martes, 19 de mayo de 2015

Gus mornins, 20/0/15

Guuuud mornins, cinéfilos.

Miércoles 20 de mayo. A ver, que os veo muy puestos en festivales, en los eurovisivos e incluso en los de fin de curso de los high schools americanos de los 50. No nos olvidamos de Cannes, claro, donde Pixar ha vuelto a sorprender presentando una nueva maravilla llamada “In and out” que aquí en España va a traducirse totalmente del revés (será que lo de in and out les recuerda a una porno y nos hemos vuelto muy puritanos), donde a unas señoras se les niega la entrada a una sesión por llevar zapato plano y no tacón- leches, que no me sabéis ir con el debido glamour.
Pues nada, como os veo muy festeros, y nos dicen que hay que santificar las fiestas, vamos a procurar que la fiesta no termine que cantaba Paloma allá por Eurovisión 85. Fiestas de cine ha habido muchas, a 2,90 euros la entrada y más, pero si de repasar saraos cinematográficos se trata aquí ha habido mogollón. Hasta del chivo las ha habido. Vamos a repasar alguna de las fiestas más sonadas del cine en uno de nuestros habituales top ten cinematográfico. Hoy, cinéfilos, nos vamos de juerga

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10- Fiestas sociales.  DESAYUNO CON DIAMANTES- Blake Edwards-1961. Desde luego, era casi una obligación ver una película de Blake Edwards con una copa en la mano. Al final te entraba sed de ver a tanta gente viviendo. Los saraos que se montaban en el piso de Holly Golightly eran de órdago a la grande para desesperación del Sr. Yuniosi. Las resacas eran también históricas, naturalmente.


9- Fiestas en el trabajo. EL LOBO DE WALL STREET- Martin Scorsese, 2014. Para quien no existía ni resacas ni lunes por la mañana era para el equipo de la ofi de Leo DiCaprio antes de hacerse fofisano. Prostitutas, malabaristas, majorettes, dianas, enanos, un no parar. Ríete tú de los de la Púnica o de Imelsa. Un año antes, por cierto, Leito ya se había destacado como un perfecto organizador de fiestas sociales como “El gran Gatsby” (Bazz Lhurman 2013).


8- Fiestas de cumpleaños. THE GAME- David Fincher-1997. El pobre Sean Penn se las veía negro para prepararle una  a su hermanito ricachón y comprarle el regalo adecuado. Yo es que siempre regalo libros o dvds y así no me complico la vida.



7-Fiestas de disfraces- BELLE EPOQUE – Fernando Trueba, 1992. Nuestro estrábico de oro homenajeó a su “dios” Wilder en esta divertida fiesta de disfraces y un gag memorable entre Jorge y Ariadna.  La gente también se disfraza en los carnavales, tal como pudimos ver en “Rio” (Carlos Saldanha, 2011). Otra variante es el baile de máscaras que vimos por ejemplo en “Shakespeare in love” ( John Madden, 1998), pero mucho más sosa, ande va a parar.


6- Despedidas de soltero-  DESPEDIDA DE SOLTERO- Neal Israel, 1984. Un jovencito Tom Hanks inaguró todo un subgénero cinematográfico que ha llegado hasta hoy con la saga “Resacón” con Bradley, el amigo de Cristiano.



5- Fiestas universitarias- DESMADRE A LA AMERICANA-John Landis, 1978. Y hablando de subgéneros cinematográficos, menudo filón abrieron los Delta y los Omega. Aquellas juergas universitarias han llegado hasta nuestros días también pero las gamberradas por el camino se hicieron mucho más escatológicas.


4 Comilonas- EL FESTIN DE BABETTE –Gabriel Axel, 1987. No hay fiesta que se precie sin un buen comercio y un buen bebercio naturalmente. Hay películas que se han encargado de mostrarnos cómo se prepara una fiesta y aunque así de entrada el argumento pinta pelín coñazo, lo cierto es que se han hecho grandes cosas como “Vatel” (Roland Joffe, 2000) o “Las horas” (Stephen Daldry, 2002). Y eso por no hablar la que liaban Ugo, Marcello y Philipe en “La gran comilona” (Marco Ferreri, 1973), llevando a la práctica la máxima del pobre, reventar antes que sobre.


