martes, 18 de octubre de 2016

GUS MORNINS 18/10/16

"En tiempos de crisis de certezas y dogmas, ¿qué sería de nosotros sin las metáforas y los vicios?" (Manuel Vázquez Montalbán)

Pues sí, porque es posible que una metáfora sea lo que está lanzando el susodicho Premio Nobel de Literatura al que, después de cinco intentos, la Academia Sueca parece que se da por vencida para localizarle. Me apuesto la barba a que el hombre que llamaba a las puertas del cielo está tumbado en alguna cabaña con una nube de humo sobre su cabeza si no algo peor. Si ya lo decían los Coen con aquella película de Llewyn Davies, todo depende de la suerte que puedas tener, si no, hoy estaríamos hablando de un Nobel para el pobre Llewyn y no para Bob.
El caso es que la actualidad no da para mucho más porque en política solo se dan vueltas y vueltas a lo mismo mientras Pablo Iglesias amenaza con una huelga general si sale investido Mariano (es muy demócrata el muchacho). Parece que es lo único que ocupa nuestras mentes cuando resulta que tal día como hoy nos quedamos sin uno de nuestros mejores escritores de novela negra de todos los tiempos, Manuel Vázquez Montalbán, creador del Philip Marlowe español, Pepe Carvalho. Habría que recordar que Carvalho fue interpretado en televisión por Eusebio Poncela, que no daba el físico ni de lejos (de hecho, Vázquez Montalbán escribió una novela para oponerse a la versión que se había hecho con el título de "El caso del guionista asesinado") y también por Juanjo Puigcorbé en una infausta versión que convertía a Carvalho en alguien mucho más elegante perdiendo razón de ser por el camino. En cine, por supuesto, el primero en interpretarlo fue Carlos Ballesteros en "Tatuaje", de Bigas Luna y, más tarde, y mucho más famosa, Patxi Andion en "Asesinato en el Comité Central", de Vicente Aranda (una película que se me quedó muy, muy corta). También hubo un intento con Constantino Romero que no he visto (creo que fue película para televisión) pero no me pega al bueno de Tino con su vozarrón encarnando al tipo que venía de la CIA y que quemaba libros como pasatiempo favorito. El caso es que hoy hace 13 años que se nos fue Vázquez Montalbán que, además de excelente escritor, también fue reportero y periodista de los de quitarse el sombrero. De hecho, llegó a ser corresponsal en Vietnam, de esos que se ponían bajo el fuego y tal. Como el tema de hoy va a ser instrumental, como merecen los auténticos detectives, os dejo un poema de Roberto Bolaño.

UN PASEO POR LA LITERATURA

Soñé que Georges Perec tenía tres años y visitaba mi casa. Lo abrazaba, lo besaba, le decía que era un niño precioso.
Soñé que era un detective viejo y enfermo. Tan enfermo que literalmente me caía a pedazos.Iba tras las huellas de Gui Rosey. Caminaba por los barrios de un puerto que podía ser Marsella o no. Un viejo chino afable me conducía finalmente a un sótano. Esto es lo que queda de Rosey, decía. Un pequeño montón de cenizas. Tal como está, podría ser Li Po, le contestaba.
Soñé que era un detective viejo y enfermo y que buscaba gente perdida hace tiempo. A veces me miraba casualmente en un espejo y reconocía a Roberto Bolaño.
Soñé que Archibald McLeish lloraba -apenas tres lágrimas- en la terraza de un restaurante de Cape Code. Era más de medianoche y pese a que yo no sabía cómo volver terminábamos bebiendo y brindando por el Indómito Nuevo Mundo.
Soñé con los Fiambres y las Playas Olvidadas.
Soñé que el cadáver volvía a la Tierra Prometida montado en una Legión de Toros Mecánicos.
Soñé que tenía catorce años y que era el último ser humano del Hemisferio Sur que leía a los hermanos Goncourt.
Soñé que encontraba a Gabriela Mistral en una aldea africana. Había adelgazado un poco y adquirido la costumbre de dormir sentada en el suelo con la cabeza sobre las rodillas. Hasta los mosquitos parecían conocerla.
Soñé que volvía de África en un autobús lleno de animales muertos. En una frontera cualquiera aparecía un veterinario sin rostro. Su cara era como un gas, pero yo sabía quién era.
Soñé que Philip K. Dick paseaba por la Estación Nuclear de Civitavecchia.
Soñé que era un detective latinoamericano muy viejo. Vivía en NuevaYork y Mark Twain me contrataba para salvarle la vida a alguien que no tenía rostro. Va a ser un caso condenadamente difícil, señor Twain, le decía.
Soñé que me quedaba dormido mientras mis compañeros de Liceo intentaban liberar a Robert Desnos del campo de concentración de Terezin. Cuando despertaba una voz me ordenaba que me pusiera en movimiento. Rápido, Bolaño, rápido, no hay tiempo que perder. Al llegar sólo encontraba a un viejo detective escarbando en las ruinas humeantes del asalto.
Soñé que era un viejo detective latinoamericano y que una Fundación misteriosa me encargaba encontrar las actas de defunción de los Sudacas Voladores. Viajaba por todo el mundo: hospitales, campos de batalla, pulquerías, escuelas abandonadas.
Soñé que Baudelaire hacía el amor con una sombra en una habitación donde se había cometido un crimen. Pero a Baudelaire no le importaba. Siempre es lo mismo, decía.
Soñé que después de la tormenta un escritor ruso y también sus amigos franceses optaban por la felicidad. Sin preguntar ni pedir nada. Como quien se derrumba sin sentido sobre su alfombra favorita.
Soñé que el viento movía el letrero gastado de una taberna. En el interior James Mathew Barrie jugaba a los dados con cinco caballeros amenazantes.
Soñé que volvía a los caminos, pero esta vez ya no tenía quince años sino más de cuarenta. Sólo poseía un libro, que llevaba en mi pequeña mochila. De pronto, mientras iba caminando, el libro comenzaba a arder. Amanecía y casi no pasaban coches. Mientras arrojaba la mochila chamuscada en una acequia sentí que la espalda me escocía como si tuviera alas.


