miércoles, 3 de julio de 2013

Gus mornins, 3/07/13

Guuuud mornins, cinéfilos.
Ahh, julio, el verano, qué época tan maravillosa. En tiempos nos parecía un período largo e interminable que parecía no tener fin, se extendía ante nosotros como un campo inmenso e interminable. Pero al contrario que en las pelis en donde se oía una voz a tu espalda que te decía "hijo mío, algún día todo esto será tuyo" en realidad no lo fue. Ahora el verano apenas dura dos meses y se te pasan volando. Estos chicos que nos acompañan hoy durante todo el día de fondo tuvieron ante sí el verano de sus vidas. Descubrieron un cadáver y algunas cosas más. Y se lo pasaron estupendo, supongo que después no encontraron unos amigos como los de entonces, como los que tuvieron cuando contaban doce años ¿acaso los encontró alguien? Esta canción de hoy también nos habla de aquella época dorada en la que nos comíamos el mundo sin saber que luego el mundo se nos comería a nosotros, aquellos tiempos en los que más de una vez nos atrevimos a cruzar la frontera, a traspasar el límite.


EL LÍMITE
La Frontera


Escucha bien,
mi viejo amigo,
no sé si recordarás
aquellos tiempos ahora perdidos
bajo las calles de esta ciudad.
Leímos juntos libros prohibidos,
creímos que nada nos haría cambiar,
vivimos siempre esperando una señal.
El límite del bien, el límite del bien.
El límite del mal, el límite del mal.
Te esperaré en el límite del bien y del mal. (BIS)

Es duro estar tan abatido
cuando aún sientes el dolor.
Es como clavar un cuchillo,
en lo más hondo de mi corazón.
Escucha bien, mi viejo amigo,
nunca olvidé nuestra amistad.
La vida sólo es un juego
en el que hay que apostar
si quieres ganar.

El límite del bien, el límite del bien.
El límite del mal, el límite del mal.
Te esperaré en el límite del bien y del mal. (BIS)

No es difícil encontrar
el paraíso en la oscuridad.
La fortuna viene en un barco
sin rumbo y sin capitán.
Escucha bien, mi viejo amigo,
si algún día nos volvemos a ver,
sólo espero que todo sea como ayer.




Ya os comenté el otro día que el sábado pasado se cumplieron diez años de la desaparición de Katharine Hepburn. Y me había reservado para ella el cineclub semanal, qué menos. Lo merece todo esta actriz extraordinaria, esta mujer sublime. Alguna vez creo que he contado la anécdota de que yo la descubrí en la pantalla grande junto a Henry Fonda en un estanque dorado. Y me impresionó tanto la actuación de ambos en esa película, que yo en mi inocencia pensé que eran un matrimonio de verdad. Y al poco tiempo cuando me enteré de la muerte de Fonda pensé que el pobre hombre había recaído del arrechucho que le da al final de la cinta y que esa vez ya no había podido superarlo. Así es el cine, que a veces se confunde con la vida. En la película que vamos a proyectar hoy lo comprobaremos. Kate al lado del hombre de su vida, el de verdad, Spencer, en la última película de éste. Ella sabía que se le iba, por eso no actúa, sus lágrimas son de verdad. Uno de los finales más bellos y emocionantes que vi jamás

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué bonito Gus, Dex, es increíble que nos sigas haciendo vibrar, sin dildo ni ná, aisss que labia tienes bribón.

Gracias de nuevo, y nunca serán suficientes.

Besos

Albanta

César Bardés dijo...

Ante la enorme sabiduría de un actor y la impresionante ternura de una actriz...¿qué se puede decir? Que ellos también fueron realidad e hicieron que la realidad fuera cine. Una vez más, se me han saltado las lágrimas. Dex, muy grande.

CARPET_WALLY dijo...

A mi se me saltan los puntos de sutura del alargamiento de p...digo de la cirugia estética. Todo muy bonito, Kate, Tracy, el recuerdo de Fonda, e inclusos esos 4 amigos en la via que bien podría ser el mosaico especial de este blog, sino fuera porque no paarecen chicas, ni siquiera jovenes...

Estoy muy saturado de curro, pero es un placer vesus...