viernes, 23 de diciembre de 2016

Gus mornins 23-12-2016

“¡Feliz, feliz Navidad, la que hace que nos acordemos de las ilusiones de nuestra infancia, le recuerde al abuelo las alegrías de su juventud, y le transporte al viajero a su chimenea y a su dulce hogar!” (Charles Dickens)

Guuuud mornins, cinéfilos:

Llegados hasta este punto y al momento de regalaros a todos buenos sentimientos, buenos deseos y un buen puñado de Almax Forte para combatir la pesadez y el ardor de las digestiones, me siento obligado a darle a la sección de los estrenos de hoy un toque más especial y mágico. Así pues, con la precisión y el rigor que me caracteriza intentaré que el final de vuestras cenas de empresa de estos días sean un éxito y os hagan triunfar plenamente. Pensad que a fin de cuentas es mejor acabar la velada disfrutando de una buena peli que no dejándoos los cuartos y la dignidad en el karaoke de moda. Pensad en lo que vais a fardar delante de los jefes diciéndoles que la que hay que ir a ver es la de Park Chan Woo porque el Dexter dijo que era muy buena. Y ya si decís que la peli causó conmoción durante su presentación en el último Cannes fijo que te ganas a la peña y hasta es posible que la secretaria te ponga ojitos cuando te lleve el café a la mesa a partir de ahora.

Otra cosa, claro son las cenas familiares. Dudo mucho que después de la comilona a la tía Amparo que ha venido desde Segovia la pobre y ya no está para según que trotes la convenzas para ir a ver “Las inocentes”, una peli francesa que es la primera de la que voy a hablar hoy. Es un duro drama francés que ganó el premio FIPRESCI en la última Seminci entre otros muchos galardones internacionales y va de unas monjas polacas que son violadas por soldados nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Quizá a la tía Amparo le pegue más esa otra que también se estrena hoy que es “Michelle y Obama”. Que no sé yo si después de tanto polvorón y tanto mazapán, será bueno otro exceso. Porque la peli transcurre en el verano en el que el aún presidente de los USA conoció a su actual mujer y primera dama, y promete azúcar a toneladas. Todo sea por la causa y para que dentro de 4 años no seamos testigos del porno entre duro y gore de “Donald y Melania”.

Algo más de glamour tiene la pareja formada por Michael Fassbender y Marion Cotillard. La francesa viene de ser lo mejor de la fallida “Aliados” y al guapo germano-irlandés le esperamos pronto en “La luz entre los océanos”, el drama romántico que coprotagoniza junto a su churri la Ali. A uno y a otra les podemos ver a partir de hoy en “Assesin´s Creed”, publicitadísima adaptación cinematográfica de un videojuego que a lo que se ve lo debe petar entre la chavalería. El protagonista es Callum Light quien gracias a una moderna tecnología viaja en el tiempo y revive las aventuras de uno de sus antepasados, un caballero que vivió en España en el siglo XV. Y digo yo que quién habrá engañado a los pobres Michael y Marion para meterse en este fregado. Les dirige el australiano Justin Kurzel a cuyas órdenes ya trabajaron juntos en una espléndida versión del “Macbeth” shakespereano. Allí, al chico ya se le veía cierta habilidad en el manejo de las escenas de acción, pero pasar del Bardo a esto, ya me contarás tú. No, definitivamente, esto para después de una cena copiosa, más bien no.

Siempre se ha dicho, y es mucho decir ciertamente, que Will Smith es algo así como un moderno James Stewart, que representa un poco al americano medio y reúne todos los valores que antaño encarnaba Jimmy el larguirucho. A buen seguro que el intérprete de “Vértigo” volverá una vez más a casa por Navidad y nos lo toparemos en el momento que menos lo esperemos intentando conseguir unas alitas para un ángel de segunda clase en la madrugada de algún canal de la tele. Will también vuelve a la cartelera y al drama en “Belleza oculta”, en donde interpreta a Howard, un exitoso ejecutivo de publicidad que de repente sufre un duro golpe en su vida. Para combatir la depresión en la que se encuentra sumido, Howard comienza a escribir cartas que en realidad no son sino reflexiones dirigidas al Amor, al Tiempo y a la Muerte. Su sorpresa será morrocotuda, cuando un día reciba en su buzón Dirige David Frankel, el de “El diablo se viste de Prada” y junto al íntimo de Pablo Motos y Flipy podemos ver en el reparto a Kate Winslet, a Keyra Knightley o a Edward Norton.