Sí, sí, ya sé que no parece un poema sino más bien una prosa poética, pero el propio Bolaño lo denominó poema, así que ¿quién soy yo para contradecir al autor?

Aquí os dejo el tema musical del día. Es tranquilo para que lo podáis oír en el trabajo. Es una banda sonora de detective, compuesta por Henry Mancini. En concreto es de "The cheap detective" que en España se llamó "Detective desastrado", una parodia de la estética y la ética del detective inmortalizado por Bogart y que interpretó Peter Falk acompañado por un reparto que incluía a Ann Margret, Eileen Brennan, Sid Caesar, Stockard Channing, James Coco, Dom deLouise, Louise Fletcher, John Houseman, Madeline Kahn, Marsha Mason, Nicol Williamson y un jovencísimo James Cromwell.



            Y el mosaico, claro, solo puede ser el detective de siempre, ese tipo decepcionado, amargado y de vuelta de todo que nunca se daba por vencido en una sociedad corrupta y absolutamente inmoral. A veces pienso que estaría bien tener a un par de esos rondando por aquí.



                                                                                                

8 comentarios:

CARPET_WALLY dijo...

Vaya bombazo, Bolaño en el gus...lo mismo el amigo Roberto merecía también el Nobel pero murió demasiado pronto.

Ayss, Vázquez Montalbán, que grande. Cierto que su Carvalho no tuvo mucha suerte en sus adaptaciones a la pantalla pequeña o grande, sin embargo tampoco lo necesitaba demasiado. Además no era fácil, no sé si algún detective lo es aunque Marlowe ha tenido buenas réplicas en el cine. Pero fijaos en Poirot o la Marple...quitando "Asesinato en el Orient Express" no se puede decir que Lady Agatha fuera convenientemente adaptada. Ni Belvilaqua, por mucho que "El alquimista impaciente" sea una película aceptable. Y ahí está Kenneth Branagh intentando poner físico al Wallander de Henning Mankell con poco éxito. Entre medías muchos, incluso Maigret que tampoco ha tenido ninguna dapatación memorable pese a haber sido interpretado por Jean Gabin o Charles Laughton.

Así son los detectives, salvajes o no, viven mucho más en las páginas, en el papel mucha veces ajado de tanto manoseo, en novelas que se releen cada cierto tiempo con el ánimo abierto de presenciar un caso desconocido.

Hablando de detectives, hace una semanita fui con unos amigos a un divertimento que recomiendo vivamente a todos. En Madrid hay casi 30 sitios dedicados a esta cosa novedosa, pero según comentaban abundan en media en muchos sitios de España hasta haberse convertido en un reclamo turístico para los fans de este tipo de cosas. Era un juego de escapismo. Encerrados en una habitación tienes que buscar pistas, resolver puzles y acertijos hasta desentrañar lel misterio y lograr salir del cuarto cerrado, suele ser ( y es mejor) para varios jugadores, nosotros fuimos 6, y fomenta la colaboración, el trabajo en equipo y te pone a funcionar las células grises...una hora ( no dura mucho más) de magnífica diversión...Muy recomendable.

las otras marañas que mencionas son mucho más fáciles de resolver sólo se necesita sentido común otra cosa es que este parece que no abunda.

Abrazos con lupa

INDI dijo...

Gran gus para recordar a Vázquez Montalbán. Efectivamente Constantino Romero interpretó a Pepe Carvalho en "Olímpicamente muerto", y además de los que citas, Juan Luis Galiardo en "Los mares del sur".

