viernes, 29 de abril de 2016

MAMÁS DE CINE


Felicidades anticipadas a las mamás. A las que nos leen y a las que no, e incluso a las que ya no están.

Dicen de estas fiestas que son cosa de El Corte Inglés, pero no es del todo cierto, yo creo que el día de la Madre existe desde siempre incluso antes de que la antigua sastrería se convirtiera en un imperio. También el día del Padre es muy antiguo, aunque parezca una broma que se celebre el día de San José, el menos padre de todos los padres. Pero el caso es que así como hicimos en su momento algún transversal de padres, creo que nunca tuvimos el atrevimiento de dedicarle un especial a las madres  (o al menos yo no o recuerdo). Creo que ahora que se va a cumplir ya un mes entero sin esos maravillosos Gus que nos hacían el día laboral más llevadero, excepto ese momento especial de despedida del Genio de Minneapolis, no está de más que publiquemos un post dedicado a las trillonas y a todas aquellas que quieran verlo.

 

 En general, si miramos al cine, la cosa de las madres es el sufrir, no sabemos si eso es todo lo que puede sacar una mujer de su relación con los hijos pero desde luego es lo que más abunda haya donde miras. Intentemos el repaso.

JULIETA. Para empezar, la última en el tiempo. Emma Suárez y Almodovar nos lo ponen fácil para iniciar esta carrera de homenaje con la historia del sufrimiento de una madre. A veces la incomunicación y la incomprensión crean tanto dolor que un encuentro casual vuelve a condenar una vida que creías rehecha. Toda una fiesta para comenzar la fiesta.  

 

EL INTERCAMBIO. Una cosa es que no veas a tu hija por su propia decisión y otra que te lo quiten, el caso es que el dolor por la pérdida puede volverte loca, aunque es mucho peor que te den gato por liebre, es decir que te cuelen otro niño diciendo que es el tuyo y que te encierren encima por no reconocerlo. Claro luego dicen que la pobre Angelina se está quedando en los huesos, con tanto disgusto…  

 

EL ORFANATO. El caso es que lo que sí tienen las madres es que son perseverantes, si no encuentran algo lo buscan hasta que aparece y si es en el caso de un hijo, con mayor razón. Así se pasaba la peli Belen Rueda, a la pobre no le dijeron que Simón no estaba jugando al escondite, sino que lo encontraría si jugaba al escondite inglés. Y que no se lo había llevado el hombre del saco sino el niño del saco.

 

LOS OTROS. Incluso cuando los niños no desaparecen las madres se preocupan mucho de su bienestar, incluso de forma algo exagerada tratando a los críos como si fueran Gremlims evitando que les de la luz. Está claro que hay que cuidar a los niños que luego les pasa algo y te mueres, salvo que ya estés muerta, claro. Por eso a Nicole le ha cambiado hasta la cara.

 

 

MAMMA MIA. Pero basta de penas, también puede haber madres que se lo pasen bomba, incluso antes de tener a su hija, vale que eso complica un poco cuando se trata de encontrar a quien acompañe a la niña al altar el día de su boda, pero no hay nada que no pueda resolverse en una isla griega y con música divertida. En el fondo hay madres que no necesitan al padre para criar a sus hijos, son mujeres luchadoras. Aquí tenemos a Meryl emulando a Van Damme.

 

QUEDATE A MI LADO. También puede ser que te quedes sola no por tus devaneos amorosos sino por los de tu marido, que ya sabemos que las jovencitas tiran mucho. Claro ahora hay que compartir con la novia del ex, la educación de tus retoños y eso sí que se vuelve duro. Mucho más cuando sabes que el tiempo apura. Menos mal, que “la guarra” que se ligó a tu marido es en el fondo una muy buena persona y sabes que les dejas en buenas manos. Ante retos así no hay montaña suficientemente alta para una madre.

 

EN EL ESTANQUE DORADO. Muchas madres asumen además el papel de interceder en esos terribles desencuentros que se producen entre padres e hijas. A veces es porque tu hijita se va a casar con un negro o a veces es porque los caracteres son tan fuertes y cercanos que no pueden sino rechazarse, en ambos casos son poca cosa para una madre como Kate Hepburn.