Pero como la Navidad es territorio de la infancia por excelencia, qué mejor que despedirnos con una Apuesta de la Semana dirigida a los más menudos de la casa. Con el estreno de “Canta”, los chicos de Illumination, creadores de Gru y los minions, esperan resarcirse del fracaso este mismo año de “Mascotas”- una versión algo plúmbea de “Toy story” con animales de compañía en lugar de juguetes. La película nos cuenta las andanzas de Buster Moon, un elegante y simpático koala, dueño de un teatro al borde de la bancarrota. Para intentar salvarlo, Buster organiza un concurso de talentos musicales al más puro estilo de “La voz”. De entre los cinco finalistas en la competición, tendremos de todo, un ratón astuto, una elefanta con miedo escénico, una cerdita madre de 25 lechoncitos, un gorila mafioso y una puercoespín que no sabe cómo quitarse de encima a su novio. Yo creo que la gracia de esta película, y ya me diréis que bla, bla, bla, es verla en versión original y disfrutar de las voces de Matthew McConaughey, Resse Whiterspoon o Scarlett Johansson. Que no digo yo que los encargados de doblar a los dibus en la adaptación española, Santi Millán, Concha Velasco, lo hagan mal, pero evidentemente no va a ser lo mismo.

Pues nada, ahora sí que sí llego el momento de la despedida. Y de desearos a todos que de verdad paséis una muy feliz Navidad. Y a los que no creéis mucho en estas cosas, respirad hondo, tomad aire y a ver si podéis cazar el suficiente espíritu navideño para poder administrarlo durante el resto del año. De eso es de lo que se trata. Por lo demás, cuidado con los excesos que a nuestra edad cada día se pagan más caros. El lunes será festivo pero haré un esfuerzo y procuraré pasarme por aquí. Nos vemos. Besitos para tod@s. Feliz Navidad.

WITH A CHRISTMAS HEART
Luther Vandross

It's Christmas now
This is when we see all the angels
Dancing in the sky above, just for us
It's Christmas day
Something to believe in
I believe the love that we feel for each other
Is His gift to us

And nothing will keep us apart
If we love with a Christmas heart

It's Christmas now
This is when the eyes of our children
Search into these eyes of ours
How sweet they are
What kind of world are we gonna leave them?
What we couldn't learn from each other
We can learn from God

What a way to live, what a place to start
Bless us please with a Christmas heart

CON UN CORAZÓN DE NAVIDAD
Luther Vandross

Es Navidad ahora
Es ahora cuando vemos a todos los ángeles
Bailando en el cielo, solo para nosotros
Es el día de Navidad
Algo en que creer
Creo que el amor que sentimos por el otro
Es el regalo que Él nos da

Y nada nos mantendrá separados
Si amamos con un corazón de Navidad

Es Navidad ahora
Es ahora cuando los ojos de nuestros hijos
Buscan los nuestros
Qué dulces son
¿Qué clase de mundo los vamos a dejar?
Lo que no pudimos aprender unos de otros
Lo podemos aprender de Dios

Qué manera de vivir, qué lugar para empezar
Bendícenos por favor con un corazón de Navidad


EL MOSAICO DE HOY


2 comentarios:

INDI dijo...

buen gus navideño, Dex. EL toque mágico te ha quedado genial. Fardaría en la cena de empresa del tema de las películas que recomiendas, pero es que en la que trabajo seremos los únicos que no la hacemos. Nos conformamos con un pintxo-pote con chistorra y vino a modo industrial, amarrando un soplete de soldar que hace de fuego de cocina y friendo la chistorra en la mesa del taller. Vamos, que si el Ferrán Adriá nos viese quizás se inventaría un nuevo plato llamado "Chistorra a la fábrica" o algo así.

Y en familia, pues seguro que si me escucharan les gustaría las recomendaciones cinéfilas, pero dudo que lo hagan. Porque en nuestras reuniones familiares digamos que el tono de voz suele ser un poco alto desde que nos lanzamos a por los entrantes hasta que ya nos servimos la que por décima vez hemos dicho que será la última copa de cava, y para hacerme escuchar debería subirme encima de la mesa y ponerme a gritar, y vamos, que tampoco es eso.

