miércoles, 28 de junio de 2017

EL GUS DE ALBANTA (28-6-17)

La hemos liado parda… (Low a las 04:00 de la madrugada, en el Stonewall Inn, 28 de Junio de 1969)


Cumpliendo con la costumbre de quedar una vez al mes con los miembros que formamos el reducido grupo de cinéfilos de Terra, se habla de trillones y trillones pero en realidad sólo somos cinco Un Lobo, Una fallera, Un maño viajero impenitente, Un vasco que parece gallego, por aquello de la dulzura, Un madrileño ambiguo y yo misma que no sé cómo definirme.

El maño ha propuesto quedar en Stonewall Inn, una taberna inmunda donde se dan cita personajes de dudosa calaña. Es 28 de Junio de 1969, tenía que ser en este año, como no podía ser de otra manera. Hemos sido previamente avisados de la variopinta clientela que frecuenta el garito y animados a mimetizarnos con el ambiente por lo que yo me he puesto un corpiño con pedrería, minifalda de cuero (alguna corbatas son más anchas que mi falda), botas de plástico de color blando que me llegan a la mitad del muslo, una boa de color rosa, peluca estilo garçon del mismo color que la boa, maquillaje como para parar un tren, enormes gafas con cristal color azul y así, para pasar desapercibida me he presentado allí.

En la puerta soy recibida por un portero que mira a través de una mirilla, tras comprobar que por mi indumentaria soy una persona de bien, me deja pasar. Allí pago los 3 $ que se me perjudican como entrada, me obligan a firmar en un libro con mi nombre y apellidos auténticos, ya que es un club privado sólo para adultos, y tras todos estos trámites me facilitan la entrada.
Al entrar me quedo estupefacta, es difícil describir lo que ven mis ojos, entre otras cosas porque allí no se ve un pijo, las paredes son de color negro, hay dos pistas de bailes centrales, no hay agua corriente por lo que los vasos y demás menaje se lavan en un barreño al que se le cambia el agua una vez a la semana, intento recordar las enfermedades contra las que estoy vacunada y me armo de valor y una pajita que agarro con decisión. De los tipos y tipas que bailan al son de Alaska y su “a quién le importa” se podría decir que en el bar de la Guerra de las Galaxias hay gente más normal (por poner algo de cine), maldigo para mis adentros la idea del Maño de citarnos en semejante lodazal y me lanzo a la misión de reconocerlos entre el populacho.

Allí están, si la cliente de la taberna ofrece una imagen dantesca, el aspecto de mi grupo de amigos no le anda a la zaga, Lobo va vestido como el indio de los Villages people (será por aquello de bailando con lobos), Indi se ha puesto un traje como para bailar un Aurresku (estos vascos siempre haciendo patria), Low va vestida de camionera…directamente, el maño lleva un vestido de los años 70 del que me cuesta trabajo calcular su procedencia y lo de Car…lo de Car hace que se me salten las lágrimas sólo de recordarlo, apenas va ataviado con un minúsculo tanga de leopardo que no le llega ni para tapar el famoso caracolillo y, eso sí, unas botas de militar que luce con orgullo y satisfacción, tengo dudas sobre la recuperación de mi libido tras esta espeluznante visión.


Tras los besos y abrazos de turno, nos dedicamos a ponernos al día y a reírnos sin parar con las ocurrencias de cada uno de nosotros..pero a la 1:20 de la madrugada las luces del local se
encienden sin previo aviso, se forma un griterío ensordecedor, por encima del tumulto se oye la voz de un policía que nos informa que se está produciendo una redada.

Pero aquella no es una redada como las de siempre donde la policía se limita a realizar un paripé, cachear a la mayoría de las lesbianas con certero entusiasmo y a dejar a la parroquia tranquila tras su marcha.

Esta vez la clientela es maltratada, golpeada y conducida violentamente a un coche celular que espera a la salida, la gente empieza a rumorear que todo aquello está sucediendo porque los dueños del local se han negado a pagar la “gayola” a la policía y se están vengando.

Low, con su atuendo de camionera empieza a insultar a la policía como una ídem, Indi que se ha traido unas piedras de medio kilo en el bolsillo empieza a arrojarlas contra los agentes, Carpet se quita el tanga y lo empieza a utilizar como tirachinas usando monedas que tira certeramente contra los agentes, El Maño parece haberse vuelto loco y no sé qué grita de que Teruel también existe al tiempo que la emprende a sillazos contra los cuerpos de seguridad, y yo que he visto un fornido agente que me ha guiñado el ojo intento sacar lo único bueno que preveo puede darme la noche que no es otra cosa que un buen revolcón.

El lio que formamos es indescriptible, los clientes del Stonewall Inn envalentonados con nuestra actitud cargan contra la policía, el fragor de la batalla no sólo se circunscribe al interior del local, sino que alcanza la calle toda la calle Christopher y sus aledaños y así pasamos aquella mítica madruga del 28 de mayor de 1969.

En la prensa de los días posteriores se podían leer crónicas como “Había estado en suficientes disturbios como para saber que la diversión había terminado. La policía estaba totalmente humillada. Eso nunca había sucedido antes. Estaban más enfadados que nunca, porque todo el mundo se había amotinado…se suponía que los maricas no se podían rebelar…en el pasado, ningún grupo había obligado a la policía a batirse en retirada, por lo que la furia era enorme. Quiero decir, querían matar.”
“Hordas de manifestantes furiosos los persiguieron (a la policía) por varias manzanas, gritando ¡Cogedlos!”