 

UN GANGSTER PARA UN MILAGRO. ¿Y los sacrificios que hacen las madres por sus hijos?. Eso es tremendo. Lo que sea para que tu hija se eduque como una señorita de alcurnia y no se entere de tu verdadera condición. Claro que si viene a presnetarte a su novio y a tus futuros consuegros la cosa se puede complicar un poco, nada que un gangster primero y todo la alta sociedad de tu ciudad no te ayude a solucionar. No te preocupes Nanny Manzanas.

 

PSICOSIS. Y es que hay madres que nunca nos abandonan, Hitch podría decirnos que no todo en las madres son virtudes y que a veces su empeño en que la chica de tus sueños se de una ducha no es por cosa de la higiene, pero es cierto que pase lo que pase nuestras madres siempre ocuparan un lugar importante en nuestro corazón…o como en el caso de Norman en su cerebro…en todo su cerebro.

 

 

LAS UVAS DE LA IRA. Si hay una madre importante en el cine es Ma Joad, una mujer incansable que lucha para mantener a su familia unida pese a todos los males que puedan ocurrir. El discurso de Ma Joad sirve en cualquier tiempo y lugar, ahora lo podrían decir muchas madres incluso en España. Son mujeres que pasan por lo peor pero se merecen lo mejor. Como vosotras.

 

 

Hay muchas más películas que podríamos señalar y en muchas de ellas se quedan cortos a la hora de alabar tanta virtud…y a veces algún defectillo y si no que se lo pregunten a Carrie. El tiempo no me permite seguir, pero es un tema mucho más que ampliable.

 

FELIZ DIA PARA TODAS. MUCHOS BESOS.

3 comentarios:

César Bardés dijo...

Acabo de invitar a la mía a comer el domingo. Ya va cuesta abajo pero tengo que reconocer que ella ha sido el empuje de todos siempre. Aunque hemos tenido muchos desencuentros (no me importa reconocer que me llevé siempre mejor con mi padre) ahora comprendo muchos de sus puntos de vista y no la cambiaría por nadie.
Madres, madres, hombre, de malas, con complejos y ciertos problemas están las madres hitchcockianas. Ahí tenéis la madre de Alexander Sebastian en "Encadenados", o la madre de Rod Taylor y Veronica Cartwright en "Los pájaros", o la madre que la parió en "Psicosis", o la madre descreída y un tanto alocada del señor Thornhill-Kaplan en "Con la muerte en los talones"...
Claro que madres bondadosas muchas, muchas. La matriarca de los Amberson en "El cuarto mandamiento" con los rasgos de Dolores Costello, la madre abnegada que lucha para que reconozcan la existencia de su hija y, por tanto, que trabajen para localizarla por su desaparición en "El rapto de Bunny Lake" con la jovialidad de Carol Lynley; la madre que solo busca huir de un salvaje para encontrar la paz con su hijo en "La noche de los gigantes" con el castigado rostro de Eva Marie Saint; la madre que busca un nuevo principio en "Imitación a la vida", de Douglas Sirk y Lana Turner llorando juntos; la madre que se casa con Henry Fonda en "Tuyos, míos, nuestros" siendo Lucille Ball y una prole de hijos incontable; y, para no ser más rolleras y colaborar suficientemente, aunque podríamos hablar de Madre Coraje, nacida de la pluma de Bertolt Brecht e interpretada en el cine por Simone Signoret, cojamos las lágrimas que nos cayeron con esa madre que interpretó Debra Winger en "La fuerza del cariño" y esa otra madre que en la misma película era Shirley McLaine y recordemos hasta dónde puede llegar el amor de una madre.
Abrazos maternos.

Anónimo dijo...

Francesca, esa mujer que se dejaba fotografiar en unos puentes y cenaba mientras volaban las luciérnagas. Buen ejemplo de madre cinematográfica que antepone la familia a su propia felicidad.

Gracias, car.

low

Catalina Macías Márquez dijo...

Joey, la mamá de Jack, en "Room".

Pocas veces he visto retratada la relación madre-hijo como en esta película. A mí me entusiasmó. La he visto, sin exagerar, como diez veces. La tuve muchos, muchos días en la cabeza, hasta que...salió.

Gracias, Car!

http://yhastaaquiquierocontar.blogspot.com.es/2016/03/en-las-entranas.html

Besos!
Mul