martes, 15 de noviembre de 2016

GUS MORNINS 15/11/16

“No demuestro mi amor con un beso, lo demuestro bailando” (Fred Astaire)

Y cuánta razón tenía el viejo Fred, el hombre que tenía alas en los pies. Dejemos de echar un vistazo a lo que es feo en la vida y, por supuesto, a esa clase media que, como mínimo, se ha leído a Heidegger y que entre un poco el aire fresco. La esperanza, dicen, es el alimento del que más come el espíritu y, últimamente, lo tenemos un poco famélico. Así que demos rienda suelta a ese espíritu que va siempre con el ser humano aunque rara vez sabemos verlo y vayamos a buscar algo de optimismo, de sonrisas, de pensamientos positivos y de alegría. Más que nada porque la vida, sin todo esto, no vale nada. Bien lo sabía la homenajeada de hoy que va a ser la última pareja de baile que tuvo el gran Fred. Nada más y nada menos que la gran Petula Clark que cumple hoy 84 añazos. Durante muchos años estuvo rodando por casa el famoso LP de Petula Clark que contenía su gran éxito: “Downtown”. A mi padre no le gustaba mucho porque decía que si se ponía pop tenía una gran voz, pero que si se ponía melosa era más cursi que un repollo con lazos y en parte estoy de acuerdo con esa afirmación aunque reconozco que ella es leyenda y que pobló los sueños de muchos jóvenes de los años sesenta. El caso es que a uno de esos jóvenes, que se llamaba Francis Ford Coppola, se le ocurrió juntar a Petula con Fred en un musical que era una especie de cuento sobre la famosa olla de oro que se encuentra al final de un arco iris y le salió una película sencilla, amable, con canciones muy pegadizas que ya delataban el enorme talento del director y el acierto de juntar a tan carismática pareja. Lo cierto es que aún pudimos disfrutar del talento del gran Fred que se marcó tres números en la película a sus setenta años y de la no menos grande Petula que, para entonces ya estaba en los treinta y siete pero aún guardaba el candor juvenil de una chica de veinte. La película se llamó “El valle del arco iris”.

LOOK TO THE RAINBOW (Fred Astaire y Petula Clark)
On the day I was born, 
said my father, said he,
I've an elegant legacy
 
waiting for ye.
Tis a rhyme for your lips
 
and a song for your heart,
To sing whenever the world falls apart.

Look, look, look to the rainbow.
Follow it over the hill and stream.
Look, look, look to the rainbow.
Follow the fellow who follows a dream.
Follow the fellow, follow the fellow,
Follow the fellow who follows a dream.

'Twas a sumptuous gift bequeathed to a child.
Oh, the lure of that song
 
Kept her feet running wild.
For you never grow old and you never stand still
With a whippoorwill singing beyond the next hill.

So, I bundled me heart and I roamed the world free.
To the east with the lark
Tow the west with the sea.
And I searched all the world and I scanned all the skies.
But I found it at last in my own true love's eyes.


MIRA AL ARCO IRIS
El día en que nací,
Mi padre dijo,
Tengo una herencia elegante
Esperando por ti.
Esta rima en tus labios,
Y una canción para tu corazón
Para cantarla en cualquier rincón del mundo.

Mira, mira, mira al arco iris,
Y síguelo sobre las colinas y los ríos
Mira, mira, mira al arco iris
Sigue al amigo que sigue un sueño,
Sigue al amigo, sigue al amigo,
Sigue al amigo que sigue un sueño.

Era un suntuoso regalo legado para un niño,
Oh, el señuelo de esa canción,
Mantuvo sus pies en salvaje movimiento,
Para nunca llegar a viejo,
Para nunca llegar a la soledad.
Y con una cabra cantando más allá de la siguiente colina.

Así que empaqueté mi corazón y recorrí libremente el mundo,
Desde el este con la alondra,
Hasta el oeste con el mar
Y busqué por todo el mundo y escruté todos los cielos

Y solo encontré el verdadero amor en mis propios ojos.

Y, por tanto, y como debe ser, ahí está el último baile para el cine de Fred Astaire con Petula Clark de comparsa. Es un poquito largo, algo más de ocho minutos, pero no he encontrado algo más escueto. Podéis adelantar hasta el 2:42 que es cuando empieza la canción.


El mosaico de hoy, para Petula y el gran Fred. Esos sí que merecen ser presidentes de lo que sea.


4 comentarios:

dexter zgz dijo...

Sí, señor, tú también mereces ser Presidente, de escalera incluso. Y no sólo Fred consigue ponernos alas en los pies. No sólo el Redbull nos da alas, también el otro CB con sus magníficos guses y llevarnos en volandas por entre la semana. Y si hay algún problema improvisa un amerizaje sobre el Hundson y santas pascuas, oye.

Es una de esas películas que tengo pendientes eternamente. Del primer Coppola me quedo con "Llueve sobre mi corazón" antes que con "You are a big boy now". En cualquier caso espero que la parejita Astaire - Clark funcionase mejor que la de Kelly- Newton John (y eso que el número de los patines molaba un montón).

Abrazos subiéndome por las paredes y el techo

Anónimo dijo...

Bueno...tú no sabes cuánto me gustaba Petula Clark siendo yo una cría. Mis hermanos siempre me consideraron la rarita y cursi por tener estos gustos tan poco acordes con la edad...pero el caso es que me encantaba. Y me sigue gustando, eh! Cuando mis hijas eran pequeñas siempre les ponía su Downtownn cuando íbamos en el coche y sé que para ellas esa canción sigue siendo muy especial. La peli también me trae recuerdos preciosos de esas tardes en que ir el cine con mi madre era el mejor regalo que se me podía hacer. Y qué dicción tan buena tenía esta mujer, verdad? Al menos a mí siempre me pareció que su pronunciación era muy especial.

Besos muy nostálgicos

low

CARPET_WALLY dijo...

Marveloussss...Aysss Petula, a mi cuando me ganó para siempre jamás fue al lado de Peter O´Toole en "Adios, Mr Chips", pero lo que hay que reconocerle es que tenía (tiene) un encanto especial y una voz melodiosa que endulza y alegra la vida.

Y luego está el amigo Fred...volar más que bailar, dice bien Dex. Ya os he dicho muchas veces que mi objetivo infantil no era ser astronauta o futbolista (que también) sino ser Fred Astaire, yo alucinaba y alucino aun ahora porque sus movimientos hacen que parezca que no pisa el suelo, que no hay gravedad, que las piernas no pesan, que todo fluye...no hay número de danza suyo que no me haga quedarme mudo y gozar de unos minutos de paz absoluta, de disfrute total. Será el buen karma el que me hace quedarme pasmado como un gilipollas,...madre, un gilipo-oo-llas (que diría Javier Krahe).

Gran Gus, amigo, que no decaiga....ah bueno, a lo mejor si, que mañana me toca a mi.

Abrazos ingrávidos

INDI dijo...

gran gus el de hoy, hasta para la clase media que no lee a Heidegger. Casi tan grande como la luna de ésta mañana, que casi se estrella con el campanario de la iglesia, de lo grande y cercana que se veía.

Fred Astaire, Petula Clarck, qué grandes. Qué recuerdos, aquellos musicales que se nos hacían un poco largos pero que disfrutábamos tratando de imitar al genial Fred.

Abrazos claqueteados