miércoles, 20 de enero de 2016

Gus mornins, 20/01/16

Guuud mornins, cinéfilos.

Miércoles 20 de enero: Seguimos en este aciago comienzo de año despidiendo a personalidades y a buena gente que en algún momento nos hicieron la vida algo más feliz y agradable. Hoy decimos adiós al maestro italiano Ettore Scola que nos dejó ayer en Roma a la edad de 84 años. Llevaba haciendo cine y regalándonos películas desde hace más de cincuenta años, pero hablar de Scola es hablar de cine italiano de toda la vida. Hablar de cine italiano es hablar de neorrealismo o del surrealismo felliniano, pero Scola supo añadir a su obra ese ingrediente tan típicamente mediterráneo como es el sentimiento.

Se puede ver en obras como “La terraza”, “La sala de baile”, “La familia” y en esa obra maestra absoluta llamada “Una jornada particular”. Junto a dos auténticos monstruos de la interpretación como eran Lemmon y Mastroiani en “Macarrones”. Fue cronista de su tiempo y así lo plasmó en documentales como “Gente de Roma” o “Qué suerte llamarse Federico”. Tuvo tiempo para el cine histórico y nos dejó piezas espectaculares como “La noche de Varennes”. Se rio de todo y de todos en esa maravilla absoluta llamada “Brutos, feos, malos”, un esperpento casi valleinclanesco. Y dejó en fin terreno abonado para los jóvenes que llegaron después. No se puede entender por ejemplo a Tornatore sin Scola (“Splendor” fue su particular carta de amor al cine y su particular “cinema paradiso” con los inolvidables Troisi y Marcello).

Sentimiento que no sentimentalismo. Y memoria, porque rodar, al igual que escribir, es no olvidar. No le olvidaremos, maestro. Descanse en paz, y gracias por todo. Hoy es una jornada particularmente triste, vacía.

CITTA VUOTA
Mina

Le strade piene, la folla intorno a me
mi parla e ride e nulla sa di te
io vedo intorno a me chi passa e va 
ma so che la città
vuota mi sembrerà se non ci sei tu

C'è chi ogni sera mi vuole accanto a sé
ma non m'importa se i suoi baci mi darà
io penso sempre a te, soltanto a te
e so che la città vuota mi sembrerà se non torni tu,
come puoi tu vivere ancor solo senza me
non senti tu che non finì il nostro amor.

Le strade vuote, deserte sempre più
leggo il tuo nome ovunque intorno a me
torna da me amor e non sarà più vuota la città
ed io vivrò con te tutti i miei giorni
tutti i miei giorni, tutti i miei giorni

CIUDAD VACÍA
Mina

Las calles llenas, la gente a mí alrededor
Me habla, ríe, y nada sabe de ti
Yo veo a mi lado a quienes van y vienen
Pero sé que la ciudad
Me parecerá vacía si no vuelves
Hay quien me quiere a mi lado cada noche
Pero no me importan sus besos.
Sólo pienso en ti, sólo en ti
Y sé que la ciudad sin ti
Me parecerá vacía.
¿Cómo puedes seguir viviendo sin mí?
¿No sientes que se acabó nuestro amor?
Las calles vacías, desiertas sin ti
Leo tu nombre por todas partes en torno a mí
Vuelve conmigo, amor, y la ciudad no estará vacía.
Y yo viviré contigo todos los días

Todos mis días, todos mis días.


EL MOSAICO DE HOY


2 comentarios:

César Bardés dijo...

Gran pérdida la de Ettore Scola, se nos va uno de los clásicos del cine italiano y europeo, un hombre de cine que amaba el cine y que sabía dirigir especialmente a los intérpretes que trabajaban con él arrancándoles lo mejor de sí mismos. Siempre he creído que una película como "Ojos negros" tampoco existiría sin Scola y que, desde luego, Marcello y Sophia no hubieran sido nada sin él. En todo caso, parece que el año ha venido con la guadaña y se nos están yendo a puñados. Esperemos que pare.
Abrazos scolares.

CARPET_WALLY dijo...

No recuerdo haber visto muchas películas de Scola, de las que señalas sólo tengo recuerdos de "la familia" y por supuesto de esa obra maestra llena de sentimiento y sensibilidad (a mi hay escenas que me conmueven hasta el fondo) como es "Una jornada particular" con además mi Loren preferida, absolutamente atractiva en su versión doméstica más allá de opulencias, de adornos o de momentos desgarradores, la belleza cotidiana, el ama de casa tremendamente atractiva a la que nadie ve. Supongo que es algo inspradora, sin llegar al plagio, de "Los puentes de Madison", a mi me resulta inevitable ver a la Francesca de Meryl Streep y no recordar a la Loren y el fin de semana de Kincaid en Madison County se concentra en un día entre Marcello y Sofia. Es cierto que no cuentan lo mismo, ni el objetivo final tampoco se parecen, pero el punto de partida es muy similar. Adios maestro Etore.

Las cosas de la inspiración que al final parecen plagio. Estoy de acuerdo con que "Hotel California" (buenisima versión acustica, gracias Lobo) es mucho más potente y redonda que la de Jehtro, ya dije que nunca hubo denuncia pública ni legal y eso dice mucho de Anderson y los suyos, porque lo habitual es intentar sacar tajada del éxito comercial de la versión mejorada, nadie acusa de plagio por una canción (o libro o película o lo que sea) peor que la original. No tendría sentido.

¿Ya podemos hablar?

Abrazos impacientes