En fin, que llega una Navidad más. Os deseo a todos una Feliz Navidad, que disfrutéis de las fiestas de la mejor manera posible y que sigáis siendo tan geniales.

¿Lunes festivo? Pues será por tierras aragonesas, porque aquí el lunes es laborable hasta que se demuestre lo contrario. Por lo tanto, por aquí andaremos.

Abrazos armoniosos

César Bardés dijo...

Pues eso. Yo, como voy por libre, no tengo cena de empresa aunque mi querido redactor-jefe sí que pasará uno de estos días y me invitará sobradamente. En cuanto a la cena de Nochebuena...toca en casa de mi suegra que paso a detallar sobradamente porque merece la pena.
¿Quién ha dicho que en Nochebuena haya que cocinar un plato especial? Nadie. Así que mi suegra se pone y se pone y ¿qué hace? Albóndigas. Sí señor, albóndigas. Sesenta pelotas de carne bañadas en una salsa parecida a la de las patatas guisadas, del tamaño del doble de una canica, aproximadamente y que se empeña en que engulla como si se tratara de un partido de tenis.
De entrantes? Nada, un poquito de salmón y un poquito de jamón. Lo fuerte para las albóndigas.
Año tras año, sin faltar ni una sola vez, llevo un vino de estos de cierto tronío (un Marqués de Riscal, un Cillar de Silos, algo así)...¿adivináis lo que hace? Lo mete en la nevera. Sí, señor. En la nevera. Y además, para más inri, suele sacar el del cuñao ingeniero aeroespacial que trae un vino de escala menor, aunque hay que reconocer que malo no es.
¿Quedan ahí las cosas? No, no. Ni mucho menos. Resulta que por aquellas casualidades de la vida, la familia de mi santa esposa vive toda junta en el mismo bloque de casas. Cuando ya se ha pasado la bandeja de turrones (de la cual no suelo coger ni uno) y de brindar con una botella de Reymos, un vino espumoso riquísimo de Requena que tengo a bien llevar porque así lo mete en la nevera y no me parece pecado...tenemos que reunirnos con todo el resto, que están en la casa de al lado. Y ¿sabéis qué? Tienen unos cancioneros, primorosamente encuadernados con gusano, con una serie de villancicos que hay que cantar sí o sí y que reparten a todos los comensales. Como os lo cuento. Así que ahí tenéis al lobo, aullando cual estepario en Nochebuena, cantando "Ya vienen los reyes", "La virgen sueña caminos", "Cuando duerme mi niño", "Ea, ea", "Fum, fum, fum" y "Un niño hermoso". Entre las tantas y las tantas y media, mi mujer ya me ve la cara de DEFCON 2 que tengo y ya decide que es hora de marcharnos. Llego a casa y tengo tal pedazo de cabreo que me tengo que salir a la terraza, haga el tiempo que haga, a fumarme dos o tres cigarrillos seguidos porque, ni que decir tiene, está prohibido fumar en casa de la suegra. Ahora, os prometo que no se me nota nada, nada, nada. Pero el cabreo no es por todo lo que os he contado, no. Es por el pedazo de trozo de cacho de tonto en su salsa que me tengo que comer con el ingeniero aeroespacial, un tipo que cree firmemente que el país debería ser dirigido por él (no es coña, lo ha dicho totalmente en serio) porque él sabe de todo y más que los demás. Es partidario del voto por internet, cree que lo que se tendría que haber hecho en la Segunda Guerra Mundial es ceder un trozo de Alemania a los judíos para que se asentaran allí como estado independiente y así no habría habido problema palestino, opina que la educación no sirve para nada (no, no, el sistema no, ahí no entra...la educación de modo general) y ha intentado hacer negocios con un grupo muy, muy cercano al entorno etarra sin ningún reparo. Y así me paso yo la Ncohebuena. Luego hay repetición el puñetero y larguísimo día de Reyes.
A ver qué se nos ocurre el martes.
Gracias por el gus, Dex. Feliz Navidad a todos y próspero Año Nuevo.
Abrazos de verdad.