miércoles, 24 de junio de 2015

Gus mornins, 24/06/15

Guuud mornins, cinéfilos:
 
Miércoles 24 de junio. Lo prometido es deuda, así que hoy toca empezar el gus como toca. Y no, tampoco me ha molado nunca “Braveheart”, así que complaceré gustoso la encubierta petición del oyente.
 
 
 
Todo sea por homenajear a un grande como James Horner. Épico casi siempre (me gusta lo que hizo en “Troya”), y romántico e intimista cuando la situación lo requería. Ganó dos Oscars por el apartado musical de una leyenda como “Titanic”, por su score y su canción (ni Cameron ni la Celine estaban muy convencidos de que aquel tema pudiese llegar a triunfar y mira tú). Nos dejó demasiado pronto con 61 años, pero al menos dicen que murió haciendo lo que más le gustaba en esta vida, volar. Descanse en paz.
 
También ayer nos dejó Marujita, esta vez por pura ley de vida. Ya que esto es un altar dedicado al cine, vaya también nuestro homenaje y nuestro respeto.
 
Hoy lo que toca también es felicitar a los Juanes y a los Juanitos. Pero también a las Juanas y las Juanitas. Hoy de ello, vamos a fijarnos especialmente en ellas. Que ha habido muchas y algunas muy queridas. La Crawford, la Woodward, la Baez, o la Simmons.  Ya desde la ficción, aquí también recordamos a todas las Juanitas que en el cine han sido, propietarias de las cantinas de turno en las películas que se desarrollaban al otro lado del Rio Grande. Nos acordamos también de Juanita de Córdoba, inolvidable personaje que protagonizó uno de los fotogramas más impactantes de la carrera del tito Alfred, perteneciente a una de sus pelis más injustamente poco destacadas (con un final algo fallido en mi humilde opinión). Y a caballo entre la historia y la ficción, aquí tenemos a la brava Juana de Orleans, una muchacha de arcos tomar. En la pantalla tuvo el rostro de Ingrid Bergman o Milla Jovovich, pero lo cierto es que en el primer caso por defecto y en el segundo por exceso, el cine no hizo justicia con la figura de esta chica. En música, estos chicos le dedicaron una canción y tuvieron algo más de éxito.
 
JEANNE OF ARC
OMD
 
If joan of arc
Had a heart
Would she give it as a gift


To such as me
Who longs to see
How an angel ought to be

Her dream's to give
Her heart away
Like an orphan on a wave


She cared so much
She offered up
Her body to the grave
 
JUANA DE ARCO
OMD
 
Si Juana de Arco tuviese un corazón
 ¿Lo entregaría como un regalo?
A alguien como yo
que desea ver
a alguien tan angelical

Su sueño era  dar su corazón
lejos como un huérfano en una ola
Le importaba tanto
que ofreció su cuerpo a la tumba
 
 
 
EL MOSAICO DE HOY
 
 

2 comentarios:

CARPET_WALLY dijo...

Pues si, no cabe duda de que Horner era un grande. A mi también me gusta mucho la banda sonora de "Apolo 13" y también la "Titanic" aunque de tanto oir la cancioncita de marras se haya vuelto algo repelente, pero la cosa de que la música esté perfectamente insertada en la película y lo que cuenta es algo que a mi me parece mágico y en Horner lo consiguió muchas veces, y en la del barquito que se va a pique también. Hay otra banda sonora de Horner también bastante melosa (como al peli, por otra parte) que a mi me gusta mucho escuchar, la de "Leyendas de Pasión".

Casualmente y al hilo de la importancia de la música en las películas, el otro día pillé en televisión (en una cadena de esas que de vez en cuando da alegrias TCM o algo así) una película documental de una charla conferencia coloquio de Steven Spielberg y John Williams ante un grupo de estudiantes de arte y cine ( menudo privilegio, ¿os imaginais?). Una pequeña maravilla. Hablaban sobre todo de su colaboración, 40 años ya. También de otras pelis y la importancia de la música, pero sobre todo de las suyas incluyendo en la charla la proyección de algunas escenas y comentando como y porque se incluyó determinada banda sonora, etc.
Muy interesante tanto para conocer temas algo más técnico como para entender muchas cosas que no percibes cuando sólo asistes como espectador a la película. también contaron varias anecdotas como a dificultad de incluir el tema principal de Indiana Jones en "Indiana Jones y el tenmplo maldito", la película era tan oscura que no había ningún hueco donde colocarla y al final lo lograron colar en la escena de las vagonetas. Incluso Spielberg comentó que en esa película habbía una música que le parecía maravillosa ( la tarareó incluso) una escena en principio trivial, cuando willie está subida a lomos del elefante y le echa colonia al animal para disimular el olor.

