lunes, 16 de febrero de 2015

GOOD MORNING 16-02-15

Gus mornis cinéfilos

Vaya, vaya, es gripe o es tenuación, pero un día tras otros y ya van muchos, Dex no aparece por aquí y eso me entristece. Vamos que ha pasado el día de los enamorados y el maño no nos ha dicho que nos quiere ni nada. Ni un regalito, ni unas flores para poner en un jarrón a que se marchiten. Ni una medallita grabada, ni pendientes de perlas, ni una cena romántica. Nada. Claro que es posible que esté en pleno carnaval disfrazado de trillón y opte como hacíais muchos por no decir ni Mul. O como Albanta, haya decidido ponerle ojitos a algún operario polaco y dejar de mirarnos.  En fin, sigamos supliendo con ánuimos renovados y esperemos que lo suyo sea la crisis de los 40 (¿ya tiene 40 el eternamente joven maño?) y que olvide sus escarceos y regrese a casa antes de Navidul.

Y en eso estamos en pleno carnaval, juerga y carnestolendas, la época en que nadie somos quienes somos, o justo al revés nos disfrazamos de nosotros mismos para que nadie nos reconozca. Máscaras que caen y momentos para amores ocultos, el placer morboso de besar a quien no sabes si conoces. Aunque eso era antes, que ahora la gente se disfraza y manda un selfie por wasap y ya todo el mundo sabe que la gata que está tan buena es la prima de tu mujer, como ella y el resto de la fiesta sabe que tu vas de Jack Sparrow porque tu mujer ha mandado una foto cuando estbas poniendote rimmel que estabas muy gracioso. Así que si hay morreo, que no lo habrá, es con plena consciencia de con quien te lo haces y eso ha disminuido la emoción.

Y dentro del carnaval, una de las cosas más populares (y no van con segundas intenciones políticas) es el pregón. No confundir con el pre-gol, que eso los mal intencionados dirán que es un fuera de juego no pitado al real Madrid antes de una asistencia para que marque Benzemá. El pregón es un discurso que alguna celebridad dirige a las masas enfebrecidas y que les anima para que se lo pasen muy bien durante las fiestas. Bueno eso era antes, ahora la celebridad no siempre lo es tanto y en muchas ocasiones es un favorcito o una gracieta que se le concede a un amiguetre que anda en horas bajas para que retome el favor popular. Tampoco las masas lo son tanto, que apenas se congregan algunos ociosos para escuchar el discursito. De la misma forma, el pregón que antaño tenía la función de que la autoridad leyera a la población las normas que habían de regir la fiesta colectiva e indicar donde y cuando se celebrarían los distintos actos y cuales eran las recomendaciones y prohibiciones, ha dejado de tener esa dimensión formativa e informativa. Ahora se trata de que el pregonero, la celebridad contratada, unos durillos, suelte una charlita con mayor o menor gracia salpicada con un par de chistes  y termine diciendo ¡¡¡ Viva el carnaval !!!. Que eso suele tener mucho éxito según parece. Pero la cosa es que ha calado y se sigue haciendo e incluso se ha extendido a otras festividades, como las fiestas locales y a este paso hasta el inicio de la campaña de rebajas de El Corte Inglés.

No obstante y como nosotros los cortogrameros semos asín, por unas rupias me he hecho cargo del pregón tardio de esta semana carnavelera del Gus. Lease como gritando y con soniquete pregonil

Trillones y trillonas. ¡¡¡Viva el carnaval!!! (el resto serían las normas fiesteras pero ya sabéis que en este sitio tan singular siempre hemos carecido de ellas).

Bueno de todo esto sabía mucho esta mujer que vivía siempre de carnaval endulzando todo el tiempo.

CELIA CRUZ - LA VIDA ES UN CARNAVAL



MOSAICO:

Uno de los pregoneros más recordados es este, que tenía que lidiar con un alcalde contigente, con la Guardia Civil que ganaba siempre las elecciones, con unós invasores, con un borracho que se duplicaba y unos americanos que observaban, y además había que tener mucho cuidado con plagiar a Faulkner. Aquello era un sin Dios.

2 comentarios:

César Bardés dijo...

Extraña ausencia la de Dex, vive Dios, voto a bríos y a cualquier gilipollas que se presente.
En otro orden de cosas, el carnaval...esa fiesta...
Sí, amigos, porque aquí donde me véis, con este cuerpecito salchichón y esta cara de palomino atontado yo estuve en el Carnaval de Río. Con dos...
No voy a contar nada de mis experiencias salvo que aquella noche nos robaron. Así es cómo se vive en ese país que es envidia de muchos.
Por otro lado...el carnaval...esa fiesta...
Claro, uno viene del Carnaval de Río y resulta que ve el de Madrid y es como si un grupito de amigos fumetas se pusieran los primeros trapitos que ven en casa, dicen que van disfrazados y luego ponen cara de que sí, de que aquello es muy divertido, de que viva la juerga y la gente del Pisuerga...y a mí no deja de parecerme una reunión de fumetas que se han puesto unos trapitos y que fingen que se lo pasan muy bien cuando en realidad pasan bastante frío y no es una juerga colombina ni mucho menos.
"manhâ...qué bonita manhâ..."
Carnaval...
Abrazos diciendo adiós a la carne (etimológico me he puesto, rediós).

INDI dijo...

Os recomiendo que algún lunes de carnaval vayáis a Tolosa. Digamos que es un carnaval diferente, popular, donde te lo pasas genial, no hay grandes carrozas ni espectaculares coreografías, pero todo el mundo participa en la fiesta y se crea un ambiente muy bueno. Un carnaval de pueblo, pero de los auténticos.
El bueno de Dex se ha disfrazado de hombre invisible; esperemos que vuelva pronto.