martes, 27 de diciembre de 2016

GUS MORNINS 27/12/16

“Las albóndigas son como la vida. Son redondas como el mundo en que vivimos, nutritivas como los besos que recibimos y ahogadas en salsa como los problemas que sufrimos. En realidad, Hamlet no tenía una calavera en la mano. Tenía una albóndiga” (Mi suegra)

Hay veces que las personas mayores tienen mucha razón y vierten su sabiduría sobre los demás y mi suegra ha conseguido que las albóndigas sean como las bolas que cuelgan en los árboles de Navidad. Un motivo ineludible para mis Navidades y una ocasión única para reunir a la familia y discutir sobre las cosas de esta vida que nos acosa.
Y una de las cosas que nos ha acosado durante estos días es la muerte de Gil Parrondo, el mejor director de arte del cine español en toda su historia y el primero de los dos españoles que tienen dos Oscars. En su caso fueron por Patton y por Nicolás y Alejandra pero hay muchas otras películas que tienen su sello y su personalidad. Ahí están El viento y el león, Adiós al rey o su colaboración decisiva en películas en las que formó parte del equipo artístico de otros que se llevaron la fama mientras él cardó la lana como Lawrence de Arabia, Doctor Zhivago, 55 días en Pekín (donde, por cierto, trabó conocimiento con mi padre que les resolvió un problema de sustento en ese enorme decorado de la entrada a la ciudad) y Orgullo y pasión, en la que convenció a Stanley Kramer de no volar la muralla de Ávila con el cañón protagonista de la trama y le dijo que le construiría una réplica idéntica. Brutillo el chaval. John Milius, el director que trabajó con él varias veces (aunque Parrondo siempre dijo que el director con el que más le gustaba trabajar era Franklin J. Schaffner) decía que "Gil Parrondo es el tesoro nacional español" y él mismo decía que no le gustaba nada que le denominaran como "director artístico" porque él no dirigía nada, solo decoraba. Un buen hombre se nos ha ido. Y sí, por una vez, los españoles somos más pobres con su pérdida.
Otro que se nos ha ido estos días es George Michael. Nunca me cayó demasiado bien el chaval, ni siquiera cuando estuvo en su mejor época con Faith o I want your sex o cosas parecidas. Aunque a mucha gente le ha pillado de sorpresa resulta que el chico llevaba una vida algo desperdiciada desde hacía tiempo. Lo que sí es cierto es que ha sido una gran figura del pop británico y en su día revolucionó la forma de hacer música moderna.
Pero yo quisiera hoy recordar la figura de un gran director que hace catorce años que nos dejó. Se trata de George Roy Hill. El joven Roy Hill se graduó por la Universidad de Yale en 1943 y, acto seguido, se alistó en el Ejército del Aire como piloto para combatir en la Segunda Guerra Mundial. El caso es que le gustó y se quedó unos cuantos años hasta que fue licenciado en plena Guerra de Corea al completar un buen puñado de misiones de combate. Cuando regresó a la vida civil, ingresó en la televisión para dirigir unos cuantos programas (él era graduado en cine) y así es como entró a formar parte de lo que se llamó “Segunda generación de la televisión” al lado de nombres como Sidney Pollack, Stuart Rosenberg o Robert Altman. En 1962 realiza su primera película importante, Juguetes en el ático, basada en una obra teatral de gran éxito en Broadway. Sus protagonistas fueron Dean Martin, Yvette Mimieux y Gene Tierney y, aunque ni mucho menos es una película redonda, sí que se aprecian buenas maneras en el joven de cuarenta años que, como no podía ser menos, volvió a refugiarse en la televisión durante tres años porque tampoco le gustó demasiado la experiencia.
Cuando surgió la oportunidad de dirigir una película en el Reino Unido ahí sí que se lo pensó y allá que fue a cosechar su primer éxito junto a Peter Sellers en El irresistible Henry Orient, la historia de un pianista clásico que se ligaba a todo cuanto tuviera faldas. La película fue una de las que cimentaron la fama de cómico de Peter Sellers, que estaba en su mejor época habiendo interpretado ya al Inspector Clouseau y a sus tres personajes a las órdenes de Stanley Kubrick en ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú.
Al año siguiente realiza una adaptación literaria de una novela de éxito con Hawai, con Julie Andrews, Max Von Sydow y Richard Harris, tres horas de metraje para una historia de pasiones desenfrenadas con un fondo de represión religiosa en tierras exóticas y con una banda sonora para recordar del mismo Elmer Bernstein. Luego se embarca en los terrenos de la comedia musical muy adelantada a su tiempo como es Millie, una chica moderna, con Julie Andrews, James Fox y Mary Tyler Moore. Adelantada a su tiempo porque ponía el acento en la liberación de la mujer, la lucha del sexo femenino contra las convenciones sociales en un ambiente de locos años veinte. Aunque el musical es más que estimable, la película fracasó estrepitosamente en taquilla. Y ahí sí que vino el verdadero éxito de George Roy Hill.
Con guión de William Goldman, Dos hombres y un destino reunió a Paul Newman con la estrella emergente del momento, Robert Redford y, juntos, realizaron un western sentimental, muy alejado del crepuscular Peckinpah o del nostálgico Ford. La película fue un tremendo éxito, uno de los mayores de los años sesenta, ganando cuatro Oscars, entre ellos el de mejor guión y conformando a la pareja Newman-Redford como una de las más atractivas de la historia del cine.
Con el paréntesis de la adaptación de la novela, Matadero cinco, una extrañísima fábula sobre saltos en el tiempo que evidencias la cronodiscapacidad del protagonista que viaja alternativamente al futuro y al pasado de su propia vida, Roy Hill consigue el Oscar juntando de nuevo a Redford y Newman en la maravillosa y única El golpe, una película que, en su momento, no solo ponía en escena la construcción de un trabajadísimo timo para vengar la muerte de otro timador a costa de un mafioso de altas conexiones, sino que también se timaba al público con un engaño brillante sin faltar los toques de sentido del humor y elegancia. La película gana siete Oscars, supone la única nominación como actor para Redford y Roy Hill consigue la única estatuilla de su carrera.
Más tarde vinieron películas que, sin duda, estaban por debajo de su talento como El carnaval de las águilas o esa historia amarga que, incomprensiblemente, se vendió como comedia de tortazos que fue El castañazo. También cometió un error de bulto adaptando La chica del tambor basada en la novela de John Le Carré al que, privadamente, pidió perdón saltándose su propia regla de no hablar con nadie jamás de sus películas.
Aún tendría una película muy apreciable. El mundo según Garp, que podríamos situar como la primera interpretación destacable de Robin Williams, por la que consiguió una nominación al Oscar al mejor actor, la narración encantadora de la vida de un hombre que no dio por perdido ni un momento de su vida, ni siquiera en su muerte.
Roy Hill, después de la terrible experiencia que debió significar para él dirigir a Chevy Chase en 1988 en Aventuras de un yuppie en el campo, una película que nunca debió hacerse, se le declaró la Enfermedad de Parkinson y abandonó toda actividad profesional. Esa misma enfermedad acabó con él en el año 2002. William Goldman dijo de él que “no he conocido a una persona más sincera en toda mi vida”, Andrew Sarris lo odiaba diciendo que era un director “odiosamente insulso”. Lo cierto es que tenía cierta fama de arisco porque, precisamente, era un hombre que no se callaba sus opiniones por mucho que no le gustara hablar de su cine. En cualquier caso, el mosaico va dedicado a él y a los dos chicos que le proporcionaron fama y prestigio.