3 Nocheviejas “EL APARTAMENTO” –Billy Wilder, 1960. Pasar de un año a otro bien merece una buena juerga, aunque al día siguiente no te acuerdes de nada. Lo hemos visto en infinidad de películas como en “Memorias de África” (Sidyney Pollack, 1986) o “La quimera del oro” (Charles Chaplin, 1925). “El Apartamento” terminaba en una Nochevieja gloriosa para la Srta Kubelik que por fin se dio cuenta de que el tontainas de su jefe no sería nunca capaz de hacerla feliz y para CC.Baxter que por fin pudo terminar su partida de cartas con la mentada. La Nochebuena había sido muy dura para él, en la fiesta del trabajo se enteró de lo de la ascensorista. Al menos luego ligó con la señora del perrito cuyo marido estaba prisionero de Castro. Os acordáis?
-Señora: ¿Dónde vamos, a tu casa o a la mía?
-CC: A la mía, total, allì va todo el mundo.


2.Bodas EL CAZADOR (Michael Chimino, 1978). Mucha gente se empeña en decir que es el día más feliz de tu vida, desde luego estos tipos se lo pasaron estupendo, sería porque en unos días se veían en plena selva vietnamita matando charlis. El género de las bodas y los banquetes es tan viejo casi como el mismo cine (alguno de los típicos tartazos del slapstick povendrían de una tarta nupcial fijo). Últimamente el subgénero ha derivado también hacia la gamberrada escatológica , “American Pie”, “La boda de mi mejor amiga” y el añadido patrio de “3 bodas de más”. No nos olvidemos asimismo de banquetes que han acabado como el rosario de la aurora como el de “Rec3” o el que se ve en el último de los “Relatos salvajes”.


1. La madre de todas las fiestas “El guateque”, Blake Edwards, 1968. Terminamos como hemos empezado, con Mr Blake. Mira que he estado yo en fiestas, pero ninguna tan divertida como esta. Cuentan que los Coen se llevan un libro cada vez que los invitan a un sarao por si se aburren y tienen que ponerse a leer en un rincón. Con Peter Sellers no creo que les hiciera falta lectura. Namasté, cinéfilos. ¿Dónde está vuestra fiesta?



FIESTA DE LOS MANIQUIES
Golpes Bajos

Rígidos los cuerpos 
los maniquíes bailan. 
Con el rojo de sus labios 
y el brillar de su cabello. 
Miradas de cristal 
bajo el saxo envueltas. 
Perfecciones en los rizos 
sus gargantas secas. 
Fiesta de los maniquíes, 
no los toques, por 
favor... 
(Bis) 

Mi pequeña dama 
dime cómo te encuentras, 
acaso decepcionada 
de verme muerto en la escena. 
Yo quiero ser el guardián 
de esas noches sin estrellas. 
No demores tu tardanza 
que te esperan, cenicienta. 

Fiesta de los maniquíes, 
no los toques, por favor... 
(Bis)




EL MOSAICO DE HOY



6 comentarios:

César Bardés dijo...

Pues iba a decir yo que lo del final de "El apartamento" es un final medio feliz pero como diréis que estoy equivocado, no diré nada. Así, que hala, felicito al transversalero-jefe con su monográfico de fiestas. Eso sí, no sin antes corregirle y decirle que la película de la Píxar a la que se refiere no es "In and out", que esa ya la tuvimos dirigida por Frank Oz y con Kevin Kline y Tom Selleck saliendo del armario, sino "Inside out" que aquí se traducirá "Del revés" que, más o menos, es lo que les pasa a todos los adolescentes, que es de lo que va la película.
Fiestas, fiestas, vaya cosa, como si nunca hubiérais estado en algo tan desencantado como en "El topo".
Abrazos toporíferos.

dexter zgz dijo...

Gracias por la corrección pixariana. Es lo que tiene escribir deprisa y corriendo.

En lo que de nuevo tengo que discrepar contigo es en lo de "El apartamento". Aparte que me parece una película super machista. Las mujeres solo pueden aspirar a ser secretarias o ascensoristas. No hay ninguna jefa de planta que le pida la llave a CC. Lo de "ninguna mujer debería ponerse rimmel si sale con un casado" es un comentario sexista a más no poder (y homófobo, qué pasa con los que nos gusta ponernos guapos para tener una aventurilla, eh). Y para colmo la McLaine solo liga con CC cuando se pone escote.

Calla y reparte, anda.

CARPET_WALLY dijo...

Bueno, bueno, que gran transversal.

Pues animemonos a continuarlo, que a nosotros lo que nos gusta como a Pocholo es la ¡¡¡Fiestaaaaa!!!.