Pero ninguno de los que le han interpretado ha sido capaz de recrear el personaje literario como se merece. El propio Vázquez Montalbán decía que en su mente a Carvalho lo imaginaba como Jean Louis Trintignant y en los últimos añois, como Harvey Keitel.

Precioso el poema de Bolaño. Fenomenal gus.

Abrazos con gabardina gris.

César Bardés dijo...

Pues hablando de Kenneth Branagh y de "Asesinato en el Orient Express", parece que el chico está haciendo una nueva adaptación en la que, horror, él mismo interpretará al detective. Si le da por pasarse puede quedar extremadamente ridículo. ¿Nombres confirmados en el reparto? Parece que Michelle Pfeiffer y Charlize Theron van a estar, así como Michael Peña, Judi Dench, Daisy Radley, Derek Jacobi y, atención, Johnny Depp en el papel del malvado Ratchett. Veremos, a pesar de tanto nombre ilustre, no tengo todas conmigo.
Hay otra adaptación de Agatha que sí merece y bastante, y es "Testigo de cargo", del gran Billy.
Cierto es lo que dices de Constantino, Indi, y también lo de Juan Luis Galiardo, eso pasa por citar de memoria. Aún recuerdo que en el 89, estando con mi novia en la Cafetería Brasilia (un lugar agradable para charlar un rato) apareció por allí Juan Luis Galiardo para encontrarse con Juanjo Menéndez, que estaba tomando un café a la vez que nosotros. Y a voz en grito (ya sabéis cómo era Juan Luis Galiardo) dijo:
- ¡Joder! ¡Vengo con una depresión de la ostia! ¡Acabo de ver a Al Pacino en "El padrino III" y dan unas ganas de dejarlo...!
Abrazos gritones.

dexter zgz dijo...

Pues después de leer un gus como éste también dan ganas de dejarlo, la verdad. Bolaño, Mancini, Bogart, Bardés.

Una depresión de la ostia.

Anónimo dijo...

Jajajaj Maño...es cierto que el nivel está alto, si.

Volviendo al tema detectivesvo fijate que pienso que Eduard Fernández haría un buen Carvlho..aunque también pienso que haría bien cualquier papel que se propusiera.

Apuntan serie televisiva para Bevilaqua y su inseparable Chamorro, el problema es que cuando mentalmente has puesto imagen, miradas y hasta alma a un personaje literario es muy difícil que cualquier actor rellene todos los matices que les hemos otorgado en nuestra imaginación.

Siguiendo con detectives de saga os recomiendo fervientemente a Mario Conde creado por mi nunca suficientemente admirado Leonardo Padura, Premio Nobel para Padura...ya!!!

De Pablo y sus secuaces, mejor ni hablar. Malos tiempos para la lírica.

Besos.

Albanta

César Bardés dijo...

Estoy de acuerdo en que Eduard haría un buen Carvalho y en que, desde luego, sería capaz de hacer cualquier papel.
Lo de Vila y Chamorro, no solo serie, sino película. Anunciada ya: "La niebla y la doncella", con Quim Gutiérrez como Vila (¿?) y Aura Garrido como Chamorro. Lo de Aura, siempre que haya aprendido a darle un poquito de volumen y cuerpo a su voz, vale...lo de Quim...discutible cuando menos.
En cuanto a Padura, ahí tienes la adaptación cinematográfica de "Vientos de Cuaresma" con el título de "Vientos de La Habana" con Jorge Perugorría como el Inspector Conde y, en mi humilde opinión, lo hace bastante bien.
Gracias por los elogios de todos. No lo merece, ni muchísimo menos.
Abrazos besables.

INDI dijo...

ok, siguiendo con en tema de los premios, a la donostiarra Dolores Redondo le han concedido el premio Planeta. No sé si merecido o no, porque evidentemente no he leído "Todo esto de daré". Pero si que he leído parte de su trilogía del Baztán, y francamente, no he entiendo el éxito que ha tenido; me parecen novelas como mucho entretenida la primera, aburrida la segunda, la tercera ya no la leí. Pero vamos, además de criticar a mi paisana lo que quería preguntar es lo siguiente: si el premio Planeta se concede a una novela no publicada, ¿porqué nunca lo gana un autor desconocido? ¿porqué siempre son autores "famosos"?

CARPET_WALLY dijo...

Porque Lara era muy listo y montó su premio para vender más novelas no para dárselo al mejor. Si el nombre famoso vende le pones el apellido Planeta y ya tienes la tirada asegurada. De hecho Alfaguara hace algo parecido, aunque eso si, busca un poco más de calidad en sus "famosos".

Y ahondando en lo que comentas Junior, a mi Silva me gusta mucho, pero dudo que su novela fuera la mejor de las que se presentaron al Planeta en 2012, por ejemplo.

No obstante a veces no caben dudas, por ejemplo Antonio Muñoz Molina tuvo el Planeta por "El jinete polaco" y luego le dieron el Premio Nacional de Narrativa también, así que calidad a veces si que hay.