RAINDROPS KEEP FALLING ON MY HEAD (Burt Bacharach y Hal David)

Raindrops are falling on my head
And just like the guy whose feet 
Are too big for his bed
Nothing seems to fit
Those raindrops 
Are falling on my head
They keep falling. 
So I just did me some 
Talking to the sun
And I said I didn't like the way 
He got things done
Sleeping on the job
Those raindrops 
Are falling on my head
They keep fallin'
But there's one thing I know
The blues they send to meet me
Won't defeat me, it won't be long
Till happiness 
Steps up to greet me
Raindrops keep falling on my head
But that doesn't mean my eyes 
Will soon be turning red
Crying's not for me 'cause, 
I'm never gonna stop the rain 
By complaining, 
Because I'm free
Nothing's worrying me
It won't be long 
Till happiness 
Steps up to greet me 
Raindrops keep falling on my head
But that doesn't mean my eyes 
Will soon be turning red
Crying's not for me cause, 
I'm never gonna stop the rain 
By complaining, 
Because I'm free, 'cause nothing's worrying me


GOTAS DE LLUVIA SOBRE MI CABEZA (Burt Bacharach y Hal David, cantada por B.J. Thomas)

Gotas de lluvia sobre mi cabeza
Y justo como el chico cuyos pies
Son demasiado grandes para la cama,
Nada parece caber
Más que esas gotas de lluvia
Que están cayendo sobre mi cabeza
Y siguen cayendo.

Así que ellas hicieron
Que hablara con el sol
Y le dije que no me gustaban nada
Las cosas que había hecho
Mientras dormía en el trabajo.
Como esas gotas de lluvia sobre mi cabeza
Que siguen cayendo.

Pero hay algo que sé
Y es que la tristeza que me envió para buscarme,
No me derrotará, por mucho que dure
Hasta que la felicidad
Camine hacia mí para encontrarme.

Gotas de lluvia caen sobre mi cabeza
Pero eso no significa que mis ojos
Pronto se volverán rojos.

No llorarán por mí
Porque nunca pararé la lluvia
Con las quejas
Porque soy libre
Y nada me preocupa.

Por mucho que dure
Hasta que la felicidad
Camine hasta mí y me llene.

Gotas de lluvia sobre mi cabeza
Pero eso no significa que mis ojos
Se volverán pronto rojos.
No llorarán por mí
Porque nunca pararé la lluvia
Con quejas
Porque soy libre y nada me preocupa.




