha.Irlanda suena a folk – qué maravilla disfrutarlo en una típica taberna irish- y a literatura – el país con más premios Nobel per cápita. Irlanda es maravillosa, la visité hace 10 u 11 años y me enamoré de ella y de sus gentes. Siempre digo que voy a volver, pero no se cuándo.
Nuestro héroe de la semana Harrison también fue irlandés en una de sus pelis. Bueno, de ascendientes irlandeses que es un poco decir lo mismo, el orgullo de la sangre que hemos visto en tantos otros films. Tony O Meara se llamaba, así que no había dudas sobre su origen. También se tomaría sus buenas negras y celebraría a San Patricio. Y en el colmo de su patriotismo acogería en su casa a un chaval de la tierra de sus ancestros sin saber que es uno de los terroristas más buscados en las islas, que también hay que ser gilipollas, ser poli y no saber eso  (bien es cierto que el chaval era Brad Pit, y así sí, a ese también me lo llevaba yo a casa sin más preguntas). La peli se llamaba “La sombra del diablo” del prematuramente malogrado Alan J. Pakula, y ciertamente no está entre los grandes títulos ni de la filmografía de su autor ni la de su intérprete. Tampoco es que fuera un horror, se podía ver, probablemente esté mucho peor “Puro vicio”. Pero dada la fecha que es, aquí figura uno de sus fotogramas como mosaico de hoy. Felicidades al amigo de Bob Esponja y a todos los Patricios y Patricias. Feliz San Patrick´day. Y como diría Reverte en su fantástico libro, canta Irlanda.
RAGLAN ROAD
Van Morrison (feat the Chieftains)
On Raglan Road on an Autumn day
I saw her first and knew,
That her dark hair would weave a snare
That I might one day rue.
I saw the danger yet I walked
Along the enchanted way.
And I said, 'Let grief be a fallen leaf
At the dawning of the day.'

On Grafton Street in November, 
We tripped lightly along the ledge
Of a deep ravine where can be seen
The worth of passions pledge.
The Queen of Hearts still making tarts
And I not making hay.
Oh, I loved too much by such, by such
Is happiness blown away.

I gave her gifts of the mind,
I gave her the secret sign that's known
To the artists who have known the true 
Gods of sound and stone.
And word and tint I did not stint
For I gave her poems to say.
With her own name there and her dark hair,
Like clouds over fields of May.

On a quiet street where old ghosts meet
I see her walking now,
Away from me so hurriedly.
My reason must allow,
That I had ruled, not as I should.
A creature made of clay.
When the angel woos the clay, 
He'll lose his wings at the dawn of day.

EL CAMINO DE RAGLAN
Van Morrison
En el camino de Raglan en un día de otoño 
Yo la vi por primera vez y supe 
Que su pelo negro tejía una trampa 
Y como supuse. 
Vi el peligro achechando, 
En el camino encantado. 
Y yme dije, “Sintamos pena por la hoja que cae 
En los albores del día. " 

En Grafton Street, en noviembre, 
Disparamos  a la ligera a través de la cornisa 
De un profundo barranco, donde se podía ver 
El valor de la promesa de las pasiones. 
La Reina de Corazones seguía  haciendo tartas 
Y yo no recogía el heno. 
Oh, me gustó demasiado, demasiado
La felicidad se fue volando. 

Le he dado dones de la mente, 
Le di el signo secreto que conocieron
Para los artistas que han conocido la verdad 
Dioses del sonido y  de la piedra. 
Y la palabra y el tono que no escatimé 
y por la que le di unos poemas para recitar. 
Con su propio nombre y no su 
cabello oscuro, 
Como las nubes sobre los campos de mayo. 

En una calle tranquila, donde se encuentran viejos fantasmas
La veo caminar ahora, 
Lejos de mí con tanta prisa. 
Mi razón debe discernir 
Que le permití cosas que no debería haberle permitido. 
Una criatura de barro. 
Cuando el ángel corteja la arcilla, 
Que perderá sus alas en los albores del día.


EL MOSAICO DE HOY


2 comentarios:

César Bardés dijo...

Siempre he dicho que yo debo tener algún antepasado celta de las islas o alguna cosa parecida porque los irlandeses me caen muy bien, me encanta Irlanda, me siento como en casa y además mola mil (así, con erudición). El caso es que a mí Irlanda siempre me ha tirado de una manera especial (cosa que no consigue, ni de lejos, Inglaterra). Traes a colación "La sombra del diablo". No me gustó nada cuando la vi (y eso que Pakula tiene títulos más que interesantes, por cierto, tenía fama de repetir toma tras toma hasta que los actores terminaban bastante agotados. Le llamaban "Repetición" Pakula). Recuerdo que cuando se estrenó mi primer jefe en esto de las críticas quiso ir a verla conmigo y al final por una causa u otra no pudo ser. Sin embargo, hay una película sobre irlandeses-americanos en el día de San Patricio que siempre me ha llamado mucho la atención y es "El clan de los irlandeses" con Sean Penn y Gary Oldman muy hermanados y oliendo también a traición.
En todo caso, happy St. Patrick´s day, my fellows.
Abrazos con Guinness

CARPET_WALLY dijo...

Ajá. veo que has leído al amigo Javier. A mi me encantan sus libros de viajes y el de Irlanda es efectivamente evocador, y eso que yo jamás pisé la isla. hace un par de años, me firmó su novela "El tiempo de los heroes" (me gustan mucho más sus libros de viajes) en la Feria del Libro y estuvo muy simpático, apenas había gente y me dedicó un ratillo en el que hablamos de algunos de sus libros míticos, como la trilogia de Africa o "El corazón de Ulises" o sus aventuras en Alaska, incluso llegó a firmarme muy divertido por la gracia un libro de su hermano Jorge "Galvez entre los leones". Muy cortogramero el tal Galvez. Pero si, me encantó su recorrido por la isla esmeralda.

Y la peli de Ford y Pitt tiene algún ratillo muy interesante, incluso esa especie de canaraderia familiar que tiene lo de tratar casi como un hermano a un compatriota que venga de la isla. No sé yo si los españoles funcionaríamos igual. Lo mismo si.


Y tirando de clásicos y verdes, no traeré a Lorca, sino la parte verde de un poema de Espronceda, la última estrofa de "La desesperación" que dicen que es verdecilla :

Me agradan las queridas
tendidas en los lechos,
sin chales en los pechos
y flojo el cinturón,
mostrando sus encantos,
sin orden el cabello,
al aire el muslo bello...
¡Qué gozo!,¡qué ilusión!.


Aunque ya verde, verde, tanto como Irlanda es este soneto atribuído a Quevedo:

Estaba una fregona por Enero
metida hasta los muslos en el rio,
lavando paños con tal donaire y brío
que mil necios traía al retortero

Un cierto conde, alegre y placentero,
le preguntó por gracia sin hacía frio.
Respondio la fregona: "Señor mio,
siempre llevo conmigo yo un brasero"

El conde, que era astuto y supo donde,
le dijo haciendo rueda como un pavo,
que le encendiese un cirio que traía

Y dijo entonces la fregona al conde,
alzandose las faldas hasta el rabo:
- Pues sople este tizón Vueseñoría.



Ea, que no sólo cantan cosas los irlandeses.
feliz San Patrick´s Day.