miércoles, 3 de junio de 2015

Gus mornins, 3/06/15

Guuuuud mornins, cinéfilos.

Miércoles 3 de junio. Bueno, hoy como estamos en mitad de toda una Feria del Libro, y además en pleno fragor de la campaña “Siente un editor a su mesa (para ver si le publica de una p…vez)” me atrevo a poner encima de la mesa una pregunta y una polémica. Y sinceramente acudo a vosotros, a vuestro juicio y a vuestra sapiencia, porque no tengo ninguna opinión formada al respecto. Veréis, todo viene de resultas de que ayer el escritor AndrÉS Trapiello presentó ayer en el marco de la feria su nueva obra literaria, y esta no es otra que una moderna adaptación al español actual de El Quijote. Supongo que la tentación estaba ahí y era muy grande, y como experto cervantino de toda la vida, el autor de “Los amigos del crimen perfecto” ha terminado sucumbiendo a ella.
Yo en realidad no sé qué pensar. Así de sopetón me recordó a lo de las pelis coloreadas o, peor aún, a Van Sant calcando plano a plano la “Piscosis” de tío Alfred.  Es igual, pero no es lo mismo. Y por el camino se pierden matices, esencias.  A fin de cuentas, el objetivo de esta nueva obra es acercar la mayor obra de nuestra literatura a públicos que quizá no pudieran acercarse a ella de otra manera es el mismo que el de las pelis coloreadas que intentan acercar el cine el blanco y negro a quienes abominan del blanco y negro (qué gran contradicción). Pero, quizá me falten elementos de juicio. A fin de cuentas también, el prólogo a la obra de Trapiello viene firmado por Mario Vargas Llosa, que no sé si os suena, pero al que creo que le dieron hace poco un Premio Nobel o algo así.
Así pues he aquí la polémica. Era realmente necesaria esta nueva versión quijotesca o se trata de una operación comercial más (se presenta en medio de la feria del libro).  He leído algunos argumentos a favor, en Inglaterra esto se viene haciendo desde hace tiempo con las obras de Shakespeare, y nadie dice nada. Hace años, mi paisana la académica Soledad Puértolas “tradujo” al castellano moderno “La Celestina” (una obra más antigua dicho sea de paso).  A mí de verdad os vuelvo a repetir me gustaría tener más elementos de juicio. Será esta manía del mundo contemporáneo por dárnoslo todo mascadito. Yo siempre había creído que para acercarse a los clásicos había que leerlos. En la supuesta dificultad de leerlos, radica también  un pequeño esfuerzo que casi siempre compensa y deriva en el placer que debe suponer toda lectura. Nada, en cualquier caso, que no pueda solucionar una buena edición comentada. Claro que igual soy yo, que estoy viendo gigantes donde hay solamente molinos.
EL SUEÑO IMPOSIBLE
Paloma San Basilio

Soñar, lo imposible soñar

Vencer, al invito rival

Sufrir, el dolor insufrible

Morir por un noble ideal

Saber enmendar el error

Amar con pureza y bondad

Creer en un sueño imposible

Con fe una estrella alcanzar

Ese es mi afán

Lo he de lograr

No importa el esfuerzo

No importa el lugar

Saldré a combatir

Y mi lema será

Defender la virtud aunque deba

el infierno pisar

Porque se q si logro ser fiel

Tan noble ideal

dormirá mi alma en paz al

llegar El instante final

Luchar por un mundo mejor

Perseguir lo mejor q hay en ti

Llegar donde nadie ha llegado

Y soñar, lo imposible soñar.


EL MOSAICO DE HOY


6 comentarios:

César Bardés dijo...