Contaron también otra anecdota que probablemente conozcais pero yo no. Williams compone la música una vez que ya ha visto la película montada, no empieza a trabajar sobre guión o escenas parciales. En el caso de "La lista de Schindler" asistió como siempre al montaje inicial de todo el largometraje para empezar a trabajar como siempre con el resultado final. Al terminar la película en ve zde irse a su estudio a componer como siempre, necesitaba dar un paseo para despejarse, algo poco habitual, cuando regresó se fue directamente a ver al tio Steven y le dijo: "Creo que para esta película necesitas un compositor mejor que yo" y Spielberg le contestó : "Ya lo sé. peor están todos muertos". A Williams le parecía muy complicado componer algo para una película así, no obstante comentaba Spielberg que unos días más tarde fueron Kate Capshaw y él a casa de Willimas y Steven le preguntó si había compuesto algo, el compositor dijo que ya había preparado algo y se sentó al piano a tocar el tema principal, el matrimonio Spielberg no pudo reprimir las lágrimas. En realidad es uno de los temas más bellos que yo recuerdo.

En definitiva, que me enrrollo mucho, si podéis pillar el documental no os lo perdais.

Ays Marujita, la noche la confundió mucho.

Y felicitades a tos los juanes, juanas, joannas, joans y Johnes...que no serán muchos, tres o cuatro.

Abrazos contando

César Bardés dijo...

Lo de Williams y Spielberg es algo mágico, una de esas asociaciones únicas en la historia del cine. En las pasadas Navidades fui al Teatro de la Zarzuela a ver un concierto especial dedicado a John Williams por parte de una orquesta sinfónica y un joven compositor español a la batuta. Fue muy mágico también porque proyectaron escenas de las películas que tocaban en ese momento y se veía la técnica que empleaban los compositores de las películas para cuadrar con la imagen a través de un monitor que el director tenía delante programado para marcar el inicio del compás sincronizando con las imágenes, muy curioso.
El caso es que pusieron partes de ese documental del que hablas, Carpet, y también dijeron una cosa muy curiosa y fue la reacción de Steven Spielberg cuando John Williams le mostró el tema de "Tiburón". LA verdad es que Williams estaba un poco perdido con respecto a qué tema colocar a la bestia y le dijo a Spielberg que se sentara. Él se puso al piano y tocó solo las dos primeras notas "pan-pan". Y paró. Steven Spielberg dijo: "¿Ya está? Eso es todo" y Williams contestó: "ESpera". Volvió a tocar las notas: "pan-pan" y esperando un poco menos "pan-pan" y luego ya empezó "pan-pan-pan-pan-pan"...Spielberg se quedó con la boca abierta. Williams había captado a la perfección el movimiento aleteante del cuerpo del tiburón nadando en las profundidades. Ahí supo que estaba ante el mejor compositor posible para sus historias.
Por cierto, Williams ha estado muy ocupado este año reorquestando y componiendo la banda sonora del Episodio VII de Star Wars así que Spielberg ha tenido que hacer "El puente de los espías" con Thomas Newman. Tampoco esta nada mal.
Dex, gracias por la inclusión de Apolo 13 en el gus. No me digáis que no es de lo mejorcito que ha hecho Horner en su vida. Por otro lado, ese fotograma de la muerte de Juanita de Córdoba en "Topaz" siempre me ha impresionado, qué belleza en la muerte, qué pasada y eso que es una de las películas más fallidas del maestro. El final, sin duda, está cerrado en falso y mal. Ya dijo él que tenía dificultades para encontrar un final a la historia y se les ocurrió lo del suicidio de Piccoli pero ni siquiera tenían a Piccoli para poder rodarlo porque ya estaba en otro rodaje así que se ve una figura metiéndose en el portal de la casa de Piccoli y resulta que, en realidad, es Noiret en uno de los descartes que se hicieron de cuando entra en la casa de Piccoli, luego foto-fija (se nota mucho) y el ruido del disparo. Fin de la película y se pasa a los créditos con los tanques rusos. Un final muy poco digno. Yo creo, en todo caso, que a excepción de la muerte de Juanita de Córdoba y de la escena en la que el negro florista se mete en el hotel de los cubanos, la película no está nada indicada para el tío Alfred que empezó a ver tristemente que los tiempos cambiaban también para él.
Seguimos pendientes de tu "Feria del Libro", Carpet. Ambos sois genios que no merecemos en estas páginas.
Abrazos impresionados.