Y mi preferida aquellas declaraciones de Dex para el telediario

“Mi mayor miedo era ser arrestada. Mi segundo mayor miedo era que mi fotografía estuviera en un periódico o reportaje de televisión…con el vestido de mi Madre”!!!”.


En fin que la liamos tan parda, que al año siguiente la muchedumbre se juntó en las puertas de Stonnewall para conmemorar aquella noche sin sentido y aquello se convirtió en una costumbre que poco a poco ha sabido crear adeptos y que hoy en día se celebra y conmemora por todo el mundo. El sábado, sin ir más lejos, Madrid se vestirá de colorido y la gente saldrá a reivindicar un mundo más acogedor, más justo y más generosos y yo como aquella mítica noche de 1969 estaré allí, ataviada con mi boa y mi peluca rosa sintiendo el orgullo de las personas que somos distintas e iguales a la vez….


Ah….que bueno es dejarse querer por los amigos, aunque sean gente poco recomendable


MOSAICO DE HOY


6 comentarios:

dexter zgz dijo...

"Cuando se celebre el Día del Orgullo del Gilipollas no vamos a caber en la calle" (Arturo Pérez Reverte)

Y mira que yo no soy muy del cartagenero pero en esta ocasión no puedo más que darle la razón. ¿No nos estaremos pasando un poquito de frenada? Quienes estamos hartos de luchar contra prejuicios y estereotipos creemos rotundamente que SÍ. Las revoluciones más efectivas son las silenciosas.

Menos mal que el 28 de junio de 1969 yo aún no había nacido, así que no me daré por aludido,

Abrazos con pantalón

Anónimo dijo...

Bueno bueno...lo que he podido reírme con tu gus, Alban y te lo agradezco en el alma porque hoy tengo el día algo chungo y no sabes cómo me lo has alegrado. Me he reído leyendo nuestras andanzas, te juro une de tan bien que lo has descrito las he visualizado perfectamente. Me encanta ser camionera porque además, creo que alguna vez lo conté, tuve un noviete camionero que hizo que le diera casi un patatús a una tía mía muy pija ella.
Y ese vídeo del grandísimo Asier Etxeandia me ha encantado y aquí va mi confesión. Ese número pertenece la maravillosa obra El Intérprete que él protagoniza. Una obra en la que el público participa bastante y esa canción en concreto la bailamos como unos posesos todo el mundo que estábamos en el teatro. No sé si seguirá en cartel pero os la recomiendo mucho. Es una inyección de vida.

Besos risueños

low

Anónimo dijo...

Querida Low yo ya he visto el Interprete 3 veces. Este otoño, viende The Hole, estaba con su pareja y le inquirí para que se hiciese una foto conmigo, estaba en un palco me acerque y le dije Asierr....hazte una foto conmigo, que he visto El Intérprete 3 veces, no te puedes negar. Él, simpático y jaracondoso, contestó con esa voz cascada y profunda...vale chicas...pero de tapadillo que no quiero que el escenario sea este palco.

Aisss lo venero, lo quiero y lo admiro..como tú, no podía ser de otra manera.

Besos interpretativos.

Albanta

CARPET_WALLY dijo...

Brutal¡¡¡¡¡¡

Brutal ha sido este certero relato de aquella noche y brutal fue la que armamos. Luego muchos, cada vez más, incluso más de un gilipollas, se han apuntado al carro, pero los que dimos el callo aquella noche fuimos los guseros...si no de qué va a haber ahora lo que hay. Lo de poner a la policía pies en polvorosa no fue merito mio, ni de mi tanga-honda a los David contra Goliath 8mi caracolillo si que es tamaño Goliath, por cierto), ni por la verborrea algo soez de Low, ni por los pedrolos que Junior manejaba como canicas, ni por los sillazos de Dex, ni siquiera por la amenaza del Lobo de contarles pormenorizadamente las claves del cine de postguerra en Indostán. No, nada de eso hizo que emprendieran la huida. La causa primera y principal fueron las insinuaciones de Albanta a todos los uniformados, incluido un conductor de tranvía que pasaba por la calle de camino a su casa tras salir del trabajo.

"¡¡¡Revolquémonos!!!", decía (yo aun creo que más bien suplicaba). "Unamos nuestros cuerpos, toquemos nuestras carnes, bebamos de nuestros poros" proponía a los agentes de forma desaforada mientras les guiñaba un ojo con tal soltura que lo tomaron por un tic nervioso que añadía aun menos atractivo al extraño conjunto que lucía (entiéndase lucir aquí como un sinónimo de vestir y no de dar luz o esplendor).

He de decir que aun recuerdo con nitidez aquella noche, aunque no pillé y en eso realmente no se ha diferenciado de ninguna otra noche de mi vida, pero mi tanga de leopardo era tan cool y yo estaba radiante que jamás podré olvidarlo.

Aysss..la nostalgia.

Abrazos fornidos.

Anónimo dijo...

Cómo te envidio, Alban. Me encantaría tener una foto con Asier. Aquí no estuvo tanto tiempo en cartel com en Madrid. Llevé durante mucho tiempo en el móvil el vídeo de su Luz de luna, dedicada a su madre. Me emocionó mucho su versión tan sentida.

Más besitos

low

INDI dijo...

genial gus Albanta, felicidades! Me has alegrado el día, gracias! Pero no te equivoques, las piedras que llevo en el bolsillo no son de medio kilo, son de las de 10 kg, que cunden más.

Abrazos divertidos