Bonita polémica de AndrÉS Trapiello. A ver, yo creo que esto que han hecho es tirar por la calle de en medio. Me explico y a ver si me explico bien, que diría mi amigo Pepe Mota.
Mucha gente (pero mucha) dice que se ha leído el Quijote. Eso es más falso que un billete de doce euros pero lo dicen. Yo lo he leído dos veces (por presumir que no quede) y, efectivamente, como bien dices, Dex, hay un placer intrínseco en ese esfuerzo por entender lo que cuenta. Hasta ahí todo claro.
De un tiempo a esta parte, en los bastiones de la enseñanza, se ha renunciado de forma bastante palpable a obligar a los niños a leer los clásicos, precisamente porque no lo entienden, se les hace pesado, una tarea ingente, no demasiado llevadera (habida cuenta de que no solo tienen la asignatura de Literatura que cada vez va más decreciendo en contenidos para dar más preponderancia a la Lengua y de que es razón y grande el hecho de que muchos padres han presionado a los docentes para que les hinchen de deberes) e ingrata. Porque, poniéndonos en la piel de un alumno de estos tiempos, si cogemos el Quijote y al lado les dejamos el diccionario y hacen lo que tienen que hacer (cosa harto difícil) resulta que se tiran días y días leyendo algo que no entienden en la forma y que, de tanto intentar entender la forma, no se quedan con el fondo. En suma, un rollo macabeo.
Así pues, no es de extrañar que muchos profesores, tirando de la escasa libertad de cátedra que se les concede prefieran que el alumnado no conozca los clásicos pero, al menos, se aficionen a leer. Y así pues mandan cositas, digamos, mucho más ligeras y atractivas a primera vista como "El guardián entre el centeno", "Fahrenheit 451", "Drácula" o, incluso, a nuestro amigo editor y maravilloso escritor Lorenzo Silva con alguna de sus aventuras de la pareja Vila-Chamorro.
Sin duda, hay una operación comercial detrás de esto y en eso también doy toda la razón pero el objetivo supongo que está en mandar el Quijote a los chavales y que no se echen para atrás al primer párrafo con lo de "adarga antigua y lanza en astillero" (no saben lo que es adarga, no saben lo que es una lanza en astillero) y se ha bajado el nivel del lenguaje para que, al menos, conozcan la obra máxima de nuestra literatura universal (tanto es así que incluso Goethe decía que "es difícil encontrar en la lengua alemana algo que esté tan extraordinariamente escrito como la obra de Cervantes").
Se intenta conjugar el hecho de conocer una obra universal (y, por lo demás, tremendamente divertida, al menos, para mí) con el hecho de que se enganchen un poco a esta cosita de leer que tanto nos ha dado a los que tenemos por costumbre tener siempre un librito en la mesilla de noche.
A nivel escolar, no tengo nada que reprochar a la iniciativa. Ahora bien, llega el sesudo analista de turno y dice algo así como "en vez de hacer una edición empobreciendo el lenguaje del Quijote y mancillando una obra tan excepcional, lo que debería de hacer la escuela es preparar a los estudiantes en el lenguaje para que pudiesen entender el Quijote en toda su extensión". No le falta razón. Pero ahí la culpa no es del profesor, no es de Andrés Trapiello, ni siquiera es del tipo que se le ocurrió hacer la adaptación. Es culpa de todos estos políticos que han hecho reforma tras reforma y que cada una de ellas ha bajado el nivel de los estudios hasta límites insospechados y, si tenemos algo de memoria, habría que coger cualquier libro de texto de nuestros hijos y comprobar cómo la mayor parte de los contenidos (calculo hasta un 80%) nos fueron impartidos a nosotros uno y dos años antes que a ellos. Por supuesto, a esta máxima hay que poner excepciones como el estudio de una lengua extranjera o la aparición de asignaturas de nuevo cuño y dudosa utilidad.
No sé si me habré explicado con claridad.
Abrazos entre molinos.

CARPET_WALLY dijo...

Pues yo me voy a decantar, que si tengo opinión formada sobre el particular, lo que no quiere decir que sea la correcta.

En principio todo lo que venga de Trapiello me parece que está bien de entrada. Es un tipo serio, un estudioso, un erudito y además escribe muy bien y "Los amigos del crimen perfecto" es una novela muy entretenida y recomendable (un 7 más o menos). Pero como no se trata de hablar del autor sino del concepto también me voy a mojar. Es obvio que la proximidad del 400 aniversario de la muerte de Cervantes venía al pelo y que los diversos actos, conferencias y homenajes a Don Miguel darán muchos motivos para que el populacho con la inercia se vaya a comprar algún librito del manco de Lepanto para estar a la moda. Y hombre pues si hay una edición de la magna obra en un castellano que les sea asequible pues mejor.

Dicho esto, podría parecer que creo que es una operación comercial y no es así, entiendo que puede aprovechar la coyuntura, pero en realidad creo que es una revisión necesaria. En estos tiempos de poca lectura leer el Quijote con el castellano del siglo XVII puede ser la subida al Everest para un lector no avezado, facilitar el acercamiento a un texto tan valioso es imprescindible y muy de agradecer. Para ello es condición indispensable que la puesta al día del texto se haga con el máximo rigor y ahí si que el buen hacer de Trapiello lo garantiza.

No creo que tenga el paralelismo que tu le ves con el cine en blanco y negro coloreado. En el caso del cine, la versión original no dificulta el disfrute de la historia más que a algún inculto enemigo del b/n por razones sin fundamento (por postureo absurdo), el colorearlas no hacía si no empeorar el original (la técnica dejaba mucho que desear) y no aporta nada, no sirve para acercar la película a nadie que realmente estuviera interesado en verla.

Sin embargo, os cuento mi experiencia cercana. A mi hijo, hace un par de meses le pusieron como tarea en literatura la lectura de 8 capítulos de la segunda parte de "El Quijote", en casa tenemos un par de ediciones, la mejor la de la Real Academia que se editó hace unos años (5 ó 6), comentada y con múltiples anotaciones aclaratorias. Mi hijo es un pésimo lector, pero cada página le parecía interminable, tener que ir a "traducir" una de cada 10 palabras era una tarea añadida que ralentizaba la lectura y se la hacía mucho menos interesante. Claro, un lector habitual no necesita tanta consulta, y muchos de los términos "extraños" de la obra están al alcance de muchos de nosotros, pero quizá no seamos muy representativos. El caso es que el loable intento de la profesora de que se acercaran a un libro fundamental se convirtió en el caso de mi hijo en una tarea desagradable que consiguió justo lo contrario a lo pretendido.


sigue...

CARPET_WALLY dijo...

Pongamos por ejemplo algunas de las expresiones que incluye el primer párrafo:
- “…vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor”
Para un lector avezado no es necesario que le describan o aclaren cada objeto, alguno lo conoce de sobra, por ejemplo “rocín” aunque apenas se utilice ahora se identifica claramente con el caballo, y quizá no sea imprescindible que nos aclaren que el “astillero” no es donde se fabrican y reparan los barcos, sino una percha para dejar las armas, ni que la adarga es el escudo de cuero usado en tiempos medievales. Pero reconoceréis que para un jovenzuelo o un lector de poca trayectoria se le complica el pulso.
- “…El resto della concluían sayo de velarte, calzas de velludo para las fiestas con sus pantuflos de lo mismo, los días de entre semana se honraba con su vellori de lo más fino.
Lo mismo, algunos no necesitamos saber el significado de cada palabra que ya nos imaginamos como vestía, pero hay que reconocer la dificultad de algún término.

- “….Frisaba la edad de nuestro hidalgo con los cincuenta años, era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro…”

Pues eso, que frisar por acercarse o enjuto por delgado, no son lo más habitual. Y fijaos que sólo he señalado lo escrito en no más de 7 líneas.

En definitiva, como yo soy de los que piensan que lo que no perjudica beneficia y que no hay daño al original con la medida, no sólo aplaudo la versión modernizada sino que es probable que me acerque a comprarla este finde…y hacer la crónica cortogramera si puede ser.
Por cierto, mañana fiesta nacional, lo mismo aprovecho para pitar algún himno o algo ( que a mí me da igual, las cosas como son), pero espero que lo paséis muy rebien y nos reveamos el lunes.

Abrazos donde no quiero acordarme

CARPET_WALLY dijo...

Donde el lunes fue señalado tornesé en viernes para mejor entender lo que fuese mi deseo expresar.

Y...no estoy del todo de acuerdo con lo de la rebaja de la exigencia escolar, pero esa es otra polémica.

Por cierto, indignado estoy. Ayer fui a una reunión del nuevo instituto de mi hija para el año que viene. Como ya os comenté en alguna ocasión su interés por el arte dramático la había llevado a elegir la opción de bachillerato en artes escenicas, danza y música. Un itinerario más,equivalente a los habituales de ciencias puras, letras, ciencias sociales y artes plásticas. En sólo unos pocos institutos de Madrid se ofrecía la opción elegida pero ella consiguió plaza en uno.

Pero hete aquí que ayer nos informan que en septiembre entra en vigor la reforma promovida por el señor Wert. Consecuencia: La asignatura de Artes escénicas desaparece en el primer curso y sólo se impartirá en segundo. la asignatura técnicas de interpretación desaparece del programa y no se impartirá. Eso si, se establece como asignatura obligatoria para esta opción de bachiller en los 2 años la asignatura Fundamentos del Arte, cuyo programa, el director y a la sazón profesor de arte del instituto, no era capaz de diferenciar del de Historia del Arte que es una de las posibles optativas de ambos cursos.
Y aun mi hija ha tenido suerte porque la asignatura Artes escénicas es obligatoria en segundo (distinción importante porque establece el número de horas semanales que se imparte, en este caso 4), pero aquellos que buscasen este itinerario por el gsuto por la música o la danza se encuentran que cualquier estudio musical se reducirá a asignaturas optativas ( 2 horas semanales y gracias). Así podrán formarse adecuadamente en Lenguaje musical, Historia de la musica, Teoria y practica instrumental...Y por supuesto la danza queda fuera de los planes de estudios.

Muchos pueden pensar que lo de subvencionar mariconadas (eso lo he llegado a oir) no tiene sentido y que lo que deben hacer los crios es estudiar algo con fundamento y si los papás quieren pagar los hobbies de los crios que lo hagan en una academia. Pues tal vez no le falte razón, pero en realidad pienso que así nos va. de hecho seguro que lso que así piensan se alegrarán de que Filosofia haya dejado de ser asignatura obligatoria en Segundo de bachiller...y como no hay selectividad pues no hay problema.

Así somos y asi estamos.

Abrazos caidos

César Bardés dijo...

En algo sí estamos de acuerdo y es en la enorme incoherencia y reprochable utilidad de la reforma Wert. Un desaguisado propio de algún pedagogo suelto (uno de las figuras que más han tenido que ver en las reformas educativas) que ha dispuesto, sin ir más lejos, que a mi hijo la reforma le pille en tercero de secundario y no en segundo que es lo que hará el año que viene. De momento, la cosa ya empieza muy mal porque está previsto que en tercero se le imparta el segundo año de Física y Química sin haber caído en la cuenta de que los alumnos procedentes de segundo que no han pillado la reforma en ese año...no han dado Física y Química. Total, que mi hijo se tendrá que enganchar a la Física y Química como si supiera algo y no va a tener ni idea de nada. Parece ser que los colegios (iniciativa propia de los colegios y no de las instancias oficiales) repartirán un dossier al finalizar segundo con los conocimientos mínimos de Física y Química que necesitarán los alumnos para poder seguir las clases correspondientes la Física y Química de segundo año sin poner cara de póquer.
En cuanta al nivel de exigencia, Carpet. Matizo la aclaración. La exigencia viene dada también por los profesores que tocan en suerte, cierto. Y por el colegio en cuestión. Mi hijo, este año, en Matemáticas aún está dando el eje de abscisas y ordenadas...cosa que yo recuerdo haber dado en quinto de básica. Es a eso a lo que me refiero. El profesor de Ciencias Sociales ha obviado cualquier referencia que el libro (en un temario aprobado por el Ministerio de Educación) hace a cosas como "Las culturas prerrománicas en la Comunidad de Madrid", "El Neolítico madrileño" o "La influencia de la cultura griega en la Comunidad de Madrid" (tócate las pelotas). Evidentemente, con buen juicio, ha preferido hablarles de Grecia, de Roma y de la Prehistoria a nivel general y no perder tiempo en cosas que, a mi modesto entender, no tienen demasiado sentido pero que estoy seguro que muchos otros profesores sí imparten.

César Bardés dijo...

En séptimo de básica, equivalente al primero de secundaria de nuestros hijos, yo ya había leído unos cuantos libros. Mi hijo no ha leído ni uno. La asignatura de Lengua va encaminada a repetir, año tras año durante los cuatro cursos de secundaria, al análisis sintáctico de las frases (algo que tú y yo sabemos que va a utilizar día sí y día también) y que nosotros liquidamos en un año, a lo sumo dos. Ese mismo año, teníamos un dominio geográfico que ahora no tienen (pregunta la capital de Uruguay a los niños de primero de secundaria, a ver qué te responden). Diez asignaturas en primero de Secundaria es una barbaridad, un sinsentido, sobre todo porque va en detrimento de asignaturas troncales. En séptimo de básica, y lo digo porque me acuerdo, dominábamos ya bastantes conceptos de álgebra llegando incluso a tocar la ecuación de segundo grado. Mi hijo se ha quedado en los monomios. La organización de los itinerarios de Bachillerato es un auténtico desastre reforma tras reforma (para muestra tu propio botón). La música está desaparecida este año (aunque para nada estoy de acuerdo en cómo se nos impartió música a nosotros). En séptimo, amigo Carpet, teníamos dibujo técnico. No lo tienen ni en pintura, nunca mejor dicho, porque se limitan a hacer dibujos en láminas con ceras para el dominio de las sombras (yo recuerdo perfectamente los interminables quebraderos de cabeza que me supuso eso en quinto de básica, tanto es así que hubo un dibujo que se me resistía una y otra vez, en concreto un cilindro que había que colorear de azul siendo especialmente cuidadoso con las sombras, lo entregué el último día de clase porque si no, me suspendían y lo aprobé con un cinco raspadito, mi habilidad con el dibujo es legendaria). No hay ejercicios de redacción y, por tanto, la expresión escrita se limita a contestar los ejercicios derivados de un texto de base que viene en el mismo libro (yo entregaba redacciones ya en cuarto, ahí sí, con sobresaliente cum laude). Y así podría seguir citándote ejemplos. Me puedes decir que lo que hacen ahora es más cabal y todo lo que tú quieras...pero no que es más exigente. Y ya sabes que sé bastante de lo que hablo.
De todas formas, tienes razón, esto es una discusión bizantina. Aún así, desde hace muchos, muchos años sigo defendiendo un pacto nacional de Educación porque no es admisible y es propio de un país cuartomundista el que un alumno tenga que hacer todo su periplo académico estudiando hasta con cuatro reformas educativas. Eso ni es serio, ni tiene sentido y es lo que, con más evidencia, descubre la vocación de servicio público de nuestros admirados políticos.
Contestación a una pregunta de examen de Ciencias Naturales:
¿Qué es un cometa?
Un cometa es un planeta que, visto con el telescopio, tiene forma de esperma.
Esto es solo una anécdota.
Abrazos anecdóticos.