Señalabas las fiestas universitarias en plan desparrame pero habría que recordar las muy americanas fiestas de graduación juveniles que tan buenos ratos nos han hecho pasar, esas en que el muchacho iba a buscar a la chica que bajaba la escalera con su vestido de domingo y la sonrisa bobalicona de los padres despedían a la pareja pensando que aquello era el principio de algo más que una buena amistad...bueno, no en todas, a veces era el propio hijo quien llevaba a la fiesta a su madre, como Marty Mcfly en "Regreso al futuro" o era la madre de la chica quien no sonreía demasiado, tal vez pensando que auqello acabaría como el rosario de la aurora, como sucedía en "Carrie".

Otras fiestas muy cinematográficas que tampoco has mencionado eran las de postín. Las fiestas aristocráticas de uniforme de gala y vestidos con miriñaque, esas en las que el ujier de turno iba nombrando la llegada de los invitados pasando lista en voz alta y para que nadie pudiera decir : "ah, pues ni te vi entrar". La mayoria de ellas tenía dos momentos estelares, el baile que todos conocen a la perfección aunque la coreografia sea complicadisima cuando no absurda, con mil cambios de pareja, aplausitos, reverencias y diversos paseos, pese a ello los protagonistas podrán intercambiar en plena danza puyas, galanteos, coqueterías cuando no propuestas muy carnales. El otro momento inefable es lo de salir a tomar el aire a una terraza maravillosa, algo que no se le ocurrirá a nadie más pese a que tropemil invitados abarroten el salón, así el chico podrá enamorar a la chica sin miradas indiscretas. Hay tantas fiestas de ese tipo que resulta complicado ennumerarlas, para ejemplo una de las más elegantes, "El gatopardo".

Puestas al día existen otras fiestas no menos selectas pero que también exigen pertenecer a la elite. Ya no se baila tanto, pero se bebe mucho más, los corrillos sirven tanto para el coqueteo como para medrar o directamente para humillar a alguno. A alguna de estas fiestas puede que sea dificil entrar, e incluso de algunas resulta casi imposible salir, como sucedía en "El angel exterminador". Y algunas son tan exclusivas porque sus ritos son bastante privados, como la de "Eyes wide Shut".

Hay muchas fiestas más...de hecho el gus es una fiesta perpetua.

Abrazos sin mascara

dexter zgz dijo...

Me olvidé también de mencionar las fiestas patronales. Ah, esas fallas en Sevilla de "Misión Imposible", esos sanfermines en el Cádiz de "Noche y día". Ah, ese Tom Cruise, qué gran conocedor de la cultura española.

Abrazos resacosos

CARPET_WALLY dijo...

Tambien están las fiestas a las que te sumas de manera espontanea sin pertenecer necesariamente al grupo de invitados sólo atraído por la diversión que parece imperar, o porque te sirven para camuflarte mientras persigues a alguien cualquiera que sea el motivo. Lo de "en la fiesta me colé" pero sin Mecano. Como Audrey en "Vacaciones en Roma" o Domhnall Gleeson intentando ligarse a Rachel McAdams en "Cuestión de tiempo" o Allan Rickman y unos amigotes en la fiesta de Navidad de "La jungla de cristal".

Y no podemos olvidar las fiestas familiares, generalmente traumáticas sobre todo las americanas, de esas en las que se regresa a casa como en el anuncio de El almendro, pero no por navidad, sino casi siempre por el día de Acción de Gracias...como Julianne Moore en "Volviendo a casa".

Y no olvidemos que hay una fiesta muy loca en una película muy familiar, la de "Que bello es vivir".

Abrazos con otra copa...de más.

CARPET_WALLY dijo...

Y otras fiestas que no hemos comentado son las que aparecen en las pelis bélicas. Unas de ellas son las fiestas gafes, que son las que suceden cuando el recluta, el soldado o el oficial de turno se encuentra con la chica de sus sueños o en el momento más romántico de su vida con la mujer que le adora y en ese momento le comunican que tiene que partir para el frente, suele conllevar despedida triste y promesas de amor eterno. También están las fiestas descanso del guerrero, en mitad de la peli hay un momento relajado en la que los pobres soldados pueden tener un grado de esparcimiento clásicamente animado por chicas ligeras que logran a duras penas hacerles olvidar las idem del combate. Y luego están las fiestas bufonadas, son aquellas que en ausencia de chicas, los alegres muchachos celebran con bromas generalmente ridículas que son observadas con cierto paternalismo por el oficial de turno, pobrecicos los chicos dejemos que se rían un poco que las están pasando canutas, también se aprovecha para charla comprensiva hacía el deprimido. Una variedad de estas, se suelen celebrar en los campos de concentración o prisioneros, especialmente recordables las de “Traidor en el infierno” y la de “La gran evasión”.

Abrazos con confeti