Y como mosaico podría haber puesto a estos dos chicos en alguna de sus actuaciones, o tal vez algo más "glamourosos" y jóvenes pero en la madurez llevaron ambos a gala su amistad. Merece la pena tenerlos bien presentes.


7 comentarios:

dexter zgz dijo...

Qué maravilla de gus, qué maravilla de canción, que maravilla de mosaico. Esto sí que es Navidad aunque no comamos albóndigas.

Recuerdo el debate- nunca discusión- que tuvimos a propósito del Conversacines de "El golpe". Y es que Newman está tan espectacular como Henry Gondorff que cuesta creer que no estuviese nominado al Oscar (la partida de cartas en el tren vale por 5 calvos de esos). Pero el que estaba nominado es Johnny Hooker, Redford, que si lo piensas bien, es el protagonista porque alrededor de él y su venganza se monta todo el lío. En cualquier caso, qué pareja de actorazos. Pienso que a Redford le ha pasado un poco como a Leo, empezó siendo una cara guapa y poco a poco se fue consolidando como un gran actor. Pero como Leo siempre será una estrella antes. Pero qué maravilloso intérprete. El día de Nochebuena- o el de Navidad, si es que ya me lío- pillé en la tele un pase de "Descalzos por el parque" y está tremendo.

Abrazos desde la cuarta de Narraganseth

CARPET_WALLY dijo...

Hola, hola, hola. Apenas recuperado de mi descanso navideño. Con un trancazo importante y además acatarrado.
He leído que no contestado los guses de Dex (que no me contesta al guasap, me habrá desterrado) porque el fin de semana ha sido arrebatador, que las comidas y cenas se han juntado con compras, con convalecencia catarril y con tareas varias que han terminado por hacer imposible mis felicitaciones y agradecimientos.
Espero que esta semana ya empecemos a recuperar y que para el viernes todo esté normalizado (incluido el perdón divino de Dex).

Magnífico gus el de hoy también con recuerdos para los recién fallecidos, una lanza por George Michael porque aunque tampoco se encontraba entre mis músicos preferidos un repaso a sus éxitos (para que mis críos supieran de quien hablábamos) me ha hecho darme cuenta de que formaba parte de la banda sonora de una gran parte de mi vida.

Cierto lo de Redford y cierto lo de "Descalzos en el parque", yo también la revi hace muy poco y es fantástica y tanto él como Jane están adorables.

Y admiración hacia Tu suegra, Lobo. Capaz de soltar frases filosóficas ante unas buenas albóndigas, la mía es encantadora pero ante un plato de esos sólo se le ocurriría decir: "te hecho unas pocas más que están riquísimas y has comido muy pocas", frase que encierra también bastante filosofía, pues es de aquellas que piensa que todo los males del mundo se solucionarían si la gente comiese más y mejor.

Muchos abrazos....y espero que Dex se manifieste para saber si mañana habrá por fin los imprescindibles Dextercios de Oro.

CARPET_WALLY dijo...

"Te echo.." diría, ella no comete faltas ortográficas cuando habla.

Anónimo dijo...

Sé que si alguien llega a leerme, siempre escribo la última, se va a llevar las manos a la cabeza por lo que voy a decir pero...cualquier película protagonizada en solitario tanto por mi Paul como por Redford me gusta más que Dos hombre y un destino o El golpe. Ambas me gustan, pero he visto más veces por ejemplo, Descalzos por el parque o Cortina rasgada o Ausencia de malicia, Veredicto final etc etc etc..que las que protagonizaron juntos. Dicho esto, qué maravilla de mosaico, qué canción tan bonita ( que utilicé siendo cría para un examen de gimnasia en el colé) y qué pedazo de actorazos!

Sentí la muerte de Gil Parrondo. Un señor con mucha clase, de esa que se lleva por dentro y por fuera.

Besos. low

CARPET_WALLY dijo...

Se te lee...y a mi me pasa algo así con "Dos hombres y un destino", la parte romántica no me gusta mucho y me resulta algo empalagosa, el resto es puro disfrute de dos tipos que llenan la pantalla y ese plano final es memorable. Con "El colpe" no..con esa me pongo a tono en un pis-pas y no baja ni decae en ningún momento.

Besazos

INDI dijo...

Maravilloso gus, éste Lobo se supera cada semana. Y todo lo que aprendemos, por lo menos yo, de sus secciones es impresionante. A mi "Dos hombres y un destino" me encanta, aunque quizás se empalague un poco como bien decís. Pero el final es insuperable. Y "El golpe" es una obra redonda desde el principio hasta el final.

Tarde pero os leo. Estos días nos rompen los horarios rutinarios.

Abrazos tardíos


Anónimo dijo...

Se me quedó nombrar Tal como éramos y no me quedo tranquila si no lo pongo... Es una de mis pelis! Y también es una de las pelis que más veces